TU MOTOR DE 8 CILINDROS: PERSEVERANCIA
Eliana El
Quienes hayan leído el libro “Piense y hágase Rico” de Napoleon Hill les sonará familiar lo del motor de 8 cilindros.
Creo que todos tenemos en nuestra vida una aspiración similar a un motor de 8 cilindros. Te cuento un poco la historia o te refresco la memoria si la olvidaste:
Henry Ford (autor de la famosa frase “tanto si crees que puedes como si crees que no puedes de todas maneras tienes razón“) encargó a los ingenieros de su planta que fabricaran un motor de ocho cilindros, los ingenieros le dijeron que era imposible meter ocho cilindros en un sólo bloque, que era algo imposible y no se había hecho jamás. Ford insistió y les dijo que no pararan de intentar hasta que el motor de 8 cilindros estuviera fabricado.
Un año después Ford se reunió con sus expertos para ver en qué iba el proceso de fabricación de su anhelado motor a lo que lo ingenieros le notificaron que habían intentado todo lo humanamente posible y que reiteraban su opinión anterior: era imposible. Ford les contestó: “sigan trabajando, quiero ese motor y lo tendré“.
Los ingenieros continuaron trabajando hasta que por fin el milagro se produjo (los milagros existen chicos, lo digo con absoluta creencia) y finalmente el hombre obstinado tuvo su premio: el famoso motor V8 -el libro dice que es famoso, no puedo dar fe de ello, yo de carros y de motores no sé nada –
Ahora te pregunto a tí: ¿Cuál es tu motor V8? ¿Cuál es ese sueño que parece imposible? ¿Cuánto lo has intentado? ¿O ya te diste por vencido? ¿Qué te dicen los ingenieros?
Creo que ya he contado esta anécdota, pero igual la voy a repetir, una chica que era amiga mía hace unos años me dijo que ella luchó mucho para llegar a ser una cantante famosa, tenía el clásico discurso de victimario el cual incluye que si eres mujer para triunfar debes vender tu cuerpo, ¡cosa que ella no estaba dispuesta a hacer! Bien, el caso es que ante las excusas yo le pregunté si realmente había perseverado y ella me dijo “por supuesto negrita, no tienes idea cuánto, etc. etc.” y yo le dije algo más o menos así: “la prueba más grande de que no perseveraste lo suficiente es que no lo lograste”. Tenía recién desempolvado el libro de Napoleón Hill y todas las teorías fresquitas. Aclaro que fue una charla amable.
Napoleón Hill lo expone con mucha claridad y con mucho énfasis. El verdadero significado de la perseverancia es no darse por vencido jamás.
Te propongo, para que podamos poner en práctica esta teoría tan linda, que te programes para algo, tenemos tantas oportunidades de mal programarnos que aprovechemos esta para programarnos bien:
Cada vez que te enfrentes a un reto aparentemente imposible, tu sueño, una tarea muy difícil, una decisión complicada de tomar, haz una analogía con el motor V8 de Henry Ford, puedes decirte a tí mismo: “quiero mi motor V8 y lo tendré” y recuerda la anécdota que te acabo de contar.
Para terminar digamos entonces que perseverancia es: “saber que puedes obtener un motor V8 aun contra el pronóstico de los mejores ingenieros”, se oye bien, ¿no?
Fuente: http://www.creaturealidad.com