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¿PORQUÉ LA GENTE GRITA?
Un día Meher Baba preguntó a sus mandalies lo siguiente: – ¿Por que la gente se grita cuando están enojados? Los hombres pensaron unos momentos: Porque perdemos la calma – dijo uno – por eso gritamos. Pero ¿por qué gritar cuando la otra persona está a tu lado? – preguntó Baba – No es posible hablarle en voz baja? ¿Por qué gritas a una persona cuando estás enojado? Los hombres dieron algunas otras respuestas pero ninguna de ellas satisfacía a Baba. Finalmente él explicó: Cuando dos personas están enojadas, sus corazones se alejan mucho. Para cubrir esa distancia deben gritar, para poder escucharse. Mientras más enojados estén, más fuerte tendrán…
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UNA FÁBULA SOBRE LA PERSEVERANCIA
H. Besser, en su libro “Perseverancia: cómo desarrollarla”, nos cuenta una fábula noruega sobre un hombre que dejó su pueblo natal para reunirse con su prometida. Iban a casarse en cuanto él llegara. Por el camino, el hombre tomó una ruta distinta porque el camino a la casa de su prometida era aburrido y no presentaba perspectivas de aventuras. Al final, este hombre olvidó su objetivo original y pasó años envuelto en un «viaje a ninguna parte». Pasó mucho tiempo antes de que comprendiera cuánto se había alejado de su senda original. Como él se retrasaba, su novia dejó de esperarlo y se casó con otro. Cuando el hombre de…
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COMO NO SABÍA QUE ERA IMPOSIBLE…
Cierto día de 1939, el matemático George Dantzig, entonces estudiante en la Universidad de Berkeley, llegó tarde a una de las lecciones de estadística y, como un alumno aplicado, anotó en su cuaderno las dos ecuaciones escritas en el encerado del aula ya vacía, creyendo que eran parte de las tareas de la clase. Después de varios días de arduo trabajo, presentó a su profesor los problemas estadísticos resueltos, junto con una disculpa por haber tardado tanto en llegar a la solución correcta.Lo que Dantzig ignoraba, y no lo supo hasta semanas después, cuando su profesor le sugirió la publicación de su trabajo, era que ambas ecuaciones no eran sino…
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ATADOS
Anthony de Mello Un mercader de camellos, un árabe que atravesaba el desierto del Sahara, acampó para pasar la noche. Los esclavos levantaron tiendas y clavaron estacas en el suelo para atar a ellas los camellos. – Hay sólo diecinueve estacas y tenemos veinte camellos; ¿cómo atamos el vigésimo camello? -le preguntó un esclavo al amo. – Estos camellos son animales tontos. Hagan los movimientos como para atar al camello y permanecerá quieto toda la noche. Eso hicieron, y el animal se quedó quieto allí, convencido que estaba atado. A la mañana siguiente, al levantar campamento y prepararse para continuar el viaje, el mismo esclavo se quejó al amo de…
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APRENDA A APRENDER
Lair Ribeiro Las 18 leyes universales del éxito Saber que no se sabe ya es saber Si usted no sabe que sabe, cree que no sabe. Por otro lado, si cree que sabe y no sabe, actúa como si supiese. Esto puede provocar graves consecuencias. Todos somos ignorantes, pero en temas diferentes. Al ser humano le es imposible saberlo todo. Reconocer la ignorancia en alguna cosa es ya un conocimiento, porque abre la puerta del aprendizaje. Nuestra mayor ignorancia es no saber que no sabemos. La arrogancia es ceguera cognitiva. Es volverse ciego al conocimiento. Todo lo que aprendemos en la vida pasa por cuatro fases, y la ignorancia es…