REFLEXIONES

PENSAR NO ES LO MISMO QUE HACER

 

 

Ricardo Ros

 

Un día, mientras volvías del trabajo se te ocurrió la gran idea. ¿Cómo no la habías pensando antes? Es una idea revolucionaria, algo nuevo, un proyecto que te va a sacar del agujero en el que te encuentras y te va a hacer feliz. ¡Por fin vas a poder trabajar en lo que te gusta! Parece mentira que no lo hubiera pensando nadie antes.

Y desde ese día, ahora hace ya tres años, estás tratando de perfeccionar tu idea. Todos los días, desde hace tres años, piensas y piensas en tu idea.

Primero pensaste que cuando tuvieras las vacaciones empezarías el proyecto. Pero llegaron las vacaciones y, ya sabes, en la playa es difícil trabajar. Pasaron las vacaciones y decidiste que empezarías el siguiente fin de semana. Pero pasó ese fin de semana y ciento cincuenta fines de semana más sin empezar. ¡Cómo pasa el tiempo!

Llevas ya demasiado tiempo dándole vueltas a tu proyecto. Es hora de que hagas algo. Pensar no es lo mismo que hacer. Se piensa con la cabeza. Se hace con las manos. Construir una casa se piensa con la cabeza, se hace con las manos. Escribir un libro se piensa con la cabeza, se hace con las manos. Crear una empresa se piensa con la cabeza, se hace con las manos.

Pensar significa imaginar, reflexionar, intentar. Implica especulación. Se piensa con la cabeza.

Hacer significa producir, fabricar, ejecutar algo. Implica movimiento. Se hace con las manos.

Para que haya resultados, ambos procesos tienen que ir juntos.

De cómo gestiones el tiempo dependerán los resultados que consigas. Establece prioridades. ¿Qué es lo más importante? ¿Qué da más beneficios (personales, afectivos, económicos…)?

¿Tienes cinco minutos libres hoy? De tus múltiples obligaciones, ¿puedes hoy ocupar cinco minutos para tu proyecto? Pero en vez de pensar, dedica hoy cinco minutos a hacer. ¿Por dónde puedes empezar a hacer? ¿Cuál es el primer paso que puede hacer hoy?

Para escribir algo, necesitas usar las manos. Para llamar por teléfono, necesitas usar las manos. Para hacer un plano necesitas usar las manos. Si haces durante cinco minutos, estás mucho más cerca de conseguir tu sueño. Y si mañana dedicas otros cinco minutos a hacer, tu sueño se acerca a toda velocidad.

Deja de protestar y empieza a moverte.

 

Fuente: http://www.ricardoros.com

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

− 1 = 1