REFLEXIONES

SI LO CREE, USTED PUEDE


Euclides Ardila Rueda

Creer que se puede es la gran escalera que lo conducirá a la meta.

Cuando sienta desfallecer, cuando el entusiasmo lo enfríe o incluso cuando una enfermedad lo acose, le damos un consejo: ¡comience de nuevo!

Aunque sienta cansancio, aunque el triunfo lo abandone, aunque un error lo lastime, aunque las cuentas no le cuadren, aunque alguien lo traicione, aunque una ilusión se apague, aunque ignoren sus esfuerzos y aunque todo le parezca “nada”, ¡comience de nuevo!

Si ha tocado mil puertas y ninguna se le abre, si el camino por recorrer le parece muy enredado, y si a pesar de que “lucha y lucha” no gana la batalla, ¡comience de nuevo!

¿Por qué reiterar con este consejo? Porque nadie dijo que las cosas que se consiguen en la vida son fáciles. Si quiere lograr algo, le corresponde trabajar por ello, ser perseverante y, sobre todo, tener la disciplina necesaria para crecer.

Es cierto que hay cosas que son muy tortuosas de llevar. Quien escribe considera que muchas de las eventualidades pueden verse como las cebollas; esas que nos pican y hasta nos resultan difíciles de digerir, pero que a la vez son benéficas para la nutrición. Y así son las situaciones complicadas, al final nos llenan de fortaleza y nos permiten sobreponernos.

Échele cabeza y valore esas cosas que, a pesar de parecer feas en su vida, al final le han hecho bien.

Es evidente que para asumir cualquier reto debe disponer de cinco elementos esenciales:

1. Tener disposición.

2. Tener fe y creer que se puede.

3. Demostrar nobleza para admitir los errores que cometa.

4. Alabar y decir plegarias sólo con el corazón.

5. Y dar gracias a Dios.

No olvide que todo en la vida tiene una misión.

Si es hábil con sus manos, ¡construya!

Si sabe rezar, ¡ore!

Si es diestro al volante, ¡conduzca!

Si sabe labrar la tierra, ¡siembre!

Si es feliz sobre el agua, ¡nade!

Si la pluma es su vocación, ¡escriba!

Si tiene fe, ¡crea!

Si sabe servir, ¡sirva!

Mejor dicho, ¡cumpla su misión!

Porque nuestra misión es como una singular serie de escalones; es un ‘pasaporte’ para que usted se acerque más a la meta.

La competencia de la vida no siempre la gana el hombre más fuerte o el más ligero. Tarde o temprano, el hombre que gana es aquel que cree poder hacerlo.

Además, el futuro no es lo que esperamos sino lo que hacemos. ¿Qué tanto está haciendo hoy para el mañana que, entre otras cosas, se encuentra a la ‘vuelta de la esquina’?

Ejercicio

¿Las cosas le resultan complicadas y no sabe cómo hacer para seguir adelante?

¿Está cansado de luchar?

¿Cuando soluciona un problema, le aparece otro?

Si su respuesta es positiva, le recomendamos hacer el siguiente ejercicio:

¡Ponga tres ollas a hervir!

En una eche zanahorias, en la otra ponga un huevo y en la última varios granos de café.

Después de 15 minutos apague el fogón y toque con cuidado cada uno de esos ingredientes.

¿Adivine qué notará?

Los tres alimentos cambiarán ante la ‘adversidad’ del fuego:

* Las duras zanahorias se volverán blandas.

* El huevo, que era débil, estará duro.

* Y el café se transformará en una deliciosa bebida caliente.

¿Qué significa eso?

* Cuando usted llega duro y soberbio ante un problema, se pone débil y fácil de deshacer, como la zanahoria.

* Cuando es frágil y sufre una tragedia o una traición, endurece su interior, como el huevo. ¡Claro! también quedará débil por fuera como la cáscara.

* Los granos de café, sin embargo, son únicos, porque se transforman en un delicioso tinto.

Usted saldrá adelante ante una adversidad, si logra cambiar el entorno que lo rodea, tal como lo hacen los granos de café, que cambian el agua que hierve.

Reflexione sobre lo siguiente:

Cuando un problema llama a su puerta, ¿Usted cómo responde?

¿Es una zanahoria que parece fuerte, pero que se deshace?

¿Es un huevo que comienza con un corazón maleable, pero después de una muerte, una separación, un despido, un problema de plata, una enfermedad o una piedra en el camino, se vuelve duro y rígido?

¿O es como los granos de café, que cambian el agua hirviendo en una exquisita bebida?

La pinta es lo de menos

Vivimos demasiado pendientes de las ‘pintas’ que vamos a lucir. Combinamos los colores de las camisas, pero nunca nos detenemos a pensar que lo más importante es que el vestido sea inmaculado y, sobre todo, que no tenga arrugas. Ojo con las apariencias, lo importante es la esencia. Usted puede ser un poco vanidoso, pero recuerde que siempre valdrá mucho más que un traje.

Recomendación

El ‘sacacorchos’ sirve para sacar los tapones de las botellas y, por eso, es muy práctico. A veces nos conviene en el mundo espiritual utilizar un ‘sacacorchos’, para extraer de nuestra cabeza todas esas bobadas que no nos dejan mirar hacia el frente.

Fuente: http://www.vanguardia.com

Un Comentario

  • Luis Quinteros

    Excelentes palabras de aliento para superar la adversidad , y sobre todo para el crecimiento espiritual, jamas hay que dar el brazo a torcer, por mas duro y difícil que sea el camino no hay que detenerse, hay que continuar porque al final de el siempre habrá el premio a nuestros sacrificios y a nuestra perseverancia..

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