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	<title>Solo Crecer &#187; LIDERAZGO</title>
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	<description>Los buenos lderes deben ser primero buenos servidores. Robert Greenleaf</description>
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		<title>LAS 21 LEYES IRREFUTABLES DEL LIDERAZGO</title>
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		<pubDate>Thu, 08 Jul 2010 05:00:16 +0000</pubDate>
		<dc:creator>VaterEin</dc:creator>
				<category><![CDATA[LIDERAZGO]]></category>

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		<description><![CDATA[John C. Maxwell
1. La ley del tope – La capacidad de éxito y eficiencia de una persona nunca podrá ser superior a su capacidad de liderazgo. Cuando Steve Wozniak y Steve Jobs empezaron Apple, el primero era el verdadero cerebro, pero sólo alguien con el liderazgo de Jobs fue capaz de llevar a Apple al éxito [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>John C. Maxwell</strong></p>
<p><strong>1. La ley del tope</strong> – La capacidad de éxito y eficiencia de una persona nunca podrá ser superior a su capacidad de liderazgo. <em>Cuando Steve Wozniak y Steve Jobs empezaron Apple, el primero era el verdadero cerebro, pero sólo alguien con el liderazgo de Jobs fue capaz de llevar a Apple al éxito por dos veces, según el autor.</em></p>
<p><strong>2. La ley de la influencia</strong> – El liderazgo no lo da el poder, sino la credibilidad y la capacidad de influir en la gente. <em>La madre Teresa de Calcuta no tenía ningún título, y sin embargo era escuchada y respetada por todos.</em></p>
<p><strong>3. La ley del proceso (o de la constancia)</strong> – El liderazgo se desarrolla a diario, no llega de la noche a la mañana.<em> </em><em>Theodore Roosevelt era de pequeño un jóven débil, enfermizo y tímido. Tras muchos años de perseverancia entrenando su cuerpo y su mente, y tras un largo camino de duro trabajo hasta la presidencia, se convirtió en uno de los líderes más notables que Estados Unidos ha tenido.</em></p>
<p><strong>4. La ley de la navegación (o de la preparación)</strong> – Cualquiera puede gobernar un barco, pero se necesita un líder que marque la ruta. La preparación y la previsión son esenciales. <em>Dice Jack Welch, antiguo CEO de General Electric y famoso gurú de la estrategia “Un buen líder se mantiene orientado. Controlar el rumbo es mejor que ser controlado por éste”.</em></p>
<p><strong>5. La ley de la adición (o del compromiso)</strong> – Los líderes aportan su valía por medio del servicio a los demás. Un líder debe dar ejemplo y preocuparse por el bien de la empresa y de los empleados tanto como de sí mismo. Añado un ejemplo de cosecha propia: <a href="http://www.cotizalia.com/cache/2009/02/26/noticias_68_presidente_nacional_madrid_reparte_bonus_millones_entre.html" target="_blank"><strong><em>El presidente de City National Bank repartió su bonus de 60 millones de dólares entre 399 empleados y 72 antiguos empleados</em></strong></a><em>. El protagonista, Leonard Abess lo explicaba así: “Conozco a algunas de estas personas desde que tenía siete años. No me sentía bien llevándome yo solo el dinero. Todas esas personas han permanecido conmigo a cambio de ninguna promesa y siempre pensé que algún día les sorprendería”.</em></p>
<p><strong>6. La ley del terreno firme (o de la confianza)</strong> – La confianza es el fundamento del liderazgo, y es lo que mantiene una organización unida. Un líder debe siempre transmitir confianza. <em>El general norteamericano Schwarzkopf señalaba que “el liderazgo es una potente combinación de carácter y estrategia, pero si debe prescindir de uno de los dos prescinda de la estrategia.”</em></p>
<p><strong>7. La ley del respeto</strong> – Por naturaleza, la gente sigue a los líderes más fuertes.<em>Michael Jordan se mostró firme en su deseo de jugar para un sólo entrenador: Phil Jackson, según Jordan el mejor. Un líder como Jordan quiere otro líder fuerte, según Maxwell.</em></p>
<p><strong>8. La ley de la intuición</strong> – Los líderes evalúan las cosas con pasión de liderazgo. <em>Cuando al general  Schwarzkopf le ofrecieron el Primer Batallón de Sexta Infantería, uno de los peor reputados de los Estados Unidos de América, su moral era baja y su disciplina y capacidad en el campo era casi nula. El general hizo de su batallón uno de los mejores del ejército norteamericano.</em></p>
<p><em>Steve Jobs se encontró una situación similar cuando le volvieron a poner al frente de Apple, que sufría un estado financiero muy complicado. Cuando llegó, despidió a toda la junta excepto a dos de ellos y organizó una nueva junta. Despidió a la agencia de publicidad y puso a tres firmas a competir por su cuenta.  Volvió a los fundamentos empresariales de Apple, enfocando sus productos en la diferenciación,  y prescindiendo de aquellas áreas de negocio que no eran esenciales. Pero también hizo lo impensable: aliarse con su mayor rival, Bill Gates, para triunfar.</em></p>
<p>Un auténtico líder es capaz de interpretar el contexto para tomar decisiones resolutivas.</p>
<p><strong>9. La ley del magnetismo</strong> – En un círculo profesional o personal se atrae a quien es como uno mismo.  Los mejores atraen a los mejores. <em>Otro ejemplo de cosecha propia, a las pocas semanas de llegar a la presidencia,</em><em> </em><em><a href="http://ecodiario.eleconomista.es/eeuu/noticias/935732/12/08/Quiere-trabajar-con-Obama-Solo-tendra-que-competir-con-300000-aspirantes-mas.html" target="_blank"><strong>Obama recibió más de 300.000 currículums</strong></a></em><em> </em><em>para trabajar con él. Bush sólo recibió 44.000 durante su mandato.</em></p>
<p><strong>10. La ley de la conexión</strong> – Los líderes han de llegar al corazón antes de pedir la mano. <em>Antes del 11 de Septiembre, los sondeos daban unos pésimos resultados de popularidad a George W. Bush. Tras los atentados, el entonces presidente, estuvo todo el tiempo cerca de las víctimas y mostró su cercanía a la gente. Estuvo inspeccionando el terreno y apoyando a los bomberos, uniendo al país e incluso a la oposición en torno suyo. Años después, cuando el huracán Katrina destruyó Nueva Orleans, Bush estuvo simplemente desaparecido. No es que su gestión fuera buena o mala,  sino que se mostró distante y no consiguió conectar con su pueblo. Por ello la confianza del país en él quedó muy mermada.</em></p>
<p><strong>11. La ley del círculo íntimo</strong> – El potencial de un líder lo determinan quienes están más cerca de él. <em>De nuevo podemos recurrir a Obama. No sólo es un gran líder, sino que también se ha rodeado de lo que muchos llaman el “</em><em><a href="http://elprogreso.galiciae.com/pdf_files/18122008opinion_2.pdf" target="_blank"><strong>Dream Team americano</strong></a></em><em>“, asesorándose por el hombre más rico del mundo, Warren Buffet e integrando a antiguos rivales de su partido como Joe Biden y Hillary Clinton.</em></p>
<p><strong>12. La ley del otorgamiento del poder</strong> – Sólo los líderes firmes otorgan poder a otros. No hay que dejar de potenciar el talento de otros, miedo a perder el poder. <em>Según Maxwell, el heredero de Henry Ford se rodeó de un equipo con gran talento. Cuando su equipo reflotó la Ford que se hallaba en serias pérdidas, en lugar de apoyarlo, enfrentó a sus integrantes entre sí para evitar que lo eclipsaran. Así Ford, viviendo más de su apellido que de su talento, no fue capaz de arrebatar a General Motors el liderazgo mundial en automoción. Lee Iacocca, director de Chrysler y uno de los genios del marketing señalaba que “Henry Ford tenía el mal hábito de deshacerse de los líderes fuertes”.</em></p>
<p><strong>13. La ley de la imagen (o de la coherencia)</strong> – La gente hace lo que ve, o lo que es lo mismo, hay que predicar con el ejemplo. <em>Un buen ejemplo es el que me contó mi amigo José López.: los generales George S. Patton y Erwin Rommel fueron dos de los mejores estrategas del siglo XX , y tenían una cosa en común, ambos actuaban con gran valor (y temeridad) dando órdenes en primera línea de combate. Él luchar hombro con hombro con sus hombres, subía la moral del ejército y hacía que todos les mostraran una lealtad inquebrantable.</em></p>
<p><strong>14. La ley del apoyo</strong> – La gente apoya al líder, luego al ideal. Ghandi fue capaz de unir a todo su país para luchar por la igualdad con su doctrina de la no violencia. <em>La gente seguía fiel e incondicionalmente a Gandhi, incluso por encima de sus ideas, según el autor.</em></p>
<p><strong>15. La ley de la victoria (o de la determinación)</strong> – Los líderes siempre encuentran la forma de que gane el equipo. <em>Churchill luchó contra el nazismo incluso desde antes de la Segunda Guerra Mundial. Cuando todo parecía perdido, Churchill siguió luchando, aunque para ello tuvo que hacer cosas que no le gustaron como aliarse con Stalin.</em></p>
<p><strong>16. La ley del gran impulso</strong> – El empuje es el mejor amigo de un líder. Hay que inspirar, motivar  y crear entusiasmo, pero para transmitir algo hay que sentirlo verdaderamente. <em>Muchos equipos de deporte encadenan rachas muy negativas de resultados. Sin embargo un líder con empuje es capaz de cambiar una dinámica negativa en otra positiva, llevando el equipo al éxito.</em></p>
<p><em>En 1986 Steve Jobs compró a George Lucas por cinco millones de dólares la compañía de animación Pixar. La compañía pionera en animación digital tardó en coger impulso hasta que nueve años después, recaudó nada menos que 554 millones de dólares con la película Toy Story.</em></p>
<p><strong>17. La ley de las prioridades</strong> – La actividad no aporta necesariamente el logro. Según Maxwell, cuando estamos ocupados a veces pensamos que vamos hacia algún lugar. Sin embargo cuando hay problemas, mucha gente se dedica a apagar fuegos y poner parches en lugar de enfocarse en la raíz del problema. Priorizar es básico en todos los niveles del liderazgo.</p>
<p><strong>18. La ley del sacrificio</strong> – El liderazgo es muchas veces envidiado, pero el buen liderazgo requiere sacrificio, un líder debe ceder para ascender. Lo que en economía se denomina “coste de oportunidad”, en algunas ocasiones requiere incluso renunciar a una parte importante de la vida personal. Un líder que abusa de un grupo u organización en provecho propio, no es tal.</p>
<p><strong>19. La ley del momento oportuno</strong> – El momento es esencial: la misma decisión o acción o discurso en momentos diferentes puede ser la diferencia entre un gran éxito o un estrepitoso fracaso.</p>
<p><em>En la Guerra de Secesión norteamericana, el general confederado Robert Lee tuvo un</em><em> </em><em>momentum excelente; sus hombres estaban con la moral alta y bien posicionados. Lee tenía la posibilidad de atacar las tropas unionistas y quebrantarlas. Tras varios días de esperar el momento más oportuno le informaron que el ejército enemigo ya había abandonado su posición, frustrando la estrategia de Lee.</em></p>
<p><strong>20. La ley del crecimiento explosivo</strong> – Para aportar crecimiento, hay que hacer seguidores; para multiplicarse, hay que formar líderes. Ésta ley puede considerarse una extensión de la ley del tope o de la ley del círculo íntimo. Si el límite de tu éxito es tu liderazgo, tu límite se puede expandir casi indefinidamente si capacitas a otros grandes líderes que trabajen a tu lado. <em>El personaje histórico de Jesús de Nazaret no sólo fue un gran líder. Se rodeó de los 12 apóstoles, que a su vez formaron a muchos otros para repartir por el mundo su mensaje.</em></p>
<p><strong>21. La ley del legado</strong> – La valía de un líder se mide por su legado para la posteridad. Más importante que el legado que dejan los líderes, es saber que habrá una continuidad para el mismo, nadie debe ser indispensable en un grupo, la misión es más importante que el individuo. <em>La madre Teresa de Calcuta murió, pero además de hacer grandes cosas en vida dejó un gran legado que continuará por generaciones.</em></p>
<p><strong>Fuente: </strong><a href="http://managersmagazine.com/"><strong>http://managersmagazine.com</strong></a><strong></strong></p>
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		<title>LIDERAR PARA DESPLEGAR EL POTENCIAL</title>
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		<pubDate>Tue, 11 May 2010 06:55:53 +0000</pubDate>
		<dc:creator>VaterEin</dc:creator>
				<category><![CDATA[LIDERAZGO]]></category>

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		<description><![CDATA[Dr. Mario Alonso Puig
Decía el filósofo norteamericano Emerson que la mayor desgracia de una persona era no haber  encontrado en toda su vida a nadie que le hubiera ayudado a alcanzar lo que realmente esa persona era capaz de lograr. Liderar es ayudar a desplegar, ayudar a aflorar aquello tan valioso que reside en cada [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Dr. Mario Alonso Puig</strong></p>
<p>Decía el filósofo norteamericano Emerson que la mayor desgracia de una persona era no haber  encontrado en toda su vida a nadie que le hubiera ayudado a alcanzar lo que realmente esa persona era capaz de lograr. Liderar es ayudar a desplegar, ayudar a aflorar aquello tan valioso que reside en cada uno de nosotros y que nuestra habitual ceguera no nos permite reconocer como consustancial a lo que realmente somos.</p>
<p>Hay al menos tres capas en nuestro ser. La más profunda corresponde a nuestra esencia, a aquello que en realidad somos, el lugar donde reside nuestro verdadero potencial. Por encima existe otra capa que hace referencia a aquello que tenemos miedo de ser. Finalmente, está la capa que refleja aquello que pretendemos ser, a fin de ocultar lo que creemos que somos y poder así ser aceptados por los demás. No sé por qué los seres humanos nos hemos desconectado tanto de nuestra verdadera esencia y vivimos tan atemorizados tratando de ocultar aquello que creemos que somos y que nos da miedo mostrar. Como decía el economista Adam Smith, el pez no sabe que está dentro del agua ni que existe otra realidad posible hasta que alguien le ayuda a salir de ella. Los líderes son los que nos ayudan a reconocer que para nosotros hay otra realidad posible cuando aquella en la que vivimos no nos da ni alegría, ni ilusión ni confianza.</p>
<p>Los líderes no con poca frecuencia se encuentran con el rechazo de aquellas personas que se resisten a ser ayudados, que prefieren ser espectadores antes que protagonistas porque les aterra lo que el líder les ofrece, que no es un cambio, sino una completa transformación. En un cambio sabemos lo que perdemos, pero desconocemos lo que podemos llegar a ganar. Sólo cuando se transforma la idea y la imagen que tenemos de nosotros mismos, también se transforma lo que decimos, lo que pensamos y lo que hacemos y, por consiguiente, aquello que logramos.</p>
<p>Un líder es ante todo un ser humano al que de verdad le importan las personas y que desea servirles para que desplieguen su auténtico potencial. Esa generosidad tan sorprendente, convertida en una actitud de servicio tan plena no sería posible si el líder no se olvidara un poco de sí mismo y pensara en los demás. Cuidémonos mucho de aquellos que se proclaman líderes y que no buscan servir a las personas sino servirse de ellas. Cuidémonos también de aquellas personas que desean tener a su lado no a otros líderes libres para volar, sino seguidores prestos a adular. Estas personas pueden tener espléndidas cualidades, no lo dudo, lo que sí dudo es que estén ejerciendo lo que aquí estamos considerando como liderazgo.</p>
<p>Los líderes que nos ayudan a desplegar la realidad de lo que somos tienen la humildad de reconocer que también existe valor y sabiduría fuera de ellos y por eso escuchan a los demás con verdadero respeto e interés, sabiendo que ellos como líderes pueden enseñar y que también, y ante todo, necesitan aprender.</p>
<p>Resulta sorprendente lo que han logrado algunos líderes que han sido capaces de ayudar a que incluso personas que estaban cayendo en una espiral negativa y peligrosa, salieran de ahí y llevaran a cabo una vida ejemplar. Un auténtico líder, lejos de juzgar y mucho menos de prejuzgar, se dedica a observar para comprender, porque todos somos hijos de nuestra historia e incluso algunos actúan como si fueran esclavos de ella. La compasión es conectar con el sufrimiento de los demás. Un líder compasivo no es un líder blando, sino alguien que tiene el compromiso y la determinación necesarias para buscar esos aguijones que todos tenemos en mayor o menor grado clavados y que nos envenenan cada día. Es cuando se localizan estos aguijones cuando aparece la opción de que puedan ser extraídos. Todos podemos entrenarnos para desplegar en nosotros nuestro propio liderazgo porque, al fin y al cabo, el mensaje que más va a inspirar a los demás no es lo que decimos, sino lo que somos. Al final, nuestra vida se convierte en nuestro más poderoso mensaje. Y ¿qué más hermoso mensaje que aquel que ayude a otro ser humano a reconocer su enorme valor y a desplegar su increíble potencial?</p>
<p><strong>Fuente: </strong><a href="http://www.marioalonsopuig.com/"><strong>http://www.marioalonsopuig.com</strong></a><strong></strong></p>
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		<title>CONSTRUYENDO MEJORES RELACIONES</title>
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		<pubDate>Sat, 13 Mar 2010 15:15:13 +0000</pubDate>
		<dc:creator>VaterEin</dc:creator>
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		<description><![CDATA[John C. Maxwell
Hace pocos años, David Molpus, a través de la emisora de radio Nacional Public Radio&#8217;s Workplace Correspondent, corrió la voz en npr.org de que él estaba haciendo una historia sobre los malos jefes y quería ejemplos de la vida real. A los dos días, recibió más de 300 correos electrónicos. Mientras que algunos [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>John C. Maxwell</strong></p>
<p>Hace pocos años, David Molpus, a través de la emisora de radio Nacional Public Radio&#8217;s Workplace Correspondent, corrió la voz en npr.org de que él estaba haciendo una historia sobre los malos jefes y quería ejemplos de la vida real. A los dos días, recibió más de 300 correos electrónicos. Mientras que algunos eran de los empleados quienes querían defender a sus jefes, la mayoría describió un comportamiento que, desde un punto de vista relacional, era absolutamente asombroso.</p>
<p>“Mi primer jefe…tenía un hábito de sonar los dedos para llamar al personal, o, si estaba buscando una secretaria, con violencia entraba al baño de las damas llamando nombres hasta que alguien respondiera,” escribió una persona que respondía a la solicitud de Molpus.</p>
<p>“Yo he tenido un problema de peso toda mi vida” escribió otro visitante. “Tuve un jefe que me dijo, dos veces, que ‘nosotros tenemos que enseñarte a caminar como una dama en lugar de cargarte alrededor de aquí como un elefante&#8217;.”</p>
<p>De acuerdo con un artículo de npr.org, otra conducta frecuentemente mencionada incluía “lluvia de críticas y pocos reconocimientos” y, “actúa un día como el mejor amigo del empleado y como su peor enemigo al día siguiente.”</p>
<p>Cuando leo sobre tal conducta, me recuerdo lo importante que son las habilidades para las buenas relaciones en la vida de un líder. La descripción de un puesto puede que diga que usted está a cargo de un proyecto, un sistema, un departamento, o una empresa. Pero cuando usted es un líder, el punto clave de su trabajo es conducir a las personas.</p>
<p>Las personas en su círculo de influencia no son máquinas; son seres únicos con sus propias personalidades, talentos, defectos, y necesidades. Eso significa que usted no debe optar por un acercamiento tipo “cortador de galletas” con sus relaciones en el trabajo. Usted debe llegar a conocer los miembros de su equipo individualmente. Debe descubrir qué motiva a cada uno, y luego incorporar eso en cómo los dirige.</p>
<p>Al mismo tiempo, hay algunas reglas para las relaciones que todo líder debe seguir. Aquí van cinco:</p>
<p>1. <strong>Esté en armonía con usted mismo:</strong><strong> </strong><strong><br />
</strong>Hay una razón por la cual esta es la regla Nº 1. Si usted aprende a llevársela bien con usted mismo, descubrirá que será más fácil llevársela bien con las personas a su alrededor. Lea esto con cuidado: herir a las personas hiere a las personas. A través de los años, he observado que las personas que no se llevan bien con sí mismas no se llevan bien con nadie más. Si no entra en armonía con usted mismo, usted va a tener relaciones problemas toda su vida. Por lo tanto, aprenda a sentirse cómodo con usted mismo.</p>
<p>2. <strong>Valore a las personas:</strong><strong> </strong><strong><br />
</strong>Valorar a las personas lo mantendrá alejado de manipularlas. Lo mantendrá alejado de tratar a sus empleados como sirvientes o esclavos (vea los ejemplos anteriormente mencionados sobre malos jefes). Le mantiene alejado de maltratar a los demás sólo porque usted está teniendo un mal día. Por supuesto, usted no sólo va a dar un servicio labial para valorar a las personas. Esto es algo que usted no puede falsificar. Usted no puede hacer que otra persona se sienta importante si usted en secreto siente que él o ella es un nadie.</p>
<p>3. <strong>Haga el esfuerzo de formar relaciones:</strong><strong> </strong><strong><br />
</strong>Se lleva una gran cantidad de energía para desarrollar relaciones. Usted entiende eso. Yo también sé que, como líder, usted tiene muchas otras responsabilidades que requieren una gran cantidad de energía, incluyendo el propio hecho de liderar. Pero aunque puede ser una tentación dejar la construcción de relaciones en la hornilla de atrás mientras se concentra en todas estas otras cosas, yo le animo para que no lo haga. Cuando usted invierte en relaciones – con las personas que usted lidera, con sus pares, con colegas profesionales, etc. &#8211; usted construye una red que puede proveer motivación, inspiración y apoyo durante los tiempos buenos y malos. Y usted también evita uno de los estados más tristes de la humanidad: la soledad.</p>
<p>4. <strong>Entienda la regla de la reciprocidad:</strong><strong> </strong><strong><br />
</strong>Cuál es esta regla? A través del tiempo, las personas vienen a compartir recíprocamente, actitudes entre sí. Por ejemplo, si usted tiene una buena actitud hacia otros y la mantiene, eventualmente usted recibirá una buena actitud de ellos hacia usted. Inversamente, si usted tiene una mala actitud hacia alguien y usted continua en mantener esa mala actitud hacia él o ella, eventualmente (o pronto) él o ella tendrá una mala actitud hacia usted</p>
<p>5. <strong>Siga la Regla Dorada:</strong><strong> </strong><strong><br />
</strong>Usted pueda que haya estado buscando algo un poco más revolucionario, pero hay una razón para que este principio haya soportado la prueba del tiempo. Si usted quiere ser productivo y tener auténticas relaciones con las personas que usted dirige y con las cuales trabaja, haga a los demás como usted quiere que le hagan a usted.</p>
<p>Si usted sigue estas reglas, usted tendrá un número creciente de relaciones que le agregarán valor a su vida y le harán una mejor persona. Pero esto no se detendrá con usted. En la medida que usted practique estos principios, las personas que usted lidera lo notarán. Y no sólo ellos lo notarán, ellos comenzarán a seguir su ejemplo.</p>
<p>Para los líderes que valoran a las personas, las recompensas no serán más que eso.</p>
<p><strong>Fuente: <a href="http://www.liderazgoymercadeo.com/">http://www.liderazgoymercadeo.com</a></strong></p>
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