REFLEXIONES

LA MEJOR ESTRATEGIA PARA EL ÉXITO


Ricardo Ros

Muchas personas me preguntan continuamente cuál es la mejor estrategia para el éxito. Quieren que les proporcione algún truco, algún atajo, algún pasadizo secreto hacia el éxito. Sinceramente no existe ningún pasadizo secreto hacia el éxito, pero si tuviera que hablar sobre alguno, puedo encontrar tres herramientas cerebrales que se le parecen.

En las últimas décadas se han puesto de moda libros de autoayuda, cursos y seminarios de desarrollo personal, talleres de todo tipo a la búsqueda del sí mismo. Millones de personas compran esos libros y participan en esos seminarios. La mayor parte de ellos acaban frustrados, con la sensación de que han estado perdiendo el tiempo, de que se les ha timado: “Tal técnica no funciona”, “tal curso es un fraude”, “tal profesor es un inepto”, etc.

Es muy importante que entiendas esto: Los libros de autoayuda (o de cualquier otra cosa) no sirven para nada, los cursos de todo tipo son una pérdida de tiempo SI NO LOS LLEVAS A LA PRÁCTICA. Nada funciona mientras no lo practicas. Si quieres te lo digo al revés: La práctica siempre funciona, la repetición siempre funciona, el hacer pruebas siempre funciona.

Las tres herramientas que te propongo son: PRÁCTICA, REPETICIÓN Y ENSAYO.

¿Te lo repito? Práctica, repetición y ensayo. ¿Otra vez? Práctica, repetición y ensayo. Práctica, repetición y ensayo. Práctica, repetición y ensayo. Práctica, repetición y ensayo. Práctica, repetición y ensayo…

No existe mejor herramienta cerebral que la magia de la repetición. Hay una diferencia abismal entre SABER y HACER. Los libros, los cursos dan conocimientos. Los conocimientos sirven para bastante poco. La práctica sólo la puedes poner tú. La práctica es la que da el poder. El conocimiento no es una herramienta. La práctica sí.

Con la repetición, con la repetición, una y otra vez. La repetición es la más poderosa herramienta de aprendizaje. Sin repetición no hay aprendizaje. Sin repetición no hay aprendizaje. Sin práctica no hay aprendizaje. Sin práctica no hay aprendizaje. Sin ensayo ningún músico puede llegar a dominar su instrumento. Sin entrenamiento ningún deportista es capaz de batir marcas.

Cuando alguien lee un libro o asiste a un curso y no practica los conocimientos que encuentra en ellos, ¿cómo pretende sacar rendimiento? Sin práctica, repetición y ensayo nada funciona. En los libros y en los cursos se dan conocimientos: “Mira, esto funciona así. Ahora la práctica la pones tú”.

¿Sabes cuántas horas de práctica, repetición y ensayo se necesitan para empezar a tocar medianamente bien un instrumento musical?

Harmónica: 50 horas

Aprender solfeo: 150 horas

Guitarra: 150 horas

Trompeta: 300 horas

Piano: 450 horas

Saxofón: 600 horas

Cello: 900 horas

Canto: 900 horas

Trombón: 900 horas

Flauta: 1200 horas

No es lo mismo tener conocimientos sobre piano que saber tocar el piano. ¿Cuántas horas ha practicado Messi antes de convertirse en una figura del fútbol? ¿Cuántas horas de práctica necesita un cirujano para dominar su trabajo? ¿Y un carpintero?

¿Y pretendes que leyendo un libro o asistiendo a un curso de 100 horas vas a poder dominar esos conocimientos? Con 100 horas sabrás bastantes cosas teóricas, pero no sabrás hacerlas. El mejor profesor del mundo te puede enseñar muchas cosas, pero la práctica, la repetición y el ensayo no dependen de él, dependen de ti. Sólo dependen de ti.

Práctica, repetición y ensayo.

Práctica, repetición y ensayo.

Práctica, repetición y ensayo.

Práctica, repetición y ensayo.

Práctica, repetición y ensayo.

Práctica, repetición y ensayo.

Práctica, repetición y ensayo.

Práctica, repetición y ensayo.

Práctica, repetición y ensayo.

Práctica, repetición y ensayo.

Práctica, repetición y ensayo.

Práctica, repetición y ensayo…

Hasta el infinito.

Fuente: http://www.ricardoros.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

88 + = 98