31
March
2010
Dr. Camilo Cruz
Siempre he sostenido que el origen de toda gran fortuna es una pequeña fortuna. Nunca vamos a tener la oportunidad de aprender a administrar un millón de dólares si antes no aprendemos a administrar $1,000 ó $200 dólares. Muchas personas equívocamente piensan que el momento para comenzar a preocuparse de cómo administrar sus finanzas es cuando tengan suficiente dinero en el banco, pero lo cierto es que a menos que comiencen a aprender los principios que conducen al éxito financiero desde ahora, nunca tendrán suficiente dinero como para preocuparse de cómo administrarlo.
Existe un estado de lucha constante entre nosotros y todos aquellos que quieren poner sus manos en el dinero que tan duramente hemos podido conseguir, y en esta batalla somos vencedores o vencidos. Todas las decisiones financieras que tomemos nos acercan o nos alejan de nuestras metas.
En lo que respecta a nuestra situación financiera, todos no hemos sido creados iguales. Muchas personas nacen en medio de la pobreza, algunos pocos han nacido en familias poseedoras de inmensas fortunas, mientras que la inmensa mayoría de nosotros nacemos en algún punto intermedio. Sin embargo, hay dos cosas que todos nosotros tenemos en común: Primero, ninguno de nosotros tuvo la oportunidad de escoger las circunstancias de nuestro nacimiento.
Ninguno de nosotros tuvo la oportunidad de escoger nacer pobre, rico o promedio, y segundo, lo que todos nosotros sí estamos en absoluta libertad de hacer es escoger si deseamos vivir una vida de pobreza, una vida de riqueza, o simplemente vivir una vida promedio. Está en nuestras manos el escoger la clase de vida que deseamos vivir.
Uno de los primeros pasos que podemos dar para comenzar a tomar control de nuestras finanzas es el desarrollo de un presupuesto de gastos. Muy pocas personas poseen un presupuesto. Quizás porque la mayoría de ellas sienten un miedo aterrador ante la idea de descubrir cuánto gastan cada mes y cómo lo gastan. Ellas prefieren vivir en la oscuridad, con la esperanza de que todo esté marchando bien, sin entender que la peor solución que podemos darle a nuestros problemas financieros es ignorarlos, pretendiendo que se solucionen por sí solos.
Ya sea que tú ganes $1 millón de dólares al año o $200 dólares semanales, si no elaboras un presupuesto, nunca lograrás el control absoluto de sus finanzas. Así que una vez que termines de leer esta columna, te voy a pedir que vayas y mires todos los cheques que has girado durante el último año, busques los extractos bancarios, los recibos de tus tarjetas de crédito y cuanto papel te pueda dar indicaciones de cómo es que has gastado tu dinero mes por mes, durante los últimos 12 meses. ¡Sí! ya sé que tomará algún tiempo hacer esto, pero este tiempo no es nada comparado con lo que este ejercicio puede representar para tu futuro financiero.
Así que ármate de valor y paciencia. Determina tus gastos fijos como la renta, los seguros y el teléfono; y tus gastos variables como la ropa, los gastos médicos y demás y descubre adónde va tu dinero cada mes. No dejes que pase un día más, busca papel y lápiz y comienza hoy mismo a tomar control de tus finanzas.
Fuente: http://www.liderazgoymercadeo.com
Posted: REFLEXIONES
30
March
2010
Gabriel Sandler
Acepta este momento y todo lo que trae consigo. Cuanto más plenamente aceptes las cosas tal cual son, más valor encontrarás en ellas.
Luchar contra aquello que es como es, no te aportará otra cosa que dolor innecesario. En lugar de luchar contra lo que es, pon tu energía en crear lo mejor de lo que podría ser.
Podrías, muy fácilmente, destinar toda esa energía que pones en sostener resentimientos, al servicio de cosas mucho más valiosas. Acepta que estás donde estás e inmediatamente comenzarás a avanzar.
Lo que ya ha llegado a ser está aquí, ahora, para que lo vivas. Opta por tomar lo mejor de todo lo que está a tu alcance.
Todo lo que alguna vez podrías llegar a desear está conectado contigo, ahora mismo. Aceptando plenamente lo que es, consigues acceder a todas esas magníficas oportunidades.
Acepta este momento. Y ahora mismo, la vida será toda tuya para que la vivas a pleno.
Fuente: http://edgerk.blogspot.com
Posted: MOTIVACIÓN
29
March
2010
Leo Alcalá
Llega el momento en que nos damos cuenta. Ya lo sabemos. Ahora no podemos seguir escondiéndonos de nosotros mismos.
En ese instante, la decisión pasa a ser obvia. La pregunta es, ¿la vamos a tomar?
¿O vamos a continuar por el viejo camino, el que nos es tan familiar?
La tentación está ahí. Pero la oportunidad para liberarnos de aquello que ha sido un freno hasta ahora, también está presente.
La decisión a la que me refiero podría ser cualquiera que tenga que ver con escoger entre una vieja manera de ser, y una nueva y más deseada.
Por ejemplo, puede ser cuando te das cuenta que o es tu cuento—la narrativa con la que explicas por qué estás donde estás—, o son tus resultados. O le sigues dando energía a las racionalizaciones y viejas excusas, o deliberadamente tomas acción para moverte hacia adelante.
¿Por qué no lo he hecho? ¿Por qué estoy trancado? ¿Por qué he perdido tanto tiempo? ¿Por qué… por qué… por qué?
Preguntas como esas saltan en mi mente de vez en cuando. Son la voz de mi mente racional que necesita entender qué es lo que está pasando. Sencillamente, es la búsqueda por conocer las razones detrás de mis comportamientos indeseables.
Por supuesto, detrás de esas preguntas hay una premisa: una vez que sepa, una vez entienda, entonces podré cambiar. Entonces lo podré hacer diferente. Entonces no volveré a hacerlo (el comportamiento que me incomoda).
Y puede ser así. Pero no es un requisito. De hecho, es totalmente opcional.
Tú puedes elegir cambiar ahora, simplemente porque lo decides. No necesitas entender el pasado antes de hacerlo.
El único factor determinante es este: tú consciencia acerca de lo que ahora quieres experimentar, y tu disposición a llevar esa elección a la acción.
Los “por qué” puedes descubrirlos luego. Pero mientras tanto, muévete. Haz que algunas cosas sucedan. Produce algunos resultados.
Luego, en el proceso o en el otro lado de tus deseos convertidos en realidad, tú podrás mirar atrás y entender lo que estaba pasando antes.
O no.
De hecho, quizá nunca llegues a saber realmente por qué hiciste—o no hiciste—las cosas que definían tu comportamiento hasta ahora.
No hay garantía de que tú vas a encontrar una respuesta racional a los por qué de tus saboteos, a las razones de tu parálisis, al propósito de tus experiencias indeseadas.
Pero esto es seguro: aquí y ahora, en el único momento que existe, tu tienes una elección…
O seguir repitiendo la historia o comenzar a crear una nueva victoria.
Aquí tienes cuadro ideas—si quieres puedes también llamarlas pasos—para ayudar a conectarte con la consciencia desde la que podrás pasar del estancamiento al movimiento:
1. ¿Y qué?
Esta es una muy poderosa y potencialmente liberadora pregunta:
¿Y qué?
No lo has hecho. Lo has postergado una y otra vez. Has peleado con tu resistencia. Has perdido tiempo. Has tenido miedo. Lo has estado evitando…
¿Y qué?
Está bien. Te has comportado de esa manera. Te has sentido de esa forma. Has elegido esos caminos.
¿Y qué?
Aún tienes otro chance. Lo que se ha hecho, perdido o sufrido, está en el pasado. Al menos que sigas recreándolo como una historia que sigues repitiendo en tu mente.
Ahora es un nuevo, fresco y único momento lleno de posibilidades. Ahora tú puedes elegir algo diferente:
2. ¡Déjalo atrás!
Sí. Suéltalo.
¿Te has estado recriminando acerca de cuánto tiempo y energía has desperdiciado, acerca de lo que no has logrado? ¡Detente! No malgastes ni un segundo más.
Lástima. Recriminación. Resentimiento. Nada de eso te sirve al menos que quieras seguir estancado y recreando tu situación indeseada.
Tú quieres algo diferente, ¿no es cierto?
Entonces, lo que ha sido hasta ahora… ¡déjalo atrás!
Sólo entonces podrás moverte. Sólo entonces serás libre para elegir nuevamente. Esta vez, de forma diferente. Esta vez, con tu curiosidad enfocada en otro objetivo: ya no es acerca de “por qué entonces”, sino acerca de…
3. ¿Ahora qué?
Ven aquí. Al presente. La única claridad que realmente necesitas es acerca de lo que prefieres en este momento.
No un momento antes. No un momento después. Mucho menos acerca de lo que estarás haciendo una semana o un año en el futuro.
Es acerca del ahora. ¿Qué quieres ahora? Así de sencillo.
Una vez que te conectas con tu nueva elección, es básicamente una cuestión de…
4. ¡Sólo hazlo!
Toma acción. Esa que exprese tu nueva preferencia. Eso es lo que realmente necesitas hacer.
Incluso toda una vida de “no tomar acción” comienza a desvanecerse en el instante en que asumes deliberadamente tus verdaderos deseos.
Ni la queja ni el culpar ni el explicar tus excusas han permitido alguna vez que la grandeza se manifieste.
Tu grandeza sólo requiere de esto: que la permitas.
Y la permites cuando pasas de estar aferrado a una historia, a deliberadamente crear una nueva experiencia.
¿Qué es lo que quieres experimentar ahora? Eso es lo que importa. Entonces, has que suceda. ¿Cómo?
Neutraliza las excusas del pasado con el poder de ¿Y qué?
Elige soltar tus antiguas emociones con la fuerza de ¡Déjalo atrás!
Ponte en contacto con el presente y tus verdaderas preferencia al preguntarte ¿Ahora qué?
Aprovecha cualquier opción que tengas disponible para tomar acción, aquí y ahora, y moverte hacia adelante.
En dos palabras:
¡Sólo hazlo!
Fuente: http://www.pasionenaccion.com
Posted: MOTIVACIÓN