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REFLEXIONES



EL SENTIDO DE LA VIDA

Jorge Rivero Zúñiga

En un estudio realizado en la prestigiosa universidad de Harvard se  entrevistó a todos los alumnos de dicha universidad. Entre diversas preguntas que se les formulo, una  trataba sobre las metas en su vida: ¿Qué querían conseguir  en el futuro?. Sólo un 3% de los alumnos escribió lo que  pensaba hacer con su vida. Veinte años después se les entrevistó de nuevo a todos. Por sorprendente que parezca, aquel 3% de los alumnos que había establecido sus metas por escrito valía económicamente más que el 97% restante. Y no solo eso, sino que estaban más sanos, alegres y satisfechos, y tenían mejor disposición ante la vida que el resto de los ex alumnos entrevistados.

Entonces el primer paso es definir hacia dónde vas, lo que deseas, tus sueños y todo aquello que anhelas.

Por absurdo que parezca, muchas personas van por la vida con la cabeza gacha y por si fuera poco con los ojos cerrados, rumiando una vida que para ellos es solo una agobiante rutina, con la única variante de las fiestas del fin de semana, y de esa forma terminan por apagar el entusiasmo, el  fuego y la pasión con la que se debe vivir cualquier vida. Cuando les pregunto por ejemplo, ¿Por qué motivo trabajas? Me contestan: Porque necesito dinero para pagar mis deudas, pagar la renta, el teléfono, la luz, el agua, comer, etc.

En este mundo que ofrece miles de oportunidades, es increíble que más del 95% de las personas se levantan cada mañana para ir a trabajar, para tener con qué comer y poder así seguir viviendo, para luego levantarse al día siguiente, ir de nuevo a su trabajo y continuar con ese círculo vicioso. Como hacerles entender que uno puede crear su propio paraíso aquí y ahora.

La primera lección en tu camino hacia el éxito, es descubrir el sentido de tu vida. Esta es, sin lugar a dudas, la pregunta más importante que deberás hacerte. La respuesta debe ser clara y certera porque si no sabes cuales son tus sueños ¿cómo los harás realidad?

Tener una simple lista de sueños no es suficiente. Una vez que tengas tu lista es indispensable orar pidiendo la bendición de Dios para el logro de esos propósitos.

La voluntad de nuestro Padre Celestial para guiarnos en forma amorosa, su voluntad para bendecir cada una de nuestras palabras, pensamientos y actos, es el ingrediente que muchos motivadores, consultores, conferencistas olvidan, intencionadamente incluir. Si nuestros sueños permiten el desarrollo y bienestar de los seres humanos, no te quepa la menor duda que uno a uno se irán convirtiendo en realidad.

Los sueños de esa lista han de ser capaces de moverte a la acción. Es importante que esa lista este en correlación con tu misión en la vida. Es decir aquella actividad que realizarías aún cuando no te pagaran por hacerla. Es más, tu misión es aquella tarea por la cual tu incluso pagarías para que te permitieran realizarla. Es aquella tarea que te llena de alegría, aquella tarea que dibuja una sonrisa de satisfacción cuando la concluyes.

Cuando todo está en orden, cuando descubres tu misión en la vida, cuando tus sueños los tienes bien definidos, La energía fluye a raudales, y todas las piezas van encajando en el rompecabezas de tu vida.

Como Walt Disney solía decir: «Si tienes un sueño, y crees en él,…¡corres el riesgo de que se haga realidad!»

Todos tus sueños materiales, profesionales, familiares e espirituales debes visualizarlos como si tuvieras todo el dinero del mundo para alcanzarlos, como si tuvieras todo el tiempo, como si tuvieras todo el apoyo, como si el talento necesario para lograr esos sueños ya estuviera contigo.

Esos sueños son la fuerza que motiva todas tus acciones; son la razón por la cual te levantas en la mañana y te vas a trabajar; son el combustible que mantiene ágil tu andar, te dan la energía y la disciplina para desarrollar los nuevos hábitos que necesitas adquirir para vivir la vida que Dios quiere que vivas. Un paraíso aquí y ahora.

Fuente: http://www.articuloz.com


¿PORQUÉ LA GENTE GRITA?

Un día Meher Baba preguntó a sus mandalies lo siguiente:
– ¿Por que la gente se grita cuando están enojados?
Los hombres pensaron unos momentos:
Porque perdemos la calma – dijo uno – por eso gritamos.
Pero ¿por qué gritar cuando la otra persona está a tu lado? – preguntó Baba
– No es posible hablarle en voz baja? ¿Por qué gritas a una persona cuando estás enojado?
Los hombres dieron algunas otras respuestas pero ninguna de ellas satisfacía a Baba.
Finalmente él explicó:
Cuando dos personas están enojadas, sus corazones se alejan mucho. Para cubrir esa distancia deben gritar, para poder escucharse. Mientras más enojados estén, más fuerte tendrán que gritar para escucharse uno a otro a través de esa gran distancia.

Luego Baba preguntó:- ¿Qué sucede cuando dos personas se enamoran?
Ellos no se gritan sino que se hablan suavemente, ¿por qué? Sus corazones están muy cerca.
La distancia entre ellos es muy pequeña.

Baba continuó – Cuando se enamoran más aún, qué sucede? No hablan, sólo susurran y se vuelven aun más cerca en su amor. Finalmente no necesitan siquiera susurrar, sólo se miran y eso es todo. Así es cuan cerca están dos personas cuando se aman.

Luego Baba dijo:
-Cuando discutan no dejen que sus corazones se alejen, no digan palabras que los distancien más, si no llegará un día en que la distancia sea tan grande que no encontrarán más el camino de regreso.

Fuente: http://www.paginadigital.com.ar

LA CUERDA DE LA VIDA

LA CUERDA DE LA VIDA

Cuentan que un alpinista desesperado por conquistar el Aconcagua, inició su travesía después de años de preparación.

Pero quería la gloria para él solo, por lo tanto subió sin compañeros. Empezó a subir y se le fue haciendo tarde, y más tarde. No se preparó para acampar, sino que siguió subiendo decidido a llegar a la cima, hasta que se hizo la oscuridad. La noche cayó con gran pesadez en la altura de la montaña; ya no podía ver absolutamente nada. Todo era negro, cero visibilidad, no había luna y las estrellas estaban cubiertas por las nubes.

Subiendo por un acantilado, a solo 100 metros de la cima, resbaló y se desplomó por los aires… Caía a una velocidad vertiginosa, sólo podía ver veloces manchas más oscuras que pasaban en la misma oscuridad y la terrible sensación de ser succionado por la gravedad. Seguía cayendo… y en esos angustiantes momentos, le pasaron por su mente todos los gratos y no tan gratos momentos de su vida. Pensaba que iba a morir; sin embargo, de repente sintió un tirón muy fuerte que casi lo partió en dos…Sí, como todo alpinista experimentado, había clavado estacas de seguridad con candados a una larguísima soga que lo amarraba de la cintura. Después de un momento de quietud, suspendido por los aires, gritó con todas sus fuerzas: -“¡¡¡Ayúdame Dios mío!!!…”De repente una voz grave y profunda de los cielos le contestó:-“¿QUÉ QUIERES QUE HAGA, HIJO MIO?”

-“Sálvame, Dios mío”

-“¿REALMENTE CREES QUE TE PUEDA SALVAR?”

-“Por supuesto, Señor”

-“ENTONCES CORTA LA CUERDA QUE TE SOSTIENE…

Hubo un momento de silencio y quietud. El hombre se aferró más a la cuerda y reflexionó…Cuenta el equipo de rescate que al día siguiente encontraron colgado a un alpinista muerto, congelado, agarrado fuertemente con las manos a una cuerda…A TAN SOLO DOS METROS DEL SUELO…

¿Y tú? ¿Qué tan confiado estás de tu cuerda?

¿Por qué no la sueltas?

Fuente: http://www.psico-vida.com.ar

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