DE TODO UN POCO

PALABRAS PARA LOS SABIOS

Harvey Mackay 

Las palabras que utilizamos con frecuencia determinan si tendremos éxito o fracasaremos. Puedes tener un gran producto, un concepto fantástico, un servicio único o una idea genial. Saca el mensaje correcto, y tu oportunidad de éxito se multiplica exponencialmente. Elige las palabras equivocadas, y tendrás un almacén lleno de buen material que no le importa a nadie.
Hay toda clase de palabras: palabras de sabiduría, palabras de ánimo, palabras de lucha, palabras extranjeras, palabras sencillas, grandes palabras, palabras picantes, palabras enérgicas, últimas palabras. Todas tienen un propósito. Elige las palabras correctas para cada situación.

Investigaciones de los psicólogos nos dicen que en promedio un niño de un año tiene un vocabulario de tres palabras. Hay posibilidades de que los padres del niño tengan idea de lo que quiere el pequeño, incluso con un habla limitado. Un año después, el niño puede usar 272 palabras. A los tres años, es casi de 900 palabras, y más de 2.000 en la guardería. Continuamos añadiendo palabras a nuestra colección a medida que nos hacemos mayores, pero eso no significa necesariamente que las usemos con eficiencia. Como media un adulto habla de 125 a 200 palabras por minuto, y hasta 18.000 palabras al día, pero no todos los mensajes se transmiten con claridad.

El antiguo manager de béisbol Casey Stengel podía mutilar el idioma inglés tanto como cualquiera. Una de mis favoritas: «Siempre he oído que no podía hacerse, pero algunas veces no siempre funciona». No tengo ni idea de lo que quería decir con eso, pero aún así, sus palabras tenían un cierto encanto. Es importante recordar que pocas personas aparte de Casey Stengel pueden decir este galimatías y tener éxito.

Es mucho mejor seguir los consejos de Sigmund Freud: «Las palabras tienen un poder mágico. Pueden traer o la mayor de las felicidades o la más profunda de las desesperaciones; pueden transferir conocimiento del profesor al alumno; las palabras permiten al orador controlar a su audiencia y dictar su decisión. Las palabras son capaces de elevar las emociones más fuertes y estimular las acciones de los hombres».

Piensa en algunos de los anuncios más efectivos que hayas visto. La United Way tenía dos de mis ejemplos favoritos: «Da hasta que duela» y «Da hasta que ayude». Ambos sucintos, pegadizos e inequívocamente claros.

Los mismos estándares deberían aplicarse a la comunicación de tu compañía. Materiales de venta, manuales de instrucción, e incluso tu sistema de contestador automático necesitan usar palabras que sean positivas, útiles, agradecidas, respetuosas, atractivas y seguras; para proyectar una imagen corporativa estelar. Si los consumidores encuentran que las palabras son frías, confusas, condescendientes o palabras demasiado técnicas, posiblemente verán la compañía del mismo modo. Si no estás seguro de como evaluar tus comunicaciones, contrata a un buen asesor. Este no es un trabajo para aficionados. El psiquiatra John Reitmann dice, «A una persona media le cuesta más entender una frase que tenga una negación que una positiva».

Mi amigo Ron Kaufman, que viaja intensamente, ilustra este punto cuando cuenta su experiencia en dos hoteles del extranjero. «En el baño de un hotel en Hong Kong encontré una pequeña nota con un mensaje estricto. En letras en negrita decía: «ME OLVIDÉ. Si necesita algo, por favor no dude en llamar a nuestro Centro de Soluciones. Pulse 0. Utensilios de Costura – Utensilios de Manicura – Utensilios para el Afeitado – Utensilios para la Higiene Dental – Limpieza del Calzado – Enjuague Bucal – Utensilios para el Pelo – Otros». Comprobé mis artículos de tocador y me sentí aliviado de no haberlos olvidado. No suena muy tentador llamara a un «Centro de Soluciones» y pedir «Utensilios para la Higiene Dental».

«Una semana después en el baño de un hotel en Dubai, encontré una pequeña nota con un mensaje amable: «CON NUESTROS SALUDOS. Si necesita cualquier artículo de tocador esencial, por favor, póngase en contacto con recepción. “Estaremos encantados de entregárselo con nuestros saludos: espuma de afeitar, navaja de afeitar, peine, cepillo de dientes y dentífrico, etc. Bienvenido a casa». Cuando leí la nota, me sentí cómodo, atendido y tranquilo». Que diferentes pueden resultar las palabras.

Como autor y conferenciante, he llegado a apreciar el peso de cada palabra. Valoro las opiniones de mis editores, porque si no voy al grano, seguramente que no llegaré a mi audiencia. Mi consejo para todos vosotros es ¡leed! Leer amplia tu vocabulario por lo que las palabras más adecuadas estarán en la punta de la lengua.

La moraleja de Mackay: Si quieres que tus palabras trabajen para ti, trabaja para tus palabras. 

Fuente: http://www.todomba.com

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