REFLEXIONES

A TRIUNFAR ¡COMO SEA!

Muchos seres humanos piensan que es el destino, la suerte o las capacidades intelectuales, las que les permiten salir adelante, triunfar, tener relaciones exitosas, dinero, viajes, estabilidad afectiva,  parejas perfectas e hijos sanos. Ante todo, habría que definir cuáles son nuestros valores para hablar de “qué es una persona exitosa”.

Las siguientes son algunas observaciones agudas sobre el comportamiento de algunos “exitosos”, de acuerdo con sus niveles éticos y sus compromisos frente a lo que consideran “triunfar”.

Reflexiona si este es tu caso y piensa si esto es lo que tú quieres con tu vida.

  • Exigir de sí mismo casi tanto como de los demás.
  • Desconfiar de todos y de todo.
  • Estar siempre preparado para la lucha.
  • Destruir todo lo que interfiera en el camino de tu éxito personal.
  • Mostrarte siempre optimista.
  • Mostrarte siempre insatisfecho con el desempeño de los demás.
  • Mimarte.
  • Hacer de tu impaciencia un motivo de temor para los demás.
  • Interferir en la vida privada de tus colaboradores durante las vacaciones, los fines de semana, las reuniones familiares, las convalescencias, etc.
  • Mentir cuando sea necesario (para sus fines).
  • Mostrarte siempre irritable.
  • Negociar durante las comidas.
  • Nunca perder la ocasión de ser hiriente si ello es útil para tus fines.
  • Nunca pedir perdón.
  • Mantener siempre el control de todo a través de la información obtenida bajo cualquier modalidad.
  • Tomar represalias.
  • Crear enfrentamientos entre tus colaboradores.
  • Fingir timidez ante un auditorio.
  • Interrumpir al interlocutor para mostrar desprecio o desinterés hacia el otro.
  • Decir lo que se te dé la gana.
  • Hacer lo que se te dé la gana.
  • Ser desagradable.
  • Aparentar locura.
  • Ser egocéntrico.
  • Ser impredecible.
  • Vestir en forma impecable.
  • Ser rencoroso.
  • Tener enemigos en forma manifiesta (pocos, pero útiles)
  • Tener amigos en forma manifiesta (muchos, pero nunca cometer el error de contar con ellos).
  • Jamás aceptar una crítica.
  • Ser cruel con quien no puede defenderse.
  • Cultivar el temor de tus colaboradores respecto al riesgo permanente de perder el trabajo.
  • Rodearte de obsecuentes de ambos sexos, sólo para que parezca fácil y difícil acceder a ti.

Si lo que quieres con tu vida, va íntimamente ligado a las afirmaciones anteriores… te sugerimos que revises cuál es para ti el precio del éxito, del triunfo personal y dónde ubicarías a tus seres queridos dentro de este esquema de vida.

Fuente: http://elexito.com

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