30
September
2010
Osho
“Si no tienes ninguna creencia, no tienes futuro y la vida está en el aquí y el ahora. No hay necesidad de esperar. Pero seguimos postergando hasta el momento en que llega la muerte y nos arrebata el don.
Leí lo siguiente:
“Tres hombres estaban involucrados en una de esas conversaciones infructuosas que nos envuelven a todos en un momento u otro. Estaban considerando qué haría cada uno de ellos si el médico le dijera que no tenía más que seis meses de vida.
Dijo Robinson: “Si mi médico me dijera que no tengo más que seis meses de vida, la primera cosa que haría sería liquidar mis negocios, retirar mis ahorros y echar una gigantesca cana al aire en la Riviera francesa, como nunca antes. Jugaría ruleta, comería como un rey y, más que todo, me conseguiría chicas, chicas y más chicas”.
Este hombre seguramente había estado postergando, postergando hasta la muerte. Si un médico te dice que no tienes sino seis meses de vida, entonces si… Pero, en ese caso también, parece ser sólo un deseo y puede no ser realizable. Cuando la muerte te llega a la puerta, estás tan horrorizado y destrozado que ¿cómo podrías disfrutar? Si no podías disfrutar cuando la vida estaba tan cerca… Cuando la vida se esfuma poco a poco, ¿cómo puedes gozar? De nuevo, es una manera de convencerte a ti mismo de que si tal cosa ocurriera, “de inmediato comenzaría a vivir”. Pero, ¿qué te impide vivir ahora mismo?.
El segundo hombre opinó: “Si mi médico me dijera que tengo sólo seis meses de vida, lo primero que haría sería ir a una agencia de viajes y programar una gira por el mundo. Hay miles de lugares que no he visitado y que quisiera ver antes de morir: el Gran Cañón, el Taj Mahal, Angkor Wat, ¡todos ellos!”.
¿Qué te impide hacerlo? ¿Por qué esperar a que llegue la muerte para ir a ver el Taj Mahal? ¿Estarás en capacidad de ver el Taj Mahal en ese momento? Tendrás los ojos tan nublados por la oscuridad que el Taj Mahal no lucirá para ti como el Taj Mahal. Cuando la muerte haya penetrado tu mente, te será imposible ver; te cegará. Un temblor interno te abrumará. No lograrás oir, ni ver, ni podrás ni siquiera respirar. ¿Por qué seguir postergando?.
El tercer hombre dijo: “Si mi médico me dijera que sólo me quedan seis meses de vida, lo primero que haría sería consultar a otro médico”.
Este último parece ser el más representativo de los hombres. Es esto lo que harías tú también. Y aún así no vas a vivir. Irás a consultar a otro médico para que te devuelva la esperanza, para que te brinde un futuro, para que te diga:“No tienes que preocuparte, puedes seguir postergando. No tienes que apresurarte, la muerte está aún muy lejos”. Buscarás y encontrarás a alguien que aún te pueda dar esperanza.
La esperanza es una forma de postergar la vida. Todo deseo es una manera de postergar la vida, y todas las creencias son trucos que te permiten seguir evadiendo lo que es y pensando en lo que no es.
Dios no es. La vida es. Por favor, no seas un buscador de Dios.
Nirvana no es. La vida es. Por favor, no seas un buscador de nirvana.
Si dejas de buscar nirvana, encontrarás nirvana escondido en la vida misma. Si dejas de buscar a Dios, lo encontrarás en todas partes… en cada partícula, en cada momento de la vida. Dios es otro nombre que se le da a la vida. Nirvana es otro nombre para la vida ya vivida…
Deja a un lado todas tus creencias, pues son obstáculos. No seas cristiano, no seas hindú ni mahometano. Simplemente, vive. Que vivir sea tu religión.
La vida: la única religión. La vida: el único templo. La vida: la única oración…
La vida está disponible. ¿Por qué no comienzas a vivir? ¿Por qué sigues preparándote, cuándo y cómo?
Esto parece ser lo más difícil para la mente humana: simplemente vivir, al desnudo; simplemente vivir, sin arreglos previos; simplemente vivir la vida cruda y silvestre; simplemente vivir el momento…
Que esta verdad te permee tan profundamente como sea posible: la vida ya está aquí, ha llegado. Estás parado en la meta; no preguntes por la ruta…
Dondequiera que estés, ésa es la meta. El camino no existe.
Si sigues preguntando por el camino, estás intentando crear futuro, una y otra vez, y el futuro es la pesadilla.
Observa: en este mismo momento, la vida brota a borbotones de todos lados. Un solo momento de presenciar ese brotar y te reirás de lo absurdo que resulta preguntar por el camino o la manera o el método. No hay que hacer nada”.
Fuente: http://osho-maestro.blogspot.com/
Posted: REFLEXIONES
29
September
2010
Pepe Barrascout Ortiz
Trabajo más que cualquier mortal, pero más fácilmente, porque lo hago segundo a segundo.
Tengo que hacer miles de tic-tacs para formar un día, pero dispongo de un segundo para hacer cada uno de ellos. No los quiero ni puedo hacer todos a la vez.
Nunca me preocupo de lo que hice ayer, ni de lo que tendré que hacer mañana. Mi ocupación es de hoy… ¡aquí y ahora! Sé que si hago lo de hoy bien, no tendré que molestarme por el pasado, ni preocuparme por el futuro.
Tú que eres persona, si quieres vivir tan tranquilo y feliz como yo, no trates de vivir toda tu vida ni echarte todo el peso de tu trabajo en un sólo día.
¡Vive ahora! Haz el trabajo de cada día en su día. Te convencerás de que, si se toma tiempo, siempre hay tiempo para todo.
Hay un modo difícil y un modo fácil de hacer el trabajo que tiene que hacerse. Si quieres encontrar el modo fácil… ¡mírame a mí! Nunca me preocupo, nunca me apresuro… ¡pero nunca me retraso! Lo que tengo que hacer… ¡lo hago!… ¡Ese es el secreto!
Fuente: http://quechilero.com
Posted: REFLEXIONES
28
September
2010
Julio Bevione
El día que vi a Mauricio, padre de dos niños y líder comunitario en una ciudad de Jalisco, sus ojos habían perdido el brillo, así que pensé que algo andaba muy mal en su vida. En efecto, me contó que tenía problemas de dinero, que su matrimonio estaba en riesgo y que unos resultados médicos lo obligaban a trabajar menos.
“He perdido el timón de mi vida”, dijo con angustia. Le recordé que todos podemos cambiar lo que no nos gusta si nos empeñamos en ello; que Dios nos da fuerzas cuando las perdemos, y que, sobre todo, debía revisar cómo estaba viviendo y dejar de tomar decisiones irreflexivas. No importa dónde estemos parados: el caos puede ser el mejor escenario para poner en orden las piezas de nuestra vida y hacer que funcione.
He aquí las preguntas que le hice a Mauricio para ayudarlo a salir de su dura situación:
¿Qué podemos hacer con los recursos que tienes?
Muchas veces creemos que las circunstancias en las que nos criamos o en las que vivimos impiden que nuestra vida funcione. Esto ocurre porque pensamos sólo en lo que nos falta, y no en lo que ya tenemos. Todos disponemos de lo necesario para entrar en acción; deseo, voluntad y perseverancia. No es el dinero ni una buena escolaridad lo que nos hace destacar, sino esas tres cualidades que, en mayor o menor medida, ya están desarrolladas en cada uno de nosotros.
¿Quién tiene el poder en tu vida?
“No puedo”. Esta frase nos decimos cuando nos invade la negatividad. Si nos sentimos sin poder, es que lo hemos perdido. Preguntémonos si estamos enojados por algo o con alguien. A esa persona le hemos dejado nuestra atención mental y emocional, y si no la sacamos de nuestro pensamiento, no podremos recuperarlo.
¿Estás dispuesto a dejar ir lo viejo?
No podemos tenerlo todo al mismo tiempo. Debemos elegir con qué nos queremos quedar y qué debemos soltar, sean cosas materiales, creencias o un empleo. Cuando algo nos resulta muy pesado de llevar, es que estamos cargando con lo que ya no necesitamos y hay que soltarlo.
¿Qué piensas de ti mismo?
Lo que creemos de nosotros mismos le da forma a nuestra vida. Si pensamos que somos impuntuales, lo confirmaremos llegando tarde a nuestras citas. Revisemos esas creencias, y borraremos de nuestra mente las que nos ayuden a ser mejores. Así, pensaremos de otra forma y nuestra autoestima crecerá. Si somos más amables con nosotros mismos, la vergüenza y la culpa que tanto nos dañan se disiparán.
¿Puedes visualizar tu futuro?
Si no podemos imaginarlo, no podremos crearlo. Tener una idea clara de lo que queremos atrae pensamientos que refuerzan esa idea y nos impulsan a actuar. Visualicemos nuestra vida dentro de uno, cinco y hasta 10 años. Esto nos infundirá ánimos y confianza en nosotros mismos.
¿Buscas pretextos para no actuar?
Las excusas nos paralizan. Cuando decimos “no es el mejor momento”, “no tengo tiempo” o “me falta dinero”, es por miedo, pero hay que vencerlo y actuar. La voluntad acaba con las excusas. Hagamos lo que podamos, pero hagámoslo.
¿Tendrás paciencia para cambiar?
Al tratar de hacer cambios podemos presionarnos demasiado y errar el rumbo; por ejemplo, reaccionar con ira al intentar ser compasivos. Hay que darnos tiempo. Los cambios duraderos se logran paso a paso.
¿Estás dispuesto a pedir ayuda?
Nadie lo sabe todo ni puede hacer todo. Hay que pedir ayuda cuando sintamos que es necesario. Siempre habrá alguien que pueda aportarnos su experiencia y darnos luz para ver las cosas con claridad.
Para vivir en positivo no basta con pensar en positivo. También necesitamos estar constantemente atentos a lo que hacemos y lo que decimos. Tenemos que vivir tan atentos de nosotros mismos como del mundo que nos rodea.
Fuente: http://cl.selecciones.com
Posted: MOTIVACIÓN