REFLEXIONES

LECCIONES QUE CAMBIAN VIDAS

 

 

Alejandro Arroyo Carbonell

 

Quiero compartir con todos vosotros una experiencia que me acaba de suceder y que ha supuesto un gran aprendizaje en mi vida.

 

En ocasiones bastan unos pocos minutos para transformar creencias que uno ha llevado a cuestas desde la cuna y en esos instantes tomas conciencia de hasta qué punto la realidad puede ser moldeada y deja de ser algo rígido o establecido por un poder que tantas veces creemos ajeno a nosotros.

 

Existen lecciones que cambian vidas de una forma impensable. No son teorías ni conceptos que puedan estudiarse, ya que son vivencias que dejan recuerdos imborrables en el alma de quien las recibe, con agradecimiento inmenso hacia quien las ofrece.

 

Para mi gran sorpresa, ayer me contactó una de las personas más influyentes de España y un gran referente en el tema del liderazgo para millones de personas entre las que me incluyo.

 

A pesar de que en mi trayectoria profesional he tenido el privilegio de trabajar con otras personas mediáticas como futbolistas, grandes empresarios o artistas, el hecho de que esta persona se pusiera en contacto conmigo de forma directa interesándose por mi labor, me causó gran desconcierto pues jamás lo hubiera imaginado.

 

En un primer momento pensé que ninguno de mis servicios le pudiera resultar útil, puesto que es un profesional de prestigio internacional en el campo formativo y que además tiene muchísima más experiencia que yo.

 

Pero al margen del beneficio económico y profesional que pueda obtener, lo auténticamente importante de esta esta vivencia que me ha marcado tanto, son las 2 lecciones que ya he extraído de ella y que pienso recordar siempre:

 

1- Nunca des nada por hecho

 

A pesar de que ya sabes que mi trabajo principal consiste en ofrecer a las personas herramientas para su desarrollo interior para que ellas puedan lograr sus metas y siempre les insisto en que eliminen las barreras mentales, ayer más que nunca me di cuenta que yo también las tengo respecto a mi propia labor profesional, porque de no ser así, no me hubiera extrañado que esta persona me contactara.

 

De nada sirve tener muchos conocimientos o capacidades si no eres plenamente consciente de ello y en algún lugar de tu conciencia siguen existiendo los mensajes de “hasta aquí puedo llegar” , ” este es mi límite” o “las cosas son así”.

 

Existen personas que llegan a nosotros como mensajeros y con su actitud nos dan el testimonio más evidente de que cada día hemos de avanzar espiritual e intelectualmente y que la vida es capaz de sorprendernos diariamente si estamos receptivos al aprendizaje y al crecimiento.

 

Lo que hoy crees improbable o incluso imposible, mañana puedes verlo al alcance de tu mano. A lo largo de mi vida he tenido muestras de ello, pero ayer tuve una muy contundente.

 

2- El líder no nace se hace

 

No voy a negarte que existen personas con una capacidad natural para liderar, del mismo modo que hay individuos que poseen un coeficiente intelectual muy elevado, pero lo que yo considero el auténtico líder que posee carisma, humildad y que practica con el ejemplo, ese se construye cada día.

 

En el momento que alguien se cree superior, empieza a descender. La modestia, la fuerza de voluntad y el deseo de aprender de todo y de todos es una cualidad de los grandes líderes y ayer tuve una gran prueba de ello.

 

No importa que tú no tengas un equipo de trabajo. Te estoy hablando de tu propio liderazgo como ser humano.

 

Vemos personas que tienen la vida que nosotros quisiéramos tener, pero no estamos dispuestos a hacer lo que ellos hacen o en ocasiones no creemos posible hacerlo. El líder hace y tiene cosas distintas, porque Es alguien distinto.

 

Pero ese desarrollo del Ser es algo que todos podemos adquirir si nos autotrabajamos a diario. Es evidente que personas así son las que tienen más humildad y sabiduría para reconocer que nunca dejamos de aprender y que como dice el refrán: “El necio no aprende de nadie, el inteligente aprende de sí mismo y el sabio aprende hasta del necio”.

 

 

Doy gracias a la vida por estas lecciones, que no pueden ser aprendidas en ningún libro o universidad y que a través de estos “ángeles” que pasan por nuestro camino, nos dan el ejemplo, con la inspiración y el estímulo para seguir avanzando.

 

Fuente: http://lasleyesdelexito.es/

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