VIVIMOS EN LA MENTIRA
Ricardo Ros
¿Qué es verdad y qué es mentira? Que algo lo crean millones de personas no lo convierte en verdad. Que algo lo crean sólo dos personas, no lo convierte en mentira. Hay mentiras que se han ido transmitiendo de generación en generación. Hay mentiras públicas que se están creando ahora mismo a través de los medios de comunicación. El poder crea mentiras para seguir detentando el poder. Nos tratan como a niños y. como niños, nos gusta que nos mientan, porque, muchas veces, la verdad puede ser peor que la mentira.
Dicen que en estos momentos hay una crisis financiera y económica mundial. Nos dicen que el terrorismo es la mayor amenaza para los países desarrollados. Nos dicen que las guerras son inevitables si no queremos sucumbir ante los “malos”. Nos dicen que ellos son los “buenos” y que todos los demás son los “malos”. Nos dicen que tenemos que consumir mucho para que el sistema no se caiga. Nos dicen que tenemos que estar siempre endeudados, para que la economía resista. Nos dicen tantas mentiras, que llega un momento en que es necesario creerlas para no perder la esperanza. Nos tratan como a niños. Mienten todos, los políticos, los sacerdotes de todas las religiones, los periodistas… Hablan de LA Verdad, con mayúscula, cuando precisamente no existe LA Verdad. Lo que hoy se puede aproximar a la verdad, mañana estará lejos.
El problema de las mentiras es que las transmitimos a los demás sin ponerlas en duda. Nos las creemos y las transmitimos a los demás. Por ejemplo, la mayor parte de lo que se enseña a los niños es mentira. Los niños viven en una permanente mentira por parte de los adultos. No sólo les ocultamos las cosas importantes para su propia vida, sino que además les mentimos. Decimos que es por su bien, para protegerlos, porque no están preparados o porque no las van a entender. Nos convertimos en jueces y decidimos qué es verdad y qué es mentira para ellos. ¡Y encima nos quejamos de que los niños mienten, cuando somos los adultos los que les ocultamos la verdad!
El Estado trata de proteger a los niños con leyes. Pero no existe ninguna ley que prohíba mentirles. Y no me refiero a mentiras tontas, como los reyes magos, sino mentiras que marcarán su vida, sus relaciones, su sexualidad, su desarrollo y su felicidad; mentiras basadas en creencias falsas, en moralidades dudosas, en ideologías absurdas.
¿Cómo saber si algo es verdad o mentira? Lo podemos conseguir aplicando una simple fórmula, explicada hace ya muchos años por el Nobel de Literatura Joseph Rudyard Kipling (1865-1936), autor, entre otras muchas novelas, de Kim de la India. Dice Kipling:
“Tengo seis hombres honestos a mi disposición.
Ellos me enseñaron todo lo que yo sé.
Sus nombres son
QUÉ, QUIÉN, CÓMO, CUÁNDO, DÓNDE y POR QUÉ.
Una duda sometida a estas preguntas decide qué es verdad y qué es mentira. Buscar la verdad es un proceso, en el que hay que ir despejando incógnitas.
¿Qué, quién, cómo, cuándo, dónde y por qué nos dicen que tenemos que estar siempre endeudados? ¿Qué, quién, cómo, cuándo, dónde y por qué nos dicen que tenemos que consumir mucho? ¿Qué, quién, cómo, cuándo, dónde y por qué nos dicen que…?
Enseña a tus hijos a plantearse estas preguntas y les darás una herramienta muy poderosa.
¿Existe la verdad o nunca es posible acercarse a ella?
Fuente: http://www.ricardoros.com