POSTAL
Solange Rodríguez Pappe
“Tinta Sangre”
Te escribiré desde Baires, desde Burdeos, Amberes o Calcuta… porque lo fascinante de los puertos es su desequilibrio, su vulgar temperamento que obliga a pelearse con ellos. Es fácil que el malestar, producto de un viaje largo, termine agravándose debido a la celebración en que están concentradas estas ciudades. Tu ánimo huidizo parecerá ser único entre el tumulto eufórico que se toma las calles. Siempre será sencillo disgustarse con el puerto por arruinar el trance místico del mar y luego disculparlo a medida que caminas solemne hacia la habitación que lograste alquilar cerca del muelle. …Veracruz, Nápoles o Trieste. Pero cuando tu ánimo mejore, te sientas capaz de confundirte con otros habitantes y observes las olas romperse contra las tablas maduras del desembarcadero, te darás cuenda de que la contienda que provocó tu fuga de la otra tierra ha venido contigo. ¿Has intentado huir de tus propias pisadas? Ingenuo. Solo sabes que no estarás invitado a la “fiesta” del puerto de manera indefinida.…Iquique, Panamá o Barcelona. Has llegado buscando una cueva apacible donde invernar. Un buen puerto debe ofrecer anclaje a los buques contra las tempestades que los persiguen desde el mar, debe ser profundo para que atraquen los barcos más grandes y espacioso, para que quepan en él muchas embarcaciones a la vez. El puerto deberá acoger a los que ensayan el exilio y respetar con docilidad sus deseos de no ser molestados. Deberá ser benévolo, pero en tu caso, el puerto te obliga a cuestionarte, a volver contra ti el pasado y la ceniza. El puerto tiene un humor extraño que nunca te hará libre.
…Valparaíso, Montevideo o Guantánamo. Entonces querrás buscar otras formas de perderte en la ciudad, visitarás algún parque de vegetación salvaje, algún bar sin espejos donde los rostros no sean como tu rostro, algún cuerpo. Y después volverás al cuarto con balcón a contemplar el desabrido atracadero a la luz de las farolas. Hasta puede que derrames unas pocas lágrimas antes de dormirte con la frente apoyada contra la baranda de teca y los brazos colgando bajo la luna, que en los puertos siempre es amarilla y está llena.
…Te escribiré desde Baires o desde donde me encuentre. Al clarear te descubrirás vagando por la playa mientras la arena irrita tus talones. Tu alma no está buscando la redención en el trópico, sino en un desierto y reconocerás al puerto como un perverso escenario en el cual has elegido pasar lo que te queda de vida. En ese momento, volverás a escuchar las guitarras de los festejos y no entenderás ni un poco a toda esa gente tan cercana y tan ajena que te observa con curiosidad y te señala por no tener una bandera, por no ser un cascabel o por no agitarte con ellos en sus bailes.
Serás otro extranjero anclado al que le parecerá ver continuamente la chimenea de un barco familiar violando el bordado de estrellas.
Texto transcrito con autorización de la autora.
Fuente: http://www.solocrecer.com
2 Comentarios
Antonio Banderas
Hey!…Thanks for the nice read, keep up the interesting posts..what a nice Wednesday
Car Loan
POSTAL should be fabulous case after you introduced enormously; thanks much!