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EL NIÑO DE JUNTO AL CIELO
Enrique Congrains Martin Por alguna desconocida razón, Esteban había llegado al lugar exacto, precisamente al único lugar… Pero ¿no sería, más bien, que “aquello” había venido hacia él? Bajó la vista y volvió a mirar. Sí, ahí seguía el billete anaranjado, junto a sus pies, junto a su vida. ¿Por qué, por qué él? Su madre se había encogido de hombros al pedirle, él, autorización para conocer la ciudad, pero después le advirtió que tuviera cuidado con los carros y con las gentes. Había descendido desde el cerro hasta la carretera y, a los pocos pasos, divisó “aquello” junto al sendero que corría paralelamente a…
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UN TRISTE ALMUERZO LATINO EN USA…
Gino Winter Acababa de salir de una fabricucha de cuarta en el barrio de Kearny, New Jersey, en uso de mi break o refrigerio de media hora. Me dolia todo el cuerpo, pero más me dolía mi dignidad y mi amor propio, ya que luego de años de estudios y un currículum gerencial respetable, había tenido que aceptar —por necesidad— un trabajo de asistente de gerencia en una fábrica de productos plásticos para automóviles. Una renuncia intempestiva de los cuñados chinos del gringo dueño de la fábrica, quienes operaban su almacén, hizo que tengamos que remangarnos las mangas de la camisa y hacer las de estibador durante horas y…
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AL ESPÍRITU, LO QUE ES DEL ESPÍRITU
Julio Bevione Como sociedad tenemos una veneración tan grande por nuestra mente, por lo que pensamos, por lo que otros piensan, por expandir nuestra mente… que estamos atrapados en ella. Y esta suele ser la razón fundamental por la que los caminos espirituales pierden el brillo que deseamos que tengan. Es natural que haya ocurrido así, ya que como recurso nuestra mente nos permitió evolucionar hasta este momento, pero ha llegado el momento de poner en primer lugar nuestro espíritu. ¿Cómo quedamos atrapados en la mente? Cuando seguimos analizando lo que ya pasó y volvemos importante un hecho que en sí mismo carece de tanta importancia…
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HOY ES MI DÍA DE SUERTE
Luis Castellanos Cuando era niño, al igual quizás que muchos de ustedes, tenía un amuleto de la suerte. Era un “llavero de la suerte”. Lo llevaba para arriba y para abajo. Me ayudaba a salir bien en los exámenes y a ganar en los juegos de mesa y competencias en los que tomaba parte. Luego me di cuenta que empecé a perder y salí mal en unos exámenes, y que el “talismán” estaba perdiendo su “potencia”. Y lo cambié. Me dijeron que las “patas de conejo” daban suerte. Pero a mi no me funcionó. Luego me di cuenta que por más amuletos que llevara, y…
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UNA HISTORIA
J.M. Coetzee No siente culpa. Eso es lo que la sorprende. Ninguna culpa. Una vez por semana, a veces dos, va a la ciudad, al departamento de ese hombre, se desviste, le hace el amor, vuelve a vestirse, sale del departamento y conduce hasta la escuela para recoger a su hija y a la hija de una vecina. Ahí en el auto, camino a casa, escucha lo que le cuentan de la escuela. Después, mientras las dos nenas comen galletitas y miran televisión, se da una ducha, se lava el pelo, se refresca, se renueva. Sin culpa. Tarareando bajito. ¿Qué clase de mujer soy?, se pregunta…