REFLEXIONES

SÉ CONSCIENTE DE TU CONSCIENCIA

 

 

José Escaich

 

“Conocimiento inmediato que el sujeto tiene de sí mismo, de sus actos y reflexiones”. Así define la Real Academia Española (RAE) la palabra consciencia, una capacidad inherente del ser humano. No obstante, algo tan obvio y elemental de nuestro interior a veces pasa desapercibido y, de vez en cuando, no está de más ser conscientes de nuestra consciencia.

 

El día a día nos lleva a funcionar por automatismos, costumbres, acciones mecánicas…. Desde que nos levantamos y nos prepararnos el café hasta el momento que nos ponemos el pijama para dormir. Del mismo modo que no somos conscientes de nuestros actos, en muchas ocasiones tampoco lo somos de nuestros sentimientos. Y es que las preocupaciones, miedos, inquietudes… se producen en nuestra mente sin darnos cuenta y, si no las detectamos a tiempo, seguirán allí.

 

Las emociones tienen una parte esencial en la consciencia de uno mismo, pues están íntimamente conectadas con nuestro bienestar. ¿Estás enfadado? ¿Hay algo que te angustie? ¿Te sientes irritado? Todas estas emociones nos crean malestar y debemos tomar consciencia de ellas para entender, comprender y gestionarlas de manera adecuada.

 

La inteligencia emocional es una herramienta muy importante para lograr un bienestar y mejorar la calidad de vida. Se trata de un término que fue acuñado por dos psicólogos de la Universidad de Yale (Peter Salovey y John Mayer) y difundida mundialmente por el psicólogo, filósofo y periodista Daniel Goleman. La inteligencia emocional es la capacidad de sentir, entender, controlar y modificar los estados anímicos propios y ajenos.

 

A través de la inteligencia emocional podrás tomar consciencia de cómo funcionan en ti los sentimientos, qué te dicen, qué información sacas de ellos, así como comprenderlos, aceptarlos o modificarlos en caso necesario. El autoconocimiento, toma de consciencia, autocontrol y gestión de emociones son imprescindibles para potenciar nuestra inteligencia emocional.

 

Pero… ¿Qué herramientas podemos usar? ¿Cómo empezar a escuchar nuestros sentimientos? Simplemente debemos parar. Dedicarnos un espacio sólo para nosotros, conectar con nuestro interior… en definitiva, tomar consciencia. Algunas ideas podrían ser reservar un momento al día sólo para ti, escribir en un papel cómo te sientes, pasear estando atento a tus cinco sentidos o repasar antes de irnos a dormir cómo ha trascurrido la jornada. Se trata de crear espacios para recordar que tenemos consciencia.

 

Es en este momento de meditación en el que hay que valorar si los sentimientos son positivos o negativos. Ambos son igual de importantes para ponerlos en valor: ser consciente de los sentimientos positivos nos hace sentir todavía mejor y disfrutar aún más del momento; por el contrario, ser conscientes de los sentimientos negativos nos permite darnos cuenta que tenemos que actuar para cambiar esa situación que nos hace daño. Y es en este punto en el que hay que poner en marcha las fortalezas personales para poder proceder y lograr sentirnos mejor. De ahí la importancia de conocer tus aptitudes innatas para emplearlas en momentos de estrés, tristeza, aburrimiento…

 

En resumen, toma consciencia de aquello que estás haciendo y de las emociones que te producen. Si no eres feliz, ¿por qué vas a seguir haciéndolo?

 

 

 

Fuente: http://vivirenflow.com/

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

2 + 7 =