MOTIVACIÓN

SI AL PRINCIPIO NO SE TIENE ÉXITO, HAY QUE SEGUIR INTENTANDO

Joachim de Posada 

Si al principio no se tiene éxito, hay que seguir intentando. En la conferencia de sicólogos en San Diego que les mencioné la semana pasada, conocí a una excelente sicóloga con muy mala suerte. Esta pobre mujer ha trabajado con el sistema de prisiones de California, con criminales, violadores, homicidas, en fin, mencione usted un crimen y ella ha trabajado con personas que han cometido ese crimen.

En varias ocasiones, su testimonio ha servido para exonerar a personas acusadas de un crimen que no cometieron. Ese es el propósito de la justicia, condenar culpables y exonerar a los inocentes. No hay que ser un genio para poder entender que la justicia no siempre es justa y a veces culpables salen libres e inocentes van a la cárcel. Esta señora, debido a sus intervenciones exitosas a favor de acusados, cayó en la lista negra de un par de fiscales en el estado donde ella practica su profesión.

Una noche, saliendo de su oficina hacia su casa, un camión chocó la parte de atrás de su vehículo y lanzó su auto hacia el lado contrario de la carretera. Un carro que venía en dirección contraria la chocó y todas las personas en ese auto murieron a causa del accidente. Ella quedó en estado de coma y fue al hospital. Un tiempo después, cuando abre sus ojos, se encuentra que ha sido acusada de una felonía: homicidio vehicular.

Es una historia larga pero la resumo diciendo que tuvo que defenderse de esos cargos lo mejor que pudo ya que el chofer del camión se dio a la fuga y no se pudo encontrar. Después de haber agotado todos sus recursos financieros, haber estado en una cárcel por un tiempo y haber perdido todos los contratos que tenía con el gobierno, esta señora fue encontrada inocente de todos los cargos. Ya eso de por sí es un gran triunfo por una parte pero quedó prácticamente en quiebra.

Los fiscales le cobraron con creces las veces que testificó en contra de ellos. Lo único que le queda por hacer es decirle al país lo que le pasó y para eso ha escrito un libro. Cuando participamos de unos talleres juntos, le dijeron que yo había escrito varios libros y todos best sellers. Fuimos a almorzar con un grupo y poco a poco fue ganando mi amistad. Por fin se atrevió y me pidió que la ayudara refiriendo su manuscrito a mi agente en Nueva York.

Yo soy muy selectivo para recomendar escritores a mi agente ya que es muy exitosa y trabaja solamente con escritores reconocidos y de gran fama internacional. Esta pobre señora sufrió tanto que me vi obligado a tratar de ayudarla en lo que fuera posible. Le mandé el manuscrito a mi agente literaria para que lo mirara y si ella pensaba que había un buen libro en el futuro, la representara. La vida es dura y a veces cuando peor uno está, peor salen las cosas. Mi agente le rechazό el manuscrito diciéndole que no creía que ella era la persona adecuada para representarla.

Ahora, estando yo en un restaurant, recibo un mensaje de la sicóloga en mi Blackberry  diciendo que se sentía muy decepcionada y que extrañaba los momentos felices que pasó durante la conferencia de sicólogos. Le acabo de escribir diciéndole que no podía darse por vencida por haber sido rechazada por mi agente literaria.

Le dije que mi propio libro “No te comas el marshmallow…todavía”, que ha sido muy exitoso, fue rechazado por más de 20 editores en los Estados Unidos hasta que el numero 21 decidió publicarlo. Uno de los libros más exitosos del mundo, “Sopa de pollo para el alma” por Canfield y Hansen, fue rechazado por 23 editores en los Estados Unidos hasta que por fin, un editor muy pequeño en el centro de la Florida aceptó el libro. Quién le iba a decir a ese editor que ese libro lo convertiría en millonario, mas allá de lo que él pudiera haber imaginado.

Es importante que todos entendamos que la vida nos va a dar duros golpes y que no importa lo inteligente que usted sea, habrá momentos que va a caer en desgracia por un motivo u otro. Aquel que se cae y se levanta, nunca será vencido. Mientras usted esté dispuesto a pararse, nunca se podrá decir que usted es un perdedor, porque los perdedores son aquellos que se caen y no se levantan.

Los perdedores son aquellos que se dan por vencidos. Yo no he conocido jamás a nadie que haya sido muy exitoso que en algún momento de la vida y que en muchos momentos de la vida no haya sido víctimas de una mala racha o de derrotas contundentes.

En una conferencia que dicté hace algún tiempo y en uno de mis libros yo menciono una fórmula para el éxito. Hay que ser cuidadoso en decir que hay una fórmula para el éxito porque en realidad no existe. Le decimos fórmula porque al menos describe los pasos que una persona puede tomar para encaminarlo hacia el éxito o al menos un estado de felicidad relativa.

Se empieza con un firme propósito de que usted va a cambiar sus circunstancias. En otras palabras, usted declara que usted va a dar un paso al frente y va a cambiar la situación desesperada o negativa que tiene al momento. El segundo paso es determinar donde está usted. En otras palabras, qué logros ha tenido en su vida, qué fracasos ha experimentado, cuáles son sus fortalezas y sus debilidades. Por qué cosas o actividades siente usted pasión y siente que las hace con facilidad.

El tercer paso es establecer una meta, una visión que usted se propone alcanzar. Esa meta debe de tener objetivos claros, medibles y con fecha de cumplimiento para que de esa forma usted sepa si está avanzando hacia la meta, si está estancado o inclusive si está retrocediendo. El cuarto paso es tomar acción, hacer lo que hay que hacer. Esto solo se logra si usted apunta lo que tiene que hacer en un planificador o agenda donde día a día va usted marcando las actividades que va completando y las que faltan por hacer. El quinto paso es quizás el paso más importante de todos: Perseverar. Simplemente no darse por vencido jamás.

Aquí tengo que aclarar que si usted se da cuenta que su meta es incorrecta, siempre puede usted rectificar y cambiar de rumbo. Todos nos equivocamos en la vida y seguir en el camino incorrecto es sumamente negativo. Se persevera solamente si se entiende que la meta es la correcta e importante lograrla. Siempre me recuerda un vendedor exitoso a quien se le preguntó cuándo desistiría de hacerle una venta a un prospecto y contestó: “depende de quién muera primero”. Eso es perseverancia. 

Fuente: http://mx.pfinance.yahoo.com

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