REFLEXIONES

VIENDO LA CRISIS COMO UNA OPORTUNIDAD

 

 

Agustín García Andrade

 

Los tiempos de cambio nos llevan a vivir situaciones en que las viejas estructuras comienzan a deshacerse, y a eso le llamamos crisis. Quizá la crisis es el punto de inflexión que antecede a lo nuevo; por eso creo que mirada desde un punto de vista menos dramático y más creativo, es en realidad una oportunidad.

 

Porque si algo no está funcionando en la manera en que lo hacemos, y no nos sentimos bien, en cualquier aspecto de la vida personal o social, es momento de darnos el espacio para buscar nuevas formas.

 

Está claro que oponernos a lo que hay con la queja y la crítica negativa no sirve al propósito. Podemos hacer mucho berrinche pero quedaremos en la misma circunstancia dando vueltas al problema.

 

Entonces cuando la crisis aparece, en lugar de dejarnos ganar por el pánico, está la posibilidad de elegir hacernos cargo de la experiencia humana que vivimos, y pararnos sobre nuestras dos piernas y pies para preguntarnos ¿Qué puedo hacer hoy, en esta situación tal como es, con mis capacidades, para comenzar a crear en mi experiencia personal el cambio que me gustaría ver en el mundo?

 

Podemos tomarnos un espacio en el día para respirar, aquietar las emociones y encontrar claridad para decidir y actuar. Podemos pasar a visitar a los familiares, amigos o vecinos para ver cómo se sienten y compartir. Podemos escuchar con atención a alguien que lo necesite. Podemos prosperar en nuestra economía siendo creativos para ofrecer servicios desde las capacidades que cada uno tiene, y de esa manera también contribuir con la comunidad. Podemos sentarnos a hablar con esa persona con quién tenemos algo por resolver. Podemos realizar alguna actividad que nos guste, que sume al bienestar y disfrute. Podemos iniciar un proyecto que nos inspire o entusiasme, y que incluso hayamos postergado. Podemos dedicar tiempo en el día para estar en contacto con la naturaleza, caminando en algún parque o espacio verde; esto ayuda a renovar la energía. Podemos conocer gente, abrirnos a crear nuevas relaciones y contactos. Podemos ampliar nuestro rango de aceptación, estando atentos a los juicios que hacemos, y que en ocasiones también generan que nos limitemos. Fijarnos si nuestras opiniones están respetando las opiniones de otros. Si actuamos con cariño y comprensión con las personas de nuestros círculos cercanos. Podemos revisar si estamos poniendo en práctica las ideas sobre vida consciente, compasión y autoayuda que leemos en los libros. Podemos dar el primer paso hacia nuestro gran sueño.

 

Sólo se trata de voluntad y de elegir ver las cosas más simples.

 

Las palabras son sólo símbolos, indicadores o conceptos intelectuales que acompañan a la experiencia. No es lo mismo leer un poema sobre el perfume de una rosa, que sentir por nosotros mismos su aroma. Y aquí pasa igual, transformar una crisis en oportunidad de cambio es una tarea diaria de cada uno.

 

Fuente: http://www.inspirulina.com/

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