30
September
2011

SUEÑOS Y DUDAS0


Gabriel Sandler

Lo que es posible de imaginar, es posible. La distancia entre imaginación y realidad no es mucha.

Tu imaginación tiene una fuerza enorme para enfocarse e influir en aquellas cosas que tú generas en tu propia vida. Entonces, ¿por qué será que muchas de las cosas buenas y deseables que imaginas nunca jamás suceden?

Porque junto con las cosas positivas que imaginas, podrías estar imaginando también miedos y dudas en casi la misma proporción. Aunque tu imaginación tiene realmente mucha fuerza, podría estar usando mucha de esa fuerza para luchar contra sí misma.

Tus sueños, menos tus dudas, dan como resultado tu realidad. Para poder avanzar de verdad tienes dos opciones. Puedes achicar tus dudas, o agrandar tus sueños.

Mientras te vas moviendo por la vida, tu imaginación lidera el camino. ¿Te estará empujando hacia atrás con dudas y miedos tanto como, o incluso más, que lo que te está tironeando hacia adelante?

Decide imaginar las cosas buenas y valiosas con una pasión tan grande y con tanto sentido que superen largamente cualquier duda o temor que puedas sentir. Y muy pronto te descubrirás viviendo la realidad de tus más preciados sueños.

Fuente: http://www.motivaciondiaria.com

29
September
2011

SILENCIO0


Julio Bevione

En el silencio no hay registros, solo vivencias.  No hay memoria, no hay archivos, no hay pasado ni especulaciones. Solo estamos en el presente. Y en el presente, solo  pasa lo que está pasando. Y lo que pasa…pasa.

El discurso de la mente es una enfermedad en sí misma. Puede estar más o menos enferma, pero nunca llega a estar completamente sana.

La psicología ayuda a organizarla pero no termina de sanarla. De hecho, la salud y la mente pueden ser antagónicas. La salud se refiere a la integridad. Cuando nada está roto, cuando no hay divisiones. La mente, por su lado, separa, elige, discrimina. Y cada vez que lo hace, comienza el conflicto. Alcanzan solo dos partes que sean diferentes para comenzar una disputa. Y la mente vive en esa disputa. Se alimenta de ella. Se entretiene, es adicta al drama. El drama que necesita de antagónicos, los que la mente sabe muy bien ilustrar.

Y como la mente es la que nos da los libretos para interpretar la realidad, esta se llena de contradicciones, de algunos personajes temerosos y otros amorosos, pero que no pueden estar en paz porque están siempre bajo amenaza. El temeroso de ser amado, el amoroso de no mezclarse con el miedo. Porque aun cuando adiestremos a la mente a ver lo positivo, lo bello, lo armonioso y lo espiritual, viviremos en el estrés de evitar que nos suceda lo opuesto.

Si no soltamos la mente, seguiremos viendo pedacitos. Y además de los pedacitos positivos, bellos, armoniosos y espirituales, también estarán los pedacitos negativos y oscuros. Y como sabemos que estos pueden aparecer en cualquier momento, esa alerta no puede menos que sentirse estresante.

No podemos ver la naturaleza de las cosas. Coloreamos todo con nuestra opinión y nuestros prejuicios. Y el mundo no puede menos que reflejarlo como un espejo. Como un espejo roto. Un espejo que vamos rompiendo con juicios y opiniones.

Pero en el silencio podemos comenzar a unir los pedacitos. De a poco, vamos viendo a todos en un mismo paisaje. Los de un color y los de otro. Los de aquí y los de allá. Buenos y malos. Todos comienzan a convivir en el mismo espejo. Y, obviamente, esto se siente mucho mejor.

Fuente: http://www.juliobevione.com

28
September
2011

PREFERIMOS JUGAR EN NUESTRO PROPIO CAMPO0


Ricardo Ros

Cuando las cosas parece que no van bien y que es imposible que salgamos adelante no debemos nunca olvidar que las circunstancias son cambiantes y que siempre debemos estar preparados para ese cambio. De la misma manera, también debemos estar preparados para el cambio cuando las cosas parecen ir sobre ruedas, porque todo puede irse al traste en un momento.

Las mismas teorías de la evolución o del Big Bang, como origen del Universo, tienen su origen en la idea de que el mundo es continuamente cambiante. Todo cambia. Todo evoluciona. Nada es estático, inmutable. El ser humano por su naturaleza suele establecer su vida basándola en determinadas estructuras inamovibles: las costumbres, las tradiciones, los rituales, los prejuicios sobre las cosas, las instituciones, las religiones, etc…

Solemos tener miedo a cualquier tipo de cambio porque supone enfrentarnos a nuevas situaciones desconocidas para nosotros. ¿Sabremos enfrentarnos a las dudas y a lo desconocido? ¿Tendremos la capacidad suficiente para salir airosos de esas nuevas situaciones?

No nos gusta ser el equipo visitante. Preferimos recibir lo que tenga que venir en nuestro propio terreno. Incluso nos acostumbramos a situaciones evidentemente negativas porque son cómodas para nosotros, si son lo suficientemente predecibles.

Siempre me ha llamado la atención el caso del presidiario que puesto en libertad vuelve a delinquir para volver de nuevo a prisión ya que no puede, o no se atreve a vivir en libertad. Otro claro ejemplo es el de las miles, millones de personas, que aguantan en un empleo que les desagrada por miedo al cambio. O los que siguen con su pareja a pesar de no ser felices.

Las religiones han basado siempre su poder sobre sus adeptos en establecer una serie de preceptos, de reglas inamovibles, que evitarán a los fieles “la molestia” de decidir en cada momento lo que era más conveniente, según las circunstancias.

Puede decirse que existen dos tipos de posturas ante la vida. Por un lado la de aquellos que prefieren la comodidad de lo permanente, de lo establecido, de lo no cambiante y por otro los que intentan cambiar las cosas, porque no les gusta como están. Estas dos fuerzas se han enfrentado a lo largo de toda la historia de la humanidad, incluso en el interior de cada individuo.

En la literatura infantil el héroe es siempre aquel que no acepta lo establecido y que lucha por un mundo mejor. Su mejor arma no es la espada sino su propio arrojo y ahí reside su fuerza para cambiar el mundo.

¿Qué opinas?

Fuente: http://www.ricardoros.com