LA DISCIPLINA, SENDERO A TU POTENCIAL
John C. Maxwell
Podría haber sido el beisbolista naturalmente más dotado de todos los tiempos. Se le registró girando en las, bases en un increíble registro de 13 segundos. Sin embargo su velocidad no era nada comparado a la potencia de su golpe. Ha sido dicho que hubieron bateadores de home run y después estaba este hombre, en una liga propia. El Libro Guinness de los Records le acredita el más lejano bateo jamás medido con 643 pies de distancia.
El jugador que estoy describiendo es el gran Mickey Mantle. A la edad de 19 años ya había sido llamado a jugar para los New York Yankees. Ganó la Serie Mundial en su año de novato y sus equipos lograron siete campeonatos a lo largo de su carrera. Para el tiempo de su retiro Mantle había jugado más juegos como Yankee que cualquier otro jugador, y había sido nombrado Jugador Más Valioso de la Liga Americana 3 veces. Todavía posee los mejores registros de la Serie Mundial en home runs, carreras anotadas, y carreras bateadas.
Sin embargo, a pesar de sus impresionantes logros, los expertos creen que Mickey Mantle nunca alcanzó su potencial. Muchos culpan la lesión crónica en la rodilla de Mantle de impedirle lograr más. Pero las lesiones no fueron la raíz del problema. Lo que la mayoría desconocía es que Mantle era un alcohólico empedernido.
A la edad de 62 años, con su vida y familia desastrosas, Mantle se internó en la Clínica Betty Ford y comenzó el largo camino de la sobriedad. Considerando en retrospectiva desde este punto, declaró sobre su carrera:
Nunca logré lo que mi papá había querido (ser el más grande jugador que jamás haya vivido) y debería haberlo logrado. Dios me dio un maravilloso cuerpo con el que jugar, y no cuidé de él. Y culpo en gran medida al alcohol por eso.
Todos intentan hacer la excusa de que las lesiones acortaron mi carrera. La verdad es, que después de ser operado de una rodilla los doctores me dieron trabajo de rehabilitación por hacer que nunca hice. Me la pasaba tomando… Dañé mis rodillas con los años, y sólo pensaba que volverían naturalmente a estar bien. Todo había sido siempre natural para mí. No trabajaba duro por ello.
A pesar de su gran talento natural, Mickey Mantle nunca se disciplinó asimismo fuera del campo. Para el tiempo en que Mantle estaba listo para cambiar, era demasiado tarde. Su hígado se arruinó por la vida de alcoholismo y murió a la edad de 64 años de un cáncer inoperable.
¿Para qué fue que naciste? ¿Cuál es tu sueño? Para volverte la persona para la que tienes el talento de ser, tienes que cultivar una vida de disciplina. Considera estas cuatro verdades respecto a la disciplina:
La disciplina viene con etiqueta de precio
La disciplina es costosa. Demanda una contínua inversión de tiempo, energía y compromiso, a expensas de momentáneo placer y descanso. La disciplina significa pagar horas de práctica para ganar el premio de la habilidad. Disciplina significa renunciar a beneficios a corto plazo por la esperanza de ganancia futura. La disciplina significa continuar hacia la excelencia con decisión mucho después de que todos los demás se han establecido en el promedio.
La disciplina torna el talento en grandeza
Cuando lees sobre alguien como Mickey Mantle, te das cuenta que demasiado talento puede en realidad ser contraproducente para algunos. Los individuos súper-talentosos pueden quedarse en la mera habilidad y ser negligentes al construir los hábitos diarios de éxito que los sostendrán. El poeta Henry Wadsworth Longfellow compartió mucho al escribir:
Las alturas alcanzadas por grandes hombres y sostenidas
No fueron alcanzadas por un ligero vuelo,
Sino que, mientras sus compañeros dormían,
Persistían en escalar en la noche.
Si quieres alcanzar tu potencial, adjunta una fuerte ética de trabajo a tu talento.
La disciplina se enfoca en Elecciones, no en Condiciones
En general, las personas se aproximan a la diaria disciplina en una o dos formas. Se enfocan en lo exterior o en lo interior. Aquellos que se enfocan en lo externo, permiten a las condiciones dictaminar si permanecen o no disciplinados. Debido a que las condiciones son transitorias, su nivel de disciplina cambia como el viento.
En contraste, las personas con disciplina interna se enfocan en las decisiones. No puedes controlar las circunstancias, ni tampoco controlar a otros. Al concentrarte en tus decisiones, y tomar las correctas regularmente, permaneces disciplinado.
La disciplina no se arrodilla ante los sentimientos
Como dijo Arthur Gordon: «Nada es más fácil que decir palabras. Nada es más difícil que vivirlas, día tras día. Lo que prometes hoy, debe ser renovado y redecidido mañana, y cada día que se ensancha ante ti.»
Si haces lo que debes, sólo cuando de verdad lo sientes, entonces no construirás hábitos disciplinados. En ocasiones, tienes que actuar contrario a las emociones. Si te rehúsas a sucumbir a tus bajos impulsos, no importa cuán grande te hagan sentir en el momento, entonces irás más lejos.
Resumen
La disciplina es una cuestión de tomar total responsabilidad por tu futuro. Elige no culpar a las circunstancias por lo que resulta en tu vida. Elige ir más allá de tu talento natural. Elige tomar sabias decisiones repetidamente. Elige la disciplina como la senda a tu potencial.
Fuente: http://eljavier.com