31
October
2011

TU MOTOR DE 8 CILINDROS: PERSEVERANCIA0


Eliana El

Quienes hayan leído el libro “Piense y hágase Rico” de Napoleon Hill les sonará familiar lo del motor de 8 cilindros.

Creo que todos tenemos en nuestra vida una aspiración similar a un motor de 8 cilindros. Te cuento un poco la historia o te refresco la memoria si la olvidaste:

Henry Ford (autor de la famosa frase “tanto si crees que puedes como si crees que no puedes de todas maneras tienes razón“) encargó a los ingenieros de su planta que fabricaran un motor de ocho cilindros, los ingenieros le dijeron que era imposible meter ocho cilindros en un sólo bloque, que era algo imposible y no se había hecho jamás. Ford insistió y les dijo que no pararan de intentar hasta que el motor de 8 cilindros estuviera fabricado.

Un año después Ford se reunió con sus expertos para ver en qué iba el proceso de fabricación de su anhelado motor a lo que lo ingenieros le notificaron que habían intentado todo lo humanamente posible y que reiteraban su opinión anterior: era imposible.  Ford les contestó: “sigan trabajando, quiero ese motor y lo tendré“.

Los ingenieros continuaron trabajando hasta que por fin el milagro se produjo (los milagros existen chicos, lo digo con absoluta creencia) y finalmente el hombre obstinado tuvo su premio: el famoso motor V8 -el libro dice que es famoso, no puedo dar fe de ello, yo de carros y de motores no sé nada  -

Ahora te pregunto a tí: ¿Cuál es tu motor V8?  ¿Cuál es ese sueño que parece imposible? ¿Cuánto lo has intentado? ¿O ya te diste por vencido? ¿Qué te dicen los ingenieros?

Creo que ya he contado esta anécdota, pero igual la voy a repetir, una chica que era amiga mía hace unos años me dijo que ella luchó mucho para llegar a ser una cantante famosa, tenía el clásico discurso de victimario el cual incluye que si eres mujer para triunfar debes vender tu cuerpo, ¡cosa que ella no estaba dispuesta a hacer! Bien, el caso es que ante las excusas yo le pregunté si realmente había perseverado y ella me dijo “por supuesto negrita, no tienes idea cuánto, etc. etc.” y yo le dije algo más o menos así: “la prueba más grande de que no perseveraste lo suficiente es que no lo lograste”. Tenía recién desempolvado el libro de Napoleón Hill y todas las teorías fresquitas. Aclaro que fue una charla amable.

Napoleón Hill lo expone con mucha claridad y con mucho énfasis. El verdadero significado de la perseverancia es no darse por vencido jamás.

Te propongo, para que podamos poner en práctica esta teoría tan linda, que te programes para algo, tenemos tantas oportunidades de mal programarnos que aprovechemos esta para programarnos bien:

Cada vez que te enfrentes a un reto aparentemente imposible, tu sueño, una tarea muy difícil, una decisión complicada de tomar, haz una analogía con el motor V8 de Henry Ford, puedes decirte a tí mismo: “quiero mi motor V8 y lo tendré” y recuerda la anécdota que te acabo de contar.

Para terminar digamos entonces que perseverancia es: “saber que puedes obtener un motor V8 aun contra el pronóstico de los mejores ingenieros”, se oye bien,  ¿no?

Fuente: http://www.creaturealidad.com

30
October
2011

NADA ES AZAR0


Mark Helprin

Nada es por azar, ni nunca lo será, ya sea una serie de días en lo que el cielo presente un azul inolvidable, los actos políticos más caóticos, el crecimiento de una gran ciudad, la estructura cristalina de una gema que nunca ha visto la luz, la distribución de riquezas, la hora en la que el lechero llama a nuestra puerta, la posición de un electrón, o el hecho de un crudo invierno tras otro que también lo ha sido.

Incluso los electrones, que se supone son los modelos de lo imprevisible, son pequeñas, graciosas y dóciles criaturas que se desplazan a la velocidad de la luz a los puntos en donde deben estar. Producen sonidos comparables a leves silbidos que una vez aprendidos en múltiples combinaciones resultan tan agradables como el viento que sopla en el bosque. Por otro lado, siempre hacen lo que se les ordena, y de este hecho no hay ninguna duda.

Y sin embargo existe una maravillosa anarquía en la hora en el que el lechero se levanta, el túnel que los roedores eligen para esconderse cuando el metro pasa y el punto en el que un copo de nieve va a caer. Pero, ¿a qué se debe todo esto? Si nada es por azar y todo se encuentra predeterminado, ¿cómo se entiende la existencia de una libre voluntad? La respuesta es muy sencilla. Nada viene predeterminado, está determinado o lo estuvo, o bien lo estará. Todo sucede a la vez, en un preciso instante, y sin el invento del tiempo no podemos comprender con una única ojeada el enorme y detallado lienzo que nos han regalado. Y en consecuencia, lo examinamos linealmente, trozo a trozo.

El tiempo sin embargo, puede llegar a superarse si lo contemplamos desde la perspectiva que nos ofrece una observación a cierta distancia. El universo está completo e inmóvil. Y todo lo que fue lo sigue siendo, y todo lo que será es, y eso ocurre a pesar de sus múltiples combinaciones. Aunque al percibirlo nos imaginamos que se halla en movimiento y que aún está por terminar, no es así; está completo y es de una belleza exquisita.

Al final, todo elemento, por pequeño que sea, se encuentra atado y conectado a los demás. Todos los ríos van a parar al mar; aquellos que se alejan son conducidos a él; los que se han perdido son redimidos; los muertos vuelven a la vida; los días radiantes continúan, inmóviles y accesibles, y cuando todo esto se percibe de una forma en la que el tiempo no importa, entonces la justicia hace acto de presencia no como algo que va a ser, sino como algo que ya es.

Fuente: http://carmenlobo.blogcindario.com

29
October
2011

EL MOMENTO DE PODER0


Jaime Molina

Nos encantarían que las cosas cambien para bien nuestro, y para eso siempre esperamos que cambie el mundo, que cambie el entorno, que cambien nuestros vecinos, que cambien nuestros familiares. Pero, ¿eso pasa realmente? ¿Y si eso pasa logramos ver los cambios que queremos? La respuesta es un categórico NO.

Luego nos enojamos con el mundo porque no es como nos gustaría, porque no se comporta como quisiéramos y porque nos trata injustamente. Cuando en realidad deberíamos dejar tranquilamente girar al planeta tierra y darnos cuentas que tenemos un secreto guardado en nuestro interior, algo que esta tan a la vista que nos cuesta verlo de verdad. Desde que nacemos venimos con un poder increíble, un poder que ha sido capaz de crear las más grandes riquezas, de construir grandes monumentos, que ha logrado enamorar a muchas personas, un poder que es capaz de crear naciones, ese poder lo tiene todo el mundo pero pocos los han logrado usar efectivamente.

Fíjense en los grandes personajes históricos, en los grandes artistas, ellos no creo que hayan tenido mucha diferencia con nosotros, en el sentido de que eran o son personas que cuentan con los mismos órganos que nosotros y con el mismo tiempo de vida, entonces ¿Cuál es la gran diferencia entre ellos y nosotros? La gran diferencia es que ellos saben apreciar el valor del tiempo y más exactamente el del ahora, el del presente, el momento de poder no está ni en el pasado, ni en el futuro, está aquí y ahora. Ellos fueron capaces de entender que el real cambio en sus vidas partía por ellos en este mismo momento. Al respecto nos podemos cubrir en excusas para seguir siendo infelices o empezar prácticamente a cambiar las cosas que no nos gustan y por sobre todo y más importante aun potenciar o empezar a hacer las cosas que nos gustan.

Podemos quedarnos sentados frente a la pantalla del computador con ganas de beber agua y esperar a que alguien telepáticamente adivine lo que queremos y nos provea de ella, o podemos pararnos ir a una llave de agua y beber hasta quedar a nuestro gusto. Siempre queremos que el mundo cambie, pero no queremos cambiar nosotros porque eso requiere trabajo, pero que lindo es trabajar por algo que queremos y que nos guste, el definir nuestro propio territorio a nuestro gusto con las cosas que queremos tener, con lo que queremos ser y donde queremos estar. Ese cambio para que sea real, debe empezar en este mismo momento con una acción concreta y debe ser sostenido en el tiempo con otras acciones concretas que lleven a las personas hasta sus propios objetivos.

Somos poder, aquí y ahora, tenemos la capacidad de elegir libremente lo que queramos en nuestra vida. Dejemos de quejarnos y hagamos algo más productivo para nosotros con nuestra propia vida.

Fuente: http://www.serfeliz.net