NUNCA
Michael Drury
Seguramente son muy pocas las personas que no deseen aprovechar lo maravilloso que ofrece la vida, pero es inquietante lo sencillo que resulta en caer en la negación de este regalo de la naturaleza. Dejar para después esto, una vacilación para no conocer aquello, o simplemente una excusa que niega el descubrimiento de cualquier otra cosa. De un momento a otro se ve encerrado y se ha gastado la vida detrás de una muralla de negativas.
El que no elija, a veces, por negarse algo y no se imponga unas limitaciones que le den la forma a la existencia personal, cualquier decisión, por pequeña que sea, llevara dentro de ella, un tremendo problema: muchas indecisiones. Pero decir que “nunca”…
¿Nunca ir más allá de los objetivos diarios para probar una nueva sensación?
Esa palabra, nunca, se transforma en un ladrón que empequeñece al corazón. Todas las personas tienen a su disposición, en el mundo, muchísimas posibilidades. Están ellas dispuesta frente a cada uno de nosotros. Y aun así, muchas veces el solo contenido de los hechos personales se junta en nosotros, bajo la forma de un sistema o un principio, lo que aprieta y suprime aquellas posibilidades. Decir que nunca se ha estado…no significa nada, pero en un momento se transforma en un nunca voy…, y después se convierte en un nunca iré… es una acción que nos quita la vida delante de nuestras propias narices.
Se ha descubierto que la comunicación verdadera entre los seres humanos está condicionada de algo bastante más profundo que el lenguaje.
Es este uno de los buenos aspectos que hace poner punto final a la negación del “nunca”, que se impone por voluntad propia, y más que la liberación de alguna cosa, es igual que liberarse para ir a encontrarse con la vida, con nuestra plenitud personal y con una serenidad profunda.
Y ahí hay una clave, el repetir la idea. Es innegable que en algunas ocasiones la abstención es necesaria o conveniente, pero con todo, no existen las situaciones inalcanzables.
El proceso de descubrir en la vida quienes somos o que podemos llegar a ser es un noble objetivo. Es muy probable que lo que declaramos con énfasis que nunca haremos sea precisamente lo que necesitemos para obtener la plenitud en la vida.
De ahí que sea muy estimulante el esfuerzo que se ha realizado para quebrar el envase rígido de la existencia cotidiana, se transforma en un acto de creación.
Quien desee hacer sentir su presencia en esta vida y estar identificado consigo mismo, no tiene más que decir que sí a las cosas que la maravillosa vida le está regalando.
Fuente: http://www.autorneto.com