REFLEXIONES

¡TÓCALA DE NUEVO, SAM!


Ricardo Ros

Tu cerebro es un sistema de modelado perfecto y si no fuera así, no podrías vivir. Si tuvieras que procesar toda la información antes de tomar cualquier decisión, incluso la más simple, como decidir qué pasta de dientes vas a comprar, te llevaría toda una semana. Tomamos las decisiones rápidamente porque nos basamos en nuestra experiencia anterior. Si te decides en muy poco tiempo por la marca de la pasta de dientes es porque lo haces basándote en tu experiencia anterior.

La mayor parte del tiempo nuestro cerebro no piensa. Lo que hace es almacenar y buscar pensamientos como patrones de experiencia. Estos patrones piensan por nosotros. Cuando nuestro cerebro reconoce una parte de un patrón, pone en acción todo el patrón almacenado como modelo.

Es muy difícil escapar de este sistema. Podrías pensar en cómo escaparte de este sistema, pero es muy difícil hacerlo. Quizás lo haces cuando todos los patrones anteriores han fallado y te sientas a pensar, lejos de los modelos de experiencia anteriores, cómo puedes encontrar una nueva idea diferente a las anteriores. Para eso necesitas pararte, parar el sistema automático. Y pensar de verdad. Así funciona la creatividad. Pero buscar nuevas ideas no es natural para el ser humano, ya que buscamos constantemente explicaciones dentro de nuestra propia experiencia. Nos cuesta salirnos fuera del bote.

Generalmente sólo desafiamos a nuestra propia experiencia cuando no tenemos más remedio, cuando la situación es tan alarmante que no tenemos más remedio que poner en marcha otras perspectivas. Y todo ello con una gran lucha interior, con grandes dudas, con gran sufrimiento. El cambio no es fácil para nosotros. Ni gratuito.

¿Y cómo aprendemos a modelar patrones nuevos? Noam Chomsky, del MIT, investigó una vez cómo hacían los bebés para aprender el lenguaje y descubrió que la única y efectiva herramienta que utilizaban era la repetición. Aprendemos por repetición, por repetición, por repetición. Lamentablemente uno de los grandes errores del sistema educativo actual es que ha caído en desgracia la repetición. Hace treinta años a algún ilustre pedagogo se le ocurrió la brillante idea de denostar la repetición. Yo me aprendí todos los verbos por repetición y no se me han olvidado. Los alumnos actuales no usan la repetición, usan la lógica, pero no se saben los verbos. Es una gran tragedia que no enseñemos a nuestros niños a usar una de las herramientas más efectivas de nuestra inteligencia. El poder de la repetición es la vía más sólida para aprender nuevos patrones. Si construimos modelos nuevos por repetición, es muy importante que entendamos que podemos cambiarlos también por repetición.

Si aceptamos que el aprendizaje natural es por repetición y que por repetición podemos cambiar nuestros modelos, también tendremos que aceptar que por repetición podemos modelar nuestra personalidad. Si alguien dice “soy tímido”, en realidad lo que nos está diciendo es que ha establecido la timidez como un modelo repetitivo. Para salir de la timidez tendrá que repetir modelos diferentes.

¿Y cómo cambiar a modelos diferentes? Cambiando la percepción. Pero de eso seguiremos hablando más adelante…

Fuente: http://www.ricardoros.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

− 7 = 2