TU TALENTO, TU VOCACIÓN
Ricardo Ros
Jaime trabaja como administrativo desde hace diez años. El no se siente a gusto en su trabajo, porque es un trabajo aburrido de completa burocracia, papeleos y más papeleos. Pero cuando sale del trabajo tiene un pasatiempo que le da energía. Es experto en informática. Se acuesta tarde porque lo que le apasiona es crear programas para edición de massmails. Son programas impresionantes que no existen en el mercado. Nunca los ha presentado a nadie, solo están en su ordenador. Cree que son solo para su entretenimiento.
Sofía no tiene trabajo, pero dedica su tiempo a leer y escribir. Desde los doce años comenzó a escribir novelas. Tiene ya escritas cinco novelas de más de 800 páginas. Todos sus familiares y amigos las han leído y dicen que son novelas que podrían venderse muy bien. Son novelas basadas en la historia, sobre todo en el siglo XIX. Pero Sofía nunca ha enviado sus novelas a un editor, porque ella piensa que no tienen calidad.
Josetxo trabaja en un banco en el que “se ahoga”. Es experto en mariposas. Todas las tardes y todos los fines de semana sale al campo con su red. En las vacaciones se va a Costa Rica o a Brasil en busca de mariposas. Tiene en su colección varios miles de mariposas, perfectamente catalogadas. Pero nunca ha publicado ningún artículo en revistas científicas (él cree que tiene algunas mariposas que no están catalogadas en los libros), ni ha dictado una conferencia. Todo se lo guarda. Él cree que como no ha estudiado biología que nadie le va a hacer caso.
Lo único peor que no encontrar tu talento, es encontrarlo y no aprovecharlo. Ni Jaime, ni Sofía, ni Josetxo van a aportar nada al mundo, porque creen que lo que ellos hacen, su talento, su vocación, su aptitud, su inspiración, nadie lo va a saber apreciar. Ellos creen que lo que hacen es innecesario, que no tiene valor, que son cosas improductivas.
Quizás dentro de unos años, cuando Sofía se haya muerto, alguien descubre sus novelas y encuentran a una novelista excepcional y le otorguen el Premio Nobel de Literatura. O cuando Josetxo se haya muerto su mujer envía su colección a un museo y descubren que tiene mariposas desconocidas. ¿Cuántas novelas hay en los cajones de cada casa? ¿Cuántos libros escritos y no conocidos? ¿Cuántos investigadores existen sin que nadie los conozca? ¿Cuánta sapiencia existe en cada ser humano que no se transmite a los demás?
Si tienes un talento, una vocación, ve a por ella, dala a conocer. Como dice Franklin “el que vive de esperanzas se expone a morir de hambre”
Fuente: http://www.ricardoros.com