REFLEXIONES

LOS DESAFÍOS SON UNA OPORTUNIDAD

 

 

Carla Acebey

 

Quiero compartir sobre un par de experiencias personales que espero puedan servirte de referencia de cómo es posible transformar aquellas circunstancias que podríamos decir son reveses de la vida para hacer de ellos algo bueno.

El más reciente se trata de mi trabajo, como organizadora de los eventos de Bob Mandel. Por más de 11 años he hecho este trabajo en Venezuela con mucho éxito y debido a las circunstancias con los americanos para obtener la visa que les permite entrar a Venezuela, este año no le es posible venir. El evento los 10 Dedos de Dios estaba programado para mayo ya con inversiones hechas, pasajes comprados, etc. Al ver el obstáculo, sentí mucha frustración, pero luego entendí que este entrenamiento –el cual representa un nuevo nivel del Proyecto Internacional de Autoestima (PIA)- es vital para el momento de la Venezuela que vivimos.

Así que en esa búsqueda de soluciones, Bob me invitó a que fuera yo quien facilitara este taller, convirtiéndome así en la primera persona que lidera en el mundo un seminario del PIA sin ser certificada. Es un gran honor y una gran responsabilidad para mí. que asumo completamente. Al mismo tiempo, Bob decía que él está absolutamente convencido de que esta situación es una gran oportunidad de crecimiento para Venezuela.

Por otra parte, en ese proceso de descubrirme, me topé con este evento: cuando mi mami supo de mi llegada, hizo una promesa a una virgen pues quería que mi presencia permitiera recuperar la relación con mi papá la cual estaba en crisis. Producto de esa promesa, decidió ponerme mi tercer nombre “de la Esperanza”. Durante muchos años estuve peleada con ese nombre y creo que no sólo era por la denominación como tal, sino porque una parte de mi sabía de una vieja conclusión que había sacado a partir de la vivencia. Yo creía que no me querían por mi sino por lo que yo vengo a hacer por otras personas.

Como terapeuta del Renacimiento sé que la forma como llegas a este mundo define la manera cómo te sientes contigo, te relacionas y vives. Por eso era necesario hacer un proceso de sanación para quedarme con lo mejor: ¡ellos me dieron la vida y me aman! Además, siempre he querido generar un cambio positivo en las personas, infundir optimismo en ellas y creo que esa es otra parte favorable de la historia.

Entonces empecé a mirar mi llegada con otros ojos y a darme cuenta de cuán importante era la esperanza en mi existencia. Ahora tengo la certeza de que mi alma eligió este desafío para poder encontrarme con mi misión de vida –traer esperanza al mundo- y de allí surge mi nueva empresa: El Poder de la Esperanza, C. A.  Me siento feliz de poder darle una nueva referencia a toda mi historia.

Enfocándonos ahora en ti, te invito a que, si estás atravesando un desafío, des los siguientes pasos:

1.- Siente tus emociones, pero no te dejes arropar por ellas. Son sólo una parte de ti, no toda(o) tú.

2.- En lugar de sentirte una víctima de esos eventos y de preguntarte ¿por qué a mí? intenta responder ¿qué puedo hacer con eso que te está pasando?, ¿cuál podría ser la ganancia que puedo obtener de la experiencia? Si crees que no puedes encontrar esas respuestas por ti mismo, busca ayuda. Te aseguro que si haces tu trabajo personal, podrás salir no sólo airoso del evento, sino también con una mayor comprensión de ti. Además todo desafío viene con una ganancia.

3.- Reafirma tu fe, en momentos de reveses o desafíos es cuando más fuerte debes crees que hay una inteligencia infinita que mueve todos los hilos y que las cosas ocurren con un objetivo mayor.

Espero esto te sea útil, como lo ha sido para mí.

 

Fuente: http://www.inspirulina.com/

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