20
April
2008

EL MIEDO A FRACASAR Y NUESTRA ZONA CÓMODA0

Raúl Vargas Chirinos 

A veces confundimos el miedo al éxito con el miedo al fracaso, son como dos caras de una misma medalla que se llama creencias limitantes.

Hay personas que han generado el miedo al éxito, porque implica mayor responsabilidad futura y ante esta posibilidad prefieren eludir la acción exitosa.

En cambio el miedo al fracaso, tiene un poder paralizador, incluso antes de iniciar el trabajo o la acción. El sentimiento de incapacidad lleva a la persona a sentirse insegura y a pensar que va a fracasar, con lo que se produce una desmotivación que puede acabar con el abandono de la acción.

La persona no lo intenta porque tiene la creencia de que va a fracasar, su desmotivación es tan grande que su conformismo a quedarse así lo lleva a generar inconscientemente su “zona cómoda” que es como se siente protegida y segura.

Todos nosotros tenemos este miedo en algún momento de nuestro desarrollo personal y lo que hacemos primero es refugiarnos en nuestros viejos hábitos, algunos se aíslan en su “burbuja” con sus pensamientos negativos u otros siguen haciendo más de lo mismo y se solazan con las mismas actitudes que producen el fracaso, por ejemplo no sentirse capaz para aprender o para cambiar su baja autoestima.

Solamente cuando salimos de nuestra zona cómoda aparecen de manera consciente la inquietud, la inseguridad y los miedos; entonces vemos el dilema con meridiana claridad: para seguir adelante debemos vencer nuestros miedos e incertidumbres y para hacerlo debemos de aprender a superarlos en una zona desconocida; vemos como las oportunidades para crecer suelen ir acompañadas de emociones encontradas.

Cuando entramos en lo desconocido y probamos algo nuevo, es posible que experimentemos, desde nerviosismo e inquietud hasta un desagrado total y temor…sí mucho temor….porque posiblemente estemos en el medio de un conflicto de creencias o conflicto interno y es nuestra decisión superarlo mediante un cambio de creencias.

Ahora bien, existen técnicas para el cambio de creencias limitantes y de actitudes negativas, señalamos tres de las más importantes y que serán motivo de otros posts. Las afirmaciones, la visualización y la relajación.

Estas técnicas tienen sentido en un proceso de cambio. Inicialmente hay una tendencia a mantener lo que uno tiene y a resistirse a su modificación; posteriormente, se ve la posibilidad positiva del cambio y se acepta, lo cual genera una buena disposición, que concluye con la decisión, compromiso y acción de evolucionar. 

http://caminosdevida.buscoafiliados.com

9
April
2008

ACERCA DE LA CRISIS: UN MENSAJE POSTERIOR A LA GUERRA1

Mensaje de Albert Einstein al pueblo Alemán después de la segunda guerra mundial  

 

 

• No pretendamos que las cosas cambien si siempre hacemos lo mismo.
• La crisis es la mejor bendición que puede sucederle a personas y países porque la crisis trae progresos.
• La creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche oscura.
• Es en la crisis que nace la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias.
• Quien supera la crisis se supera a sí mismo sin quedar “superado“.
• Quien atribuye a la crisis sus fracasos y penurias violenta su propio talento y respeta más a los problemas que a las soluciones.
• La verdadera crisis es la crisis de la incompetencia.
• El problema de las personas y los países es la pereza para encontrar las salidas y soluciones.
• Sin crisis no hay desafíos, sin desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía.
• Sin crisis no hay méritos. Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin crisis todo viento es caricia.
• Hablar de crisis es promoverla, y callar en la crisis es exaltar el conformismo.
• En vez de esto trabajemos duro. Acabemos de una vez con la única
crisis amenazadora que es la tragedia de no querer luchar por superarla.
 

Fuente: http://masterseeker.blogspot.com

7
April
2008

DEL VACÍO0

Paulo Coelho

“Maktub” 

A veces somos poseídos por una sensación de tristeza que no conseguimos controlar. No importa el lugar donde estamos, en el trabajo, junto a la persona que amamos, en una fiesta, pero, sin ninguna explicación, el mundo pierde su color, y la vida esconde su magia.

En esos momentos -nos dice Karen Casey- nada mejor que mirar para adentro de nosotros mismos. Allí está un niño con miedo, que no sabe bien qué está haciendo aquí, porque casi no es oído ni consultado. Vamos a ser tolerantes con este niño. Vamos a dejar que él tome las riendas por cuanto tiempo sea necesario, hasta que se sienta de nuevo amado.

En breve, nuestros ojos vuelven a brillar. Y, a partir de allí, si no perdemos más el contacto con este niño, no perderemos más el sentido de la vida”. 

Fuente:  http://www.quechilero.com