REFLEXIONES

CRÉETELO HASTA QUE SEA CIERTO

Francisco Cáceres Senn

Desde Shakespeare hasta el New Age moderno, la idea de que nuestros pensamientos afectan nuestra realidad ha estado presente en la humanidad. Y desde luego, esta idea ha dado lugar a desde esquemas de hacerse rico sin esfuerzo hasta curaciones milagrosas de cáncer. Y, por qué no, a genuinas manifestaciones de control mental.

Dos recientes y fascinantes estudios hechos y publicados por Cameron Anderson de la University of California y Jennifer Carson Marr de la London Business School en Inglaterra, revelaron que las personas que muestran gran confianza en sus habilidades personales, aún incluso no teniendo destreza alguna en las mismas, podían convencer mejor a los demás que incluso aquellos que sí poseían la destreza pero no la confianza. En situaciones tan importantes como la de seleccionar un líder, la selección de los involucrados en el estudio fue hacia los individuos más confiados que en la realidad no tenían las destrezas de los no seleccionados.

Otra revelación de los estudios fue que las personas que temían verse negativamente ante otras vivían finalmente las consecuencias de sus miedos, generando en los demás una mala impresión.

Por último, uno de los estudios de más largo plazo, demostró que aquellas personas que fingieron tener una habilidad que no tenían por un suficiente tiempo, terminaban desarrollándola.

Si bien no está demostrado de manera científica que el pensamiento positivo cure el cáncer o nos haga millonarios, pensar que nosotros tenemos las habilidades suficientes para transformar nuestra situación económica y llegar a un crecimiento sostenido no puede dañarnos. Muy al contrario, según estos estudios. Si yo puedo escoger entre pensar positivamente o negativamente, elijo lo primero, aunque sea mentira.

Y cuando sea cierto, no me importará mucho haber vivido engañado.

Fuente: http://franciscocaceressenn.blogspot.com/

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