22
September
2007
Harvey Mackay
Las palabras que utilizamos con frecuencia determinan si tendremos éxito o fracasaremos. Puedes tener un gran producto, un concepto fantástico, un servicio único o una idea genial. Saca el mensaje correcto, y tu oportunidad de éxito se multiplica exponencialmente. Elige las palabras equivocadas, y tendrás un almacén lleno de buen material que no le importa a nadie.
Hay toda clase de palabras: palabras de sabiduría, palabras de ánimo, palabras de lucha, palabras extranjeras, palabras sencillas, grandes palabras, palabras picantes, palabras enérgicas, últimas palabras. Todas tienen un propósito. Elige las palabras correctas para cada situación.
Investigaciones de los psicólogos nos dicen que en promedio un niño de un año tiene un vocabulario de tres palabras. Hay posibilidades de que los padres del niño tengan idea de lo que quiere el pequeño, incluso con un habla limitado. Un año después, el niño puede usar 272 palabras. A los tres años, es casi de 900 palabras, y más de 2.000 en la guardería. Continuamos añadiendo palabras a nuestra colección a medida que nos hacemos mayores, pero eso no significa necesariamente que las usemos con eficiencia. Como media un adulto habla de 125 a 200 palabras por minuto, y hasta 18.000 palabras al día, pero no todos los mensajes se transmiten con claridad.
El antiguo manager de béisbol Casey Stengel podía mutilar el idioma inglés tanto como cualquiera. Una de mis favoritas: “Siempre he oído que no podía hacerse, pero algunas veces no siempre funciona”. No tengo ni idea de lo que quería decir con eso, pero aún así, sus palabras tenían un cierto encanto. Es importante recordar que pocas personas aparte de Casey Stengel pueden decir este galimatías y tener éxito.
Es mucho mejor seguir los consejos de Sigmund Freud: “Las palabras tienen un poder mágico. Pueden traer o la mayor de las felicidades o la más profunda de las desesperaciones; pueden transferir conocimiento del profesor al alumno; las palabras permiten al orador controlar a su audiencia y dictar su decisión. Las palabras son capaces de elevar las emociones más fuertes y estimular las acciones de los hombres”.
Piensa en algunos de los anuncios más efectivos que hayas visto. La United Way tenía dos de mis ejemplos favoritos: “Da hasta que duela” y “Da hasta que ayude”. Ambos sucintos, pegadizos e inequívocamente claros.
Los mismos estándares deberían aplicarse a la comunicación de tu compañía. Materiales de venta, manuales de instrucción, e incluso tu sistema de contestador automático necesitan usar palabras que sean positivas, útiles, agradecidas, respetuosas, atractivas y seguras; para proyectar una imagen corporativa estelar. Si los consumidores encuentran que las palabras son frías, confusas, condescendientes o palabras demasiado técnicas, posiblemente verán la compañía del mismo modo. Si no estás seguro de como evaluar tus comunicaciones, contrata a un buen asesor. Este no es un trabajo para aficionados. El psiquiatra John Reitmann dice, “A una persona media le cuesta más entender una frase que tenga una negación que una positiva”.
Mi amigo Ron Kaufman, que viaja intensamente, ilustra este punto cuando cuenta su experiencia en dos hoteles del extranjero. “En el baño de un hotel en Hong Kong encontré una pequeña nota con un mensaje estricto. En letras en negrita decía: “ME OLVIDÉ. Si necesita algo, por favor no dude en llamar a nuestro Centro de Soluciones. Pulse 0. Utensilios de Costura – Utensilios de Manicura – Utensilios para el Afeitado – Utensilios para la Higiene Dental – Limpieza del Calzado – Enjuague Bucal – Utensilios para el Pelo - Otros”. Comprobé mis artículos de tocador y me sentí aliviado de no haberlos olvidado. No suena muy tentador llamara a un “Centro de Soluciones” y pedir “Utensilios para la Higiene Dental”.
“Una semana después en el baño de un hotel en Dubai, encontré una pequeña nota con un mensaje amable: “CON NUESTROS SALUDOS. Si necesita cualquier artículo de tocador esencial, por favor, póngase en contacto con recepción. “Estaremos encantados de entregárselo con nuestros saludos: espuma de afeitar, navaja de afeitar, peine, cepillo de dientes y dentífrico, etc. Bienvenido a casa”. Cuando leí la nota, me sentí cómodo, atendido y tranquilo”. Que diferentes pueden resultar las palabras.
Como autor y conferenciante, he llegado a apreciar el peso de cada palabra. Valoro las opiniones de mis editores, porque si no voy al grano, seguramente que no llegaré a mi audiencia. Mi consejo para todos vosotros es ¡leed! Leer amplia tu vocabulario por lo que las palabras más adecuadas estarán en la punta de la lengua.
La moraleja de Mackay: Si quieres que tus palabras trabajen para ti, trabaja para tus palabras.
Fuente: http://www.todomba.com
Posted: Uncategorized
22
September
2007
Joachim de Posada
A través de mi vida, conociendo muchos ganadores y perdedores, me he dado cuenta de que los ganadores no ganan todas las veces ni tampoco usualmente ganan la primera vez que intentan algo.
Si usted fuera fanático del béisbol y siguiera el que se juega en los Estados Unidos, sabría que de los 30 equipos de grandes ligas, uno solo de la liga Nacional y otro de la liga Americana, van a disputar el título de campeón.
El punto que es que al final de la temporada hay un campeón de la liga y 29 perdedores. ¿Esas posiciones que cada equipo ocupa al final de la temporada significan el fin del mundo para esos equipos? Claro que no. El próximo año, todos empiezan con cero ganados y cero perdidos. Todo el mundo empieza con la misma oportunidad de ganar.
Esto ha sido así por ciento y pico de años en el deporte del béisbol americano. Si, es cierto que una temporada bien negativa en términos de donde terminó el equipo no es algo agradable, pero tiene que ser visto como una situación temporal. Los Yankees, equipo donde juega mi primo, ha sido el equipo de béisbol más exitoso en la historia del béisbol americano y sin embargo los últimos años no han podido ganar la Serie Mundial.
Este año están batallando para llegar a las finales. ¿No haber ganado los últimos cinco años los desalentó? Al contrario, cada año que pierden, se esfuerzan más el próximo año y este año están dando el todo por el todo para clasificar. Todos los equipos tienen que tener esa mentalidad o si no, que se salgan del juego. El que no soporta el calor, no puede trabajar en una cocina. Cada vez que se fracasa en cualquier cosa, hay que analizar cuál fue la causa del fracaso. Esto es muy importante. Entender por qué no salieron las cosas como esperábamos, qué hay que cambiar, qué hay que incorporar, quitar temporalmente o eliminar definitivamente.
Lo que no se puede hacer es caer en una depresión por haber fracasado o cogernos lástima a nosotros mismos. Hace años el presidente norteamericano Truman dijo, “tan pronto me doy cuenta de que cometí un error muy tonto, corro y cometo otro”. Cometer errores es una condición humana. Es la reacción a nuestros errores lo que distingue a los ganadores de los perdedores.
No se deben racionalizar los errores. Si usted metió la pata en una entrevista de trabajo, no diga, “bueno, no me convenía ese trabajo de todas formas”. Si a usted no le dieron un merecido aumento de sueldo, no diga “en realidad no me merecía el aumento” y lo deja ahí. Absolutamente no.
Acepte la realidad y entienda que usted sí quería el trabajo o sí quería el aumento. Lo importante es entender por qué no logró su objetivo y entonces corregir lo que haya que corregir e intentar otra vez. No deje que lo que usted vale sea definido por otras personas. Suba la frente y mire hacia delante con un plan de acción que lo acerque más a su meta y con una actitud de perseverar hasta que logre su cometido.
Si a usted le niegan un trabajo o una promoción o un aumento de sueldo, no camine por ahí con la cabeza mirando hacia abajo. ¿Quién sabe que a usted no le dieron el trabajo o la promoción? Eso no salió publicado en el periódico de su ciudad o en las noticias de la tarde. Eso lo sabe usted y una o dos personas más. El rechazo es tan grande como usted lo haga.
Haga un inventario de las respuestas emocionales que pueden producirse: amor, odio, ambición, miedo, celos, envidia, tristeza, gratitud, compasión. Ahora compárelas con sentir lástima por uno mismo. De todas las emociones antes mencionadas, algunas de ellas positivas y otras no tan positivas o negativas, probablemente la lástima por uno mismo es la que menos aplicaciones positivas tiene y la que menos puede ayudarlo en su vida. Hasta los celos en ciertos casos pueden tener algún valor, pero la lástima por uno mismo no tiene valor alguno. Haga lo que haga, nunca tome el rechazo personalmente ya que es posible que no tenga nada que ver con usted sino con la situación. Puedo darles mil ejemplos de personas que han sido rechazadas en diferentes situaciones, cuyo rechazo no tiene nada que ver con la persona sino con la situación.
El famoso escritor Ortega y Gasset decía, “el hombre y sus circunstancias” y tenía razón. Aunque todos podemos manejar muchas de las circunstancias que nos afectan en la vida, hay algunas que no podemos controlar. Nuestros hermanos peruanos no pudieron controlar el terremoto que tanto los ha afectado. Nuestros hermanos hondureños y nicaragüenses no pudieron controlar el huracán que los ha azotado recientemente.
Lo que sí se puede controlar es lo que se haga después del huracán o del terremoto. Eso sí que se puede controlar y eso sí es importante para el bienestar de todos.
Lo he escrito mil veces en mi vida. La actitud es todo en la vida. Con una actitud positiva se pueden lograr milagros. Ese capataz positivo que trabaja en su cerebro, como lo he escrito antes, es importante que trabaje para usted y no el capataz negativo, que es el que lo tira a usted por un abismo.
Fuente: http://espanol.pfinance.yahoo.com
Posted: Uncategorized
21
September
2007
Francisco Cáceres Senn
Este puede ser el concepto más importante que vayas a aprender acerca de cómo interpretar nuestras vidas y de cómo se relacionan con las de los demás seres humanos. Sincronicidad…
De hecho, es una sincronicidad que vayas a leer estas palabras. Si es que las vas a leer. Puede que en este preciso momento sientas un impulso de dejar de leer el resto del texto ó, por el contrario, continúes leyendo hasta el final sin parar. ¿Por qué ocurriría una de las dos alternativas? Yo que sé, no soy un genio. Pero quizá cada uno de nosotros sepa en lo profundo qué significado tienen las cosas que nos ocurren.
En 1952 Jung publicó un articulo llamado “Synchronizität als Prinzip akausaler Zusammenhänge” (”Sincronismo como principio de las conexiones acasuales“). El concepto de sincronismo va mas allá de las explicaciones puramente causales acerca del mundo - el cual es todavía el dominio de nuestras ciencias naturales. Jung argumenta que incidentes que ocurren sincronizados (al mismo tiempo) no necesariamente tienen que estar relacionados causalmente. Pero puede existir una significativa conexión entre ellos.
Anthony Stevens describe una experiencia que tuvo Jung. En un sueño él encuentra una figura con las alas de un martín pescador. Jung quería dibujar la figura para poder recordar la imagen. Mientras lo hacia, encontró en su jardín el cuerpo muerto de un martín pescador. Estos pájaros son sumamente difíciles de ver en el área de Zurich. Esta situación extraordinaria coincidió con fuertes emociones internas.
Quizá estés familiarizado con situaciones que te llevan a pensar: “¡Esto no puede ser una coincidencia!” Tal vez has terminado de leer un libro que te comunicó ideas inusuales. De repente toda la gente en tu entorno te habla de estas ideas, hay informes en la televisión y en la Internet no dejas de encontrarte con conceptos similares. Tales incidentes ocurren simultáneamente, pero obviamente uno no es causa del otro. Estos parecen estar conectados en una manera diferente.
La existencia de esta página es auténticamente, según mi percepción, un fenómeno de sincronicidad. Fui plantando preguntas en mi cabeza y la visión de la página de Neuromanagement y, de manera casi mágica, fui recibiendo la información necesaria para la administración, diseño y manejo de la misma.
Piensa en cómo llegaste hasta aquí. Muchas personas me comentan que no recuerdan cómo se pusieron en contacto ó cómo dieron con la página. ¿No
es curioso? Las coincidencias, o tal vez viejas preguntas inconscientes, los fueron llevando de forma misteriosa a la información necesaria.
Dos cosas importantes acerca de las sincronicidades:
Todo lo que nos ocurre, encierra un significado. Interpretar este significado representa una ayuda evolutiva y positiva.
Obtener la información y el aprendizaje de cada evento que experimentamos, es una cuestión de libre albedrío. Es decir, yo puedo ó no aceptar el evento y aprender en consecuencia ó rechazarlo y, muy probablemente, volver a vivirlo.
El manejo de las sincronicidades, es la habilidad más importante que existe para entender cómo funciona el mundo en el que vivimos. Y en el mundo de los negocios, resultan (las sincronicidades) vitales si queremos alcanzar visiones grandiosas. ¿Que cómo es que me atrevo a decir esto? Muy sencillo. Imagínate que estableces en tu organización una visión compartida y valiosa para todos los que integran la empresa. A partir de esta visión, es necesario identificar todas las oportunidades y eventos que favorecen y guían para su logro. Una organización que no entiende las experiencias y eventos vividos y no aprende de ellos, no va a ser capaz de aprovechar los impulsos que la vida le da para alcanzar sus objetivos. Va a convertir esta persecución de objetivos en una lucha, en lugar de un suceso natural.
Las empresas viven sincronicidades de igual manera que lo hacemos a nivel individual los seres humanos. No es una casualidad que tu equipo de trabajo esté integrado por tales o cuales personas.
No es una casualidad que tengas el jefe que tienes ó los subordinados que tienes. No es una casualidad que de repente no alcances las metas y de repente las alcances y no sepas ni cómo. No es una casualidad que hayas seguido leyendo hasta aquí y no es una casualidad que recibas información de mi.
Hace algunos años, empecé a sufrir unos dolores en la espalda que el médico llegó a diagnosticar como una enfermedad rara llamada Fibromialgia. No existía remedio en ese momento, no hasta la fecha, pero leí en Internet que el ejercicio aeróbico favorecía la eliminación de los dolores producidos por la enfermedad. Así que decidí hacer algo de ejercicio aeróbico.
Empecé con escaladoras, caminadoras y demás aparatos aeróbicos aburridos, pero a mi lado, generalmente coincidíamos, un grupo de personas se movían al ritmo de una música muy alegre y sugestiva, haciendo ejercicio aeróbico y mostrando que verdaderamente disfrutaban del mismo. Decidí probar y… me di cuenta de que era la instructora la que generaba la alegría y el disfrute que yo había identificado en los participantes.
Esa instructora es… esa instructora es hoy en día mi esposa y la sincronicidad más adorable de mi vida.
Fuente: http://www.neuromanagement.net
Posted: Uncategorized