REFLEXIONES

CÍRCULOS

 

 

Fernando Méndez

 

Hay un dicho que versa: ¨Recordar es vivir¨, y efectivamente el recuerdo aviva el entusiasmo a existir cuando el recuerdo deja una estela de emociones y momentos inolvidables que marcaron un punto de partida en nuestro diario vivir, y que nos sirve de inspiración para buscar repetir esas sensaciones con nuevas experiencias. Y en contraparte, un recuerdo cuando la experiencia no fue del todo satisfactoria, no sólo dejó una secuela, sino que nos encadenó en forma permanente, ya que derivó en frustraciones, remordimientos y culpas que nos provoca un constante sufrimiento. Estas sensaciones son producto de experiencias que se adhirieron en nuestra memoria y que por esa incapacidad para desprenderlas, nos hace caer en círculos viciosos que no logramos cerrarlos definitivamente.

 

Experiencias tales como relaciones interpersonales destructivas, a nivel de pareja que terminaron fracturadas por un mal entendido, por infidelidad o por diferencias irreconciliables; así como de amistad que por condiciones externas se alejaron sin una despedida previa, o por faltar a un juramente muto de fidelidad y secrecía; no de menor magnitud la pérdida de seres queridos que retenemos en nuestro recuerdo indefinidamente para no sentir el vacío de su ausencia y por supuesto en metas y sueños inconclusos que no se lograron concretar, a los cuáles nos aferramos obsesivamente, sin un atisbo de voluntad para llevarlo efecto y realizarlo, producto de la inseguridad ocasionada por el temor al fracaso o al qué dirán.

 

En fin, cada vivencia está matizada de un cúmulo de información que trae consigo riqueza y abundancia hacia nuestro Ser, con la finalidad de aprehender, perfeccionar y madurar. Ésta información está latente y pasiva ante nuestros ojos en forma de oportunidades, su potencial depende de la decisión y voluntad para atrevernos a activarlas sin dejo de especulación ni temor. Porque si bien podemos asumir en la complejidad de cerrar un círculo de una vivencia que se originó en el pasado, y que seguimos apegados a sus reminiscencias, vale la pena cuestionarnos, si es sano seguir reteniendo sentimientos que ocasionan remordimientos, culpas o añoranzas dolorosas de acciones que no supimos valorar o resolver adecuadamente; que por alguna causal tuvo que resolverse de esa forma, ya no queda más que resignarnos a lo que ya se experimento en el pasado, y que el seguir atados a ese recuerdo nos diluye la oportunidad de seguir adelante con nuevas expectativas de vida.

 

El desear recuperar el tiempo perdido e ir en busca de esa conexión del pasado que nos permita cerrar definitivamente el círculo, puede resultar contraproducente, una caja de Pandora, que no garantiza el resultado deseado, ya que aún cuando las reminiscencias pueden perdurar, las personas cambian con el tiempo y las condiciones de su medio; y un encuentro podría ser desalentador. Porque el tiempo no se congela por voluntad propia, sigue su marcha inexorable, no es por supuesto una regla general, tal vez reencontrarse con alguien del pasado para concluir ese pendiente, puede resultar un alivio para nuestra conciencia, al comprobar que la persona no guardó rencor alguno y que mucho de nuestra percepción sólo fue producto de nuestra imaginación. Porque si bien es cierto, que al reencontrarnos con esa persona que fue especial y que marcó una página en nuestra historia personal, da como consecuencia encuentros gratos donde se retoman amistades añoradas del pasado y se exculpan malos entendidos.

 

Todo puede suceder, depende en mucho en qué condiciones se originó el alejamiento o separación. Lo que sí es de vital importancia, es concluir todas y cada una de las acciones que experimentamos en nuestro diario vivir, a fin de no dejar reminiscencias que con el paso del tiempo, se transformen en torturas mentales que deriven en un sufrimiento constante por nuestro desdén e incapacidad para resolverlas de ipso facto.

 

“Cerrar círculos es concluir lo que se inicia, transitando por nuevos senderos a cada instante sin detener la marcha, a fin de consolidar nuestro ascenso hacia la evolución interior.”

 

Fuente: http://reflexionesfer.blogspot.com/

Un Comentario

  • cayac miravet

    Yo no estoy convencido con lo aqui reflejado, pienso sinceramente que hay muchos matices que no han podido ser tomados en cuenta. Pero valoro mucho vuestra opinion, es un buena web.
    Saludos

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