REFLEXIONES

RICO O POBRE EN CONOCIMIENTO

Gonzalo Ruiz

Estamos actualmente en la era de información. Se dice que hoy en día quien no sepa manejar un computador es analfabeto, quien no sepa llevar su propio negocio está desempleado. Actualmente son el conocimiento y la inteligencia los pilares de la creación de riqueza. En el pasado, en la era industrial, las personas no tenían oportunidades como las de hoy para generar riqueza. Quienes no nacían en una familia acaudalada tenían pocas esperanzas de conseguir una gran cantidad de dinero para poder invertir y crear empresas. Actualmente tal situación solo se da en algunos países tercermundistas; en la gran mayoría de países desarrollados y gracias al Internet y la globalización muchas personas tienen la posibilidad de hacer que su “mercado sea el mundo” casi sin importar qué sea lo que se venda.

Hoy en día un inversor no necesita tener mucho dinero; sin embargo sí necesita saber cómo invertirlo.“

El Dr. Lair Ribeiro en su libro “Generar Éxito Financiero” explica que además no es necesario tener un montón de conocimientos en la cabeza sino más bien saber de dónde conseguirlo y acceder a una fuente de conocimiento “clara”. Hoy en día muchos buscan diferentes informaciones claras y precisas.

Un ejemplo de persona que no tenía grandes conocimientos en la mente es Rockefeller, el cual no terminó sus estudios. Se cuenta en el libro “Piense y Hágase Rico” de Napoleón Hill que una vez fue difamado acusado de ser “ignorante”. Rockefeller indignado demandó a quienes hicieron la aseveración. En el juicio los abogados de la parte contraria hicieron preguntas de conocimiento general para demostrar su ignorancia como “¿cuántas personas fueron a la primera guerra mundial?” a lo que Rockefeller contestó “no lo sé, pero si sé que fueron muchas menos las que volvieron”. Luego de una cantidad considerable de preguntas el señor Rockefeller indignado exclamó: “Discúlpenme señores, yo no necesito tener tantos datos en mi cabeza. En mi oficina yo tengo un botón con el cual puedo llamar a muchos profesionales y expertos capaces de contestar todas las preguntas que ustedes me han hecho sin necesidad que yo las sepa de memoria.” Al final ganó el juicio ya que el tribunal consideró que una persona “ignorante” no daría una respuesta como esa.

Fuente: http://definanzas.com

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