REFLEXIONES

EL CAMBIO ESTÁ EN TÍ

 

 

Agustín Sequera

Hace un par de días me encontré a un amigo en el pasillo de un supermercado local. Después del saludo y el abrazo de rigor, como cosa no infrecuente en estos tiempos, comenzamos a hablar del deterioro social en el que vivimos inmersos, de  cómo cada día la situación se recrudece sin vislumbrar solución, al menos no próxima.

Hablamos de escasez, inflación, corrupción, inseguridad y tantas otras cosas que nos agobian en el día a día. Al final, mi amigo termina su intervención con una interrogante: -Pero Agustín ¿Qué estamos haciendo cada uno de nosotros para lograr el cambio que deseamos? Muy buena pregunta, pensé. Si bien es cierto no estamos de brazos cruzados y algo hemos hecho, de inmediato me planteé otra pregunta: Ese algo que hago ¿es suficiente?

No creo que exista una sociedad perfecta más si existen algunas más deterioradas que otras. Y es que en mayor o menor grado, casi todos nos hemos contaminado con eso de lograr las cosas por las vías alternas a la ley porque así todo es más expedito o porque así evitamos las sanciones que, en una sociedad sana, deben cumplirse.

Estoy convencido que un cambio social debe gestarse desde cada uno de sus ciudadanos. Para lograr una transformación social positiva, primero debemos cambiar cada uno de nosotros y, de manera viral, comenzar a contaminar a quienes están a nuestro alrededor. Debemos establecernos metas y ser constantes en la transmisión de ideas. Pero todo esto es más efectivo con acciones que con palabras. Por ejemplo, es más fácil que el niño aprenda a respetar las señales de tránsito viendo a sus padres hacerlo que oyéndolos hablar del tema en casa.

De cambio social se habla desde que Auguste Comte (1798-1857), francés creador del positivismo y la sociología, dio a conocer su triada filosófica: altruismo, orden y progreso, con la finalidad de intentar cambiar el mundo avaro en el cual vivió, tratando de emplear la ciencia como una forma de progreso.

Cuando se habla de cambio social se refiere principalmente a aspectos económicos y políticos. Pero puede ir más allá e interesar cuestiones de tipo cultural, éticas e identitaria. Todos estos representan patrones de cambio social en una comunidad, quizás unos más rápidos o visibles que otros.

En este caso, el cambio social una connotación positiva porque el objetivo final sería lograr la evolución y adaptación de la sociedad en cuestión al momento histórico en el que vive.

Toda sociedad está propensa a un cambio en su estructura, y este fenómeno abarca sus valores éticos y culturales, sus normas y sus símbolos. Estos cambios, entre otros factores, pueden darse por fuerzas internas que nacen en cada uno de sus ciudadanos. Cada quien, desde su cotidianidad, en su trabajo, entre sus vecinos, amigos y conocidos, puede afectar de modo positiva la manera de pensar, la forma de vivir y de ver al mundo de quienes componen su grupo social.

El cambio puede comenzar en ti. Piénsalo.

 

Fuente: http://www.inspirulina.com/

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