<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Solo Crecer &#187; LITERATURA</title>
	<atom:link href="http://www.solocrecer.com/category/literatura/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.solocrecer.com</link>
	<description>Los buenos lderes deben ser primero buenos servidores. Robert Greenleaf</description>
	<lastBuildDate>Sat, 31 Jul 2010 05:06:09 +0000</lastBuildDate>
	<generator>http://wordpress.org/?v=2.8.4</generator>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
			<item>
		<title>PENSAR CORRECTAMENTE</title>
		<link>http://www.solocrecer.com/2010/07/26/pensar-correctamente/</link>
		<comments>http://www.solocrecer.com/2010/07/26/pensar-correctamente/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 26 Jul 2010 05:00:33 +0000</pubDate>
		<dc:creator>VaterEin</dc:creator>
				<category><![CDATA[LITERATURA]]></category>
		<category><![CDATA[REFLEXIONES]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.solocrecer.com/?p=1249</guid>
		<description><![CDATA[Paulo Coelho
“Usar la mente y el corazón, la disciplina y la emoción. Cuando se desea una cosa, la vida nos guiará hasta allá, pero por caminos que no esperamos”.

Vuelvo aquí a uno de mis personajes favoritos, el filósofo chino Confucio. Se cree que vivió entre los años 551 y 479 antes de Cristo. Mientras algunas [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Paulo Coelho</strong></p>
<p><strong><em>“Usar la mente y el corazón, la disciplina y la emoción. Cuando se desea una cosa, la vida nos guiará hasta allá, pero por caminos que no esperamos”.</em></strong><strong><em><br />
</em></strong><br />
Vuelvo aquí a uno de mis personajes favoritos, el filósofo chino Confucio. Se cree que vivió entre los años 551 y 479 antes de Cristo. Mientras algunas obras se le atribuyen a él, otras fueron recopiladas por sus discípulos. En uno de estos textos, Conversaciones familiares, hay un interesante diálogo acerca del aprendizaje:</p>
<p>Confucio se sentó a descansar, e inmediatamente los alumnos se pusieron a hacerle preguntas. Aquel día, el maestro se encontraba con buena disposición, y resolvió responderles.</p>
<p>-Usted consigue explicar todo lo que siente. ¿Por qué no le hace una visita al emperador y habla con él?<br />
-El emperador también hace bellos discursos –dijo Confucio-. Y los bellos discursos son apenas una cuestión de técnica: no son obra de la Virtud, necesariamente.</p>
<p>-Entonces, envíele su libro de Poemas.<br />
-Los trescientos poemas que hay ahí escritos pueden resumirse en una sola frase: piensa correctamente. Este es el secreto.</p>
<p><strong>-¿Qué es “pensar correctamente”?</strong><br />
-Es saber usar la mente y el corazón, la disciplina y la emoción. Cuando se desea una cosa, la vida nos guiará hasta allá, pero por caminos que no esperamos. A menudo nos dejamos confundir, porque estos caminos nos sorprenden y entonces nos parece que estamos yendo en la dirección equivocada. Fue por eso por lo que yo dije: déjate llevar por la emoción, pero sé disciplinado para poder seguir adelante.</p>
<p><strong>-¿Usted hace eso?</strong><br />
-A los 15 años, empecé a aprender. A los 30, pasé a estar seguro de lo que quería. A los 40, las dudas regresaron. A los 50 años, descubrí que el Cielo tiene un proyecto para mí y para todos los hombres que hay sobre la faz de la Tierra.</p>
<p>»A los 60, comprendí este proyecto y encontré la tranquilidad necesaria para seguirlo. Ahora, a los 70 años, soy capaz de escuchar a mi corazón, sin que este me haga salirme del camino.</p>
<p>-Entonces, ¿qué es lo que lo hace a usted diferente del resto de los hombres que también aceptan la voluntad del Cielo?<br />
-Yo intento compartirla con vosotros. Y quien consigue discutir una verdad antigua con una generación nueva, debe hacer uso de su capacidad de enseñar. Esta es mi única cualidad: ser un buen profesor.</p>
<p><strong>-¿Qué significa ser un buen profesor?</strong><br />
-Buen profesor es el que examina todo lo que enseña. Las ideas antiguas no pueden esclavizar al hombre, porque con el tiempo deben adaptarse y adoptar nuevas formas. Por lo tanto, aprovechemos la riqueza filosófica del pasado, sin olvidar los desafíos que el mundo presente nos propone.</p>
<p><strong>-¿Y cómo es un buen alumno?</strong><br />
-Es aquel que escucha lo que yo le digo, adaptando mis enseñanzas a su vida, pero sin seguirlas nunca al pie de la letra. Es aquel que no busca un empleo, sino un trabajo que lo dignifique. Y por último, es aquel que no persigue ser notado, sino realizar algo notable.</p>
<p><strong>Proverbios de Confucio</strong><br />
Para conocer a un hombre: observa cómo actúa, descubre lo que busca, examina lo que le hace feliz.<br />
El que pregunta, es un bobo durante cinco minutos. El que no pregunta, es un bobo para siempre.</p>
<p><strong>Fuente: </strong><a href="http://www.larevista.ec/"><strong>http://www.larevista.ec</strong></a><strong></strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.solocrecer.com/2010/07/26/pensar-correctamente/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>FE Y RELIGIÓN</title>
		<link>http://www.solocrecer.com/2010/07/18/fe-y-religion/</link>
		<comments>http://www.solocrecer.com/2010/07/18/fe-y-religion/#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 18 Jul 2010 06:35:41 +0000</pubDate>
		<dc:creator>VaterEin</dc:creator>
				<category><![CDATA[LITERATURA]]></category>
		<category><![CDATA[REFLEXIONES]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.solocrecer.com/?p=1229</guid>
		<description><![CDATA[Paulo Coelho
“¿Cómo puedes quererme si no sabes lo que me hace sufrir? Procura descubrir cuanto antes todo lo que me hace infeliz, pues solo así tu amor podrá ser impecable”
El rabino Moshe de Sassov reunió a sus discípulos para decir que finalmente había aprendido cómo se debía amar al prójimo.
Todos pensaron que el hombre santo [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Paulo Coelho</strong></p>
<p><strong><em>“¿Cómo puedes quererme si no sabes lo que me hace sufrir? Procura descubrir cuanto antes todo lo que me hace infeliz, pues solo así tu amor podrá ser impecable”</em></strong></p>
<p>El rabino Moshe de Sassov reunió a sus discípulos para decir que finalmente había aprendido cómo se debía amar al prójimo.<br />
Todos pensaron que el hombre santo había tenido una revelación divina, pero Moshe lo negó.</p>
<p>-En realidad, estaba saliendo hoy de casa para hacer unas compras, cuando vi a mi vecina Esther conversando con su hijo. Ella le preguntó:<br />
-¿Me quieres?</p>
<p>El hijo le respondió que sí. Entonces, la mujer insistió:<br />
-¿Tú sabes qué es lo que me hace sufrir?<br />
-No tengo ni la menor idea –respondió el hijo.<br />
-¿Cómo puedes quererme si no sabes lo que me hace sufrir? Procura descubrir cuanto antes todo lo que me hace infeliz, pues solo así tu amor podrá ser impecable.<br />
Y el rabino Moshe de Sassov concluyó:<br />
-El verdadero amor es el que sabe evitar sufrimientos innecesarios.<br />
<strong><br />
<strong>Lo que alegra a Dios</strong></strong><br />
Los alumnos de Ball-Shem estaban celebrando el día de la Alegría de la Torá bebiéndose el vino del maestro. La mujer del rabino se quejó:<br />
-Si se lo toman todo, no va a quedar nada para la santificación.<br />
-Pon fin a la fiesta – respondió el rabino.<br />
La mujer fue hasta la sala donde los discípulos bebían. Pero, nada más abrir la puerta, cambió de idea y regresó adonde estaba su marido.<br />
-Estaban bailando, cantando y alegrándose con la vida –explicó la mujer–. No he tenido valor.<br />
-Lo has entendido todo: es así como Dios recibe la gratitud de su pueblo, alegrándose porque ellos están contentos. Vuelve allí y sírveles más vino a mis discípulos.</p>
<p><strong>La oración de los rebaños</strong><br />
La tradición judaica cuenta la historia de un pastor que siempre le rezaba así al Señor:<br />
-Maestro del Universo, si tienes un rebaño, yo lo cuidaré sin pedir nada a cambio, solo porque yo te amo.<br />
Cierto día, un sabio escuchó la extraña oración. Preocupado con que pudiera entrañar alguna ofensa a Dios, le enseñó al pastor las oraciones que conocía.</p>
<p>Pero, nada más separarse, el pastor olvidó las oraciones; no obstante, con miedo de ofender a Dios pidiéndole cuidar de sus rebaños, decidió abandonar por completo toda conversación con Él.</p>
<p>Esa misma noche, el sabio tuvo un sueño:<br />
-¿Quién guardará los rebaños del Señor? –decía un ángel–. El pastor rezaba con el corazón, y tú le enseñaste a rezar con la boca.<br />
Al día siguiente, el sabio regresó al campo, le pidió perdón al pastor, e incluyó la Oración del Rebaño en su libro de salmos.</p>
<p><strong>Fuente: <a href="http://www.larevista.ec/">http://www.larevista.ec</a></strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.solocrecer.com/2010/07/18/fe-y-religion/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>SABER ORIGEN DE PROBLEMAS</title>
		<link>http://www.solocrecer.com/2010/07/12/saber-origen-de-problemas/</link>
		<comments>http://www.solocrecer.com/2010/07/12/saber-origen-de-problemas/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 12 Jul 2010 06:02:39 +0000</pubDate>
		<dc:creator>VaterEin</dc:creator>
				<category><![CDATA[LITERATURA]]></category>
		<category><![CDATA[REFLEXIONES]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.solocrecer.com/?p=1217</guid>
		<description><![CDATA[Paulo Coelho
“Los rumores comenzaron; y como la ciudad no tenía muchos habitantes, muy pronto todos los que vivían en las dos calles acabaron sabiendo que había ocurrido algo terrible”.
La siguiente historia la cuenta el sheikh Qalandar Shah en su libro Asrar-Khilwatia (Secretos de los solitarios):
En la zona oriental de Armenia existía un pequeño pueblo con [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Paulo Coelho</strong></p>
<p><strong><em>“Los rumores comenzaron; y como la ciudad no tenía muchos habitantes, muy pronto todos los que vivían en las dos calles acabaron sabiendo que había ocurrido algo terrible”.</em></strong><br />
La siguiente historia la cuenta el sheikh Qalandar Shah en su libro Asrar-Khilwatia (Secretos de los solitarios):</p>
<p>En la zona oriental de Armenia existía un pequeño pueblo con dos calles paralelas que se llamaban, respectivamente, Vía del Sur y Vía del Norte. Un viajero, que venía de muy lejos, paseó por la Vía del Sur, compró algunas cebollas para comer, y se dirigió hacia la Vía del Norte. En cuanto llegó allí, los comerciantes notaron que sus ojos estaban llenos de lágrimas.</p>
<p>“Alguien debe de haber fallecido”, le dijo el carnicero al vendedor de tejidos.<br />
“¡Mira cómo llora este pobre extranjero, que acaba de llegar de allí!”.</p>
<p>Un niño escuchó el comentario y, como sabía que la muerte era algo muy triste, se puso a llorar histéricamente. Al poco, todos los niños de esa calle estaban llorando. El viajero, asustado, tiró las cebollas que estaba pelando para comer y desapareció.</p>
<p>Las madres, mientras tanto, preocupadas por el llanto de los niños, enseguida quisieron saber lo que estaba ocurriendo, y descubrieron que el carnicero, el vendedor de tejidos y otros muchos comerciantes estaban a esas alturas preocupadísimos con una tragedia que había ocurrido en la Vía del Sur.</p>
<p>Los rumores comenzaron; y como la ciudad no tenía muchos habitantes, muy pronto todos los que vivían en las dos calles acabaron sabiendo que había ocurrido algo terrible. Los adultos empezaron a temer lo peor; pero, preocupados con la dimensión de la tragedia, decidieron no preguntar nada, con la intención de no empeorar aún más las cosas.</p>
<p>Un hombre ciego, que vivía en la Vía del Sur y que no entendía lo que estaba ocurriendo, decidió indagar:</p>
<p>“¿Por qué hay tanta tristeza en esta ciudad, en la que siempre reinó la felicidad?”.</p>
<p>“Ha ocurrido algo muy grave”, respondió uno de los habitantes. “Los niños están llorando, los hombres llevan el ceño fruncido, las madres les han ordenado a sus hijos que vuelvan a casa, y el único viajero que ha visitado esta ciudad en los últimos años  ha partido con los ojos llenos de lágrimas. Tal vez la peste haya llegado a la otra calle”.</p>
<p>No hizo falta mucho tiempo para que se extendiese el rumor de que una enfermedad mortal, desconocida, había alcanzado la ciudad. En todo caso, como el llanto había comenzado con la visita del viajero a la Vía del Sur, a los vecinos de la Vía del Norte les quedó claro que la peste había comenzado allí.</p>
<p>Antes del anochecer, los habitantes de las dos calles ya habían abandonado sus casas  y se dirigían hacia las montañas del Este.<br />
Hoy, siglos después, el antiguo pueblecillo por el que pasó un viajero pelando cebollas aún continúa desierto.</p>
<p>No muy lejos de allí, surgieron dos aldeas, llamadas Vía del Este y Vía del Oeste. Sus habitantes, descendientes de los antiguos vecinos del pequeño pueblo, aún no se hablan, ya que el tiempo y las leyendas se encargaron de interponer una gran barrera de miedo entre ellos.</p>
<p>Comenta el sheikh Qalandar Shah: “Yo puedo siempre optar entre descubrir el origen de un problema, o aumentarlo de manera que termine sin saber dónde se originó, cuál es su verdadera dimensión, cómo puede afectar a mi existencia, o cómo es capaz de apartarme de las personas a las que antes amaba”.</p>
<p><strong>Fuente: </strong><a href="http://www.larevista.ec/"><strong>http://www.larevista.ec</strong></a><strong></strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.solocrecer.com/2010/07/12/saber-origen-de-problemas/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
