31
August
2011

LA IMPORTANCIA DE LA COLABORACIÓN0


Daniela de León

En estos tiempos de reestructuraciones corporativas y de reducciones de personal, el rol de una comunicación efectiva cobra una mayor importancia.
La incertidumbre causada por los cambios de trabajo y los consiguientes trastornos, representa un desafío de comunicación complejo para cada gerente.
El mayor desafío consiste en mantener el enfoque, la responsabilidad y el entusiasmo del equipo.

Para lograr esto, deberá redoblar sus esfuerzos para comunicarse de manera persuasiva, precisa y auténtica.

Revise los siguientes principios prácticos y testeados de comunicación efectiva y compruebe Usted mismo de qué manera lo ayudarán a mantener a su equipo entusiasmado, aún en tiempos de crisis o stress:

Sea honesto
Nunca trate de engañar o confundir a su equipo.
Las personas reconocen la falta de honestidad y la evasión ni bien la perciben. Si Usted posee una reputación de ser una persona sincera, eso es un bien de inestimable valor con el que siempre podrá contar cuando necesite mantener involucrado a su equipo.

Cuando Usted o cualquier otro decisor se equivoquen, admítalo. Si fracasa, acéptelo.
Este tipo de honestidad le hará ganar la confianza de su equipo. En los momentos buenos, su equipo estará ahí para apoyarlo. Y en los tiempos difíciles, esa confianza ganada le facilitará ser el emisor de malas noticias.

Crea en lo que dice
Usted debe estar convencido de lo que está diciendo y vendiendo. De lo contrario, sus interlocutores se darán cuenta.

Su nivel de convicción y entusiasmo tiene un fuerte impacto en la audiencia, porque es lo que le permitirá -o no- obtener la motivación que busca.

En una oportunidad Dale Carnegie dijo: ‘Todo éxito que he tenido, lo he obtenido casi exclusivamente por mi entusiasmo’.

Conéctese con los oyentes
Coloque a su equipo o audiencia en el centro de su comunicación.

Trate de anticipar sus preocupaciones, temores y aspiraciones; particularmente si está apuntando a la posibilidad de un cambio mayor. Tenga presente que, en la mayoría de los casos, brindar un enfoque global y positivo ayuda a que las personas se sientan más cómodas.

Refiérase a todas las opciones, evalúe los pro y los contras de una acción específica, e identifique los mejores y peores escenarios para todos los actores involucrados.

Logre que los oyentes se involucren en la conversación. Responda a sus principales preguntas y objeciones. Nunca pierda de vista la necesidad de ser cuidadoso y, sobre todo, de comunicar su empatía.

Mantenga un diálogo “de dos vías”
Genere tantas oportunidades de comunicación bidireccional como le sea posible. Las discusiones de arriba hacia abajo no son suficientes. Acepte las opiniones, ideas, preguntas de todos los integrantes de su equipo. Debe estar en la búsqueda constante de aquellos temas que inquietan a los demás.

Mantenga a las personas en el circuito de la comunicación
Comunicar -y hacerlo con frecuencia- es de suma importancia. Necesita reforzar sus mensajes repitiéndolos una y otra vez.

Las personas desean sentirse parte de lo que está sucediendo. Si Usted no logra involucrar a su equipo de forma completa y continua, se enfrentará a la posibilidad de perder su interés. O peor aún, su nivel de confianza, motivación y desempeño podrían decaer significativamente.

Escríbalo
Refuerce sus mensajes enviándolos en tantos formatos como le sea posible. Dígalo personalmente, por supuesto. Pero luego, reitere su mensaje en e-mails, newsletters, boletines, folletos, cartas informativas, videos, CDs, etc.

Siempre que escriba algo, asegúrese que sea claro, coherente y preciso.
Adecue sus comunicaciones de acuerdo con los estilos de oyentes y de aprendizajes presentes en su equipo. Deberá segmentar su comunicación en función de la diversidad y tamaño de su audiencia. Solo asegúrese de no sacrificar la consistencia y precisión de su mensaje a causa de esta “personalización”.

Mida lo que hace
Una de las mejores formas de evaluar si Usted está alcanzando sus objetivos de comunicación, es recibir una retroalimentación (feedback) frecuente de parte de sus interlocutores:

· Establezca un proceso para llevar a cabo esta evaluación.

· Escuche estratégicamente cada respuesta.

· Escuche también, las conversaciones informales que se dan dentro de la organización.

· Tome como referencia y compare sus iniciativas con las de aquellas empresas que se destacan por su comunicación.

Fuente: http://ar.hsmglobal.com

30
August
2011

SÉ UN PEDAZO DE ROCA0


John C. Maxwell

“Las 21 Cualidades Indispensables de un Líder”

Si has estado en aeropuertos pequeños o tienes mucha experiencia volando en aviones de ejecutivos, probablemente habrás visto o volado en un avión Lear. Yo he tenido la oportunidad de volar en uno de esos un par de veces y es toda una experiencia. Son pequeños, solo pueden llevar de 5 a 6 pasajeros, y muy rápidos. Es como subir a un tubo con motores a reacción.

Tengo que admitir que la experiencia de montar en un avión Lear es bastante estimulante. Pero lo más asombroso para mí es el tiempo que ahorra. He viajado literalmente millones de kilómetros en aviones comerciales y estoy acostumbrado a largos viajes hasta los aeropuertos, a la devolución de carros rentados, a vuelos cortos, a embotellamientos en las terminales, y a retrasos que parecen interminables. Esto puede ser una pesadilla.

Volar en un Lear puede fácilmente reducir a la mitad el tiempo del viaje.

El padre de este asombroso avión fue un hombre llamado Bill Lear. Inventor, aviador y líder de negocios, llegó a ostentar más de 150 patentes, incluyendo la de los pilotos automáticos, radio de carros, y cintas de grabadoras de ocho pistas. Lear fue un pionero en su pensamiento, y en 1950 pudo ver el potencial para la fabricación de pequeños aviones para compañías. Le tomó varios años transformar su sueño en realidad, pero en 1963 el primer avión Lear a reacción hizo su viaje inaugural, y en 1964 hizo su primera entrega a un cliente.

El éxito de Lear fue inmediato y rápidamente vendió muchas de estas aeronaves. Pero no mucho después supo que dos de ellas se habían estrellado en misteriosas circunstancias. Aquello lo dejó anonadado. Por ese tiempo, cincuenta y cinco de los aviones Lear pertenecían a dueños privados. Lear inmediatamente envió un aviso a todos los dueños para que no volaran sus aviones hasta que él y su grupo pudieran determinar qué había causado las caídas. La preocupación de que más vidas se perdieran era mucho más importante para él que cualquier publicidad negativa que pudiera surgir en los medios de comunicación.

Al investigar en los vuelos fatales, Lear descubrió una causa potencial, pero no pudo verificar el problema en tierra. Había solo una forma segura de descubrir si había diagnosticado el problema correctamente. Tendría que hacerlo en el aire.

Era un proceso peligroso, pero fue lo que precisamente hizo. Mientras volaba el avión estuvo a punto de perder el control y por poco tiene el mismo destino de los otros dos pilotos. Pero se las arregló para realizar las pruebas y establecer dónde estaba la falla. Creó una nueva pieza y se la puso a los cincuenta y cinco aviones, eliminando el peligro.

Mantener a los aviones en tierra le costó a Lear mucho dinero. El incidente sembró la duda en las mentes de consumidores potenciales, y como resultado, necesitó dos años para reconstruir el negocio. Pero Lear nunca se arrepintió de su decisión. Estaba deseoso de arriesgar su éxito, su suerte, e incluso su vida para resolver el misterio de esas caídas; pero no su integridad. Y para eso se necesita carácter.

Al Grano.

La forma en que un líder trata con las circunstancias de la vida dice mucho de su carácter. La crisis no necesariamente forma el carácter, pero sí lo revela. La adversidad es el cruce de dos caminos donde una persona tiene que elegir uno de los dos: carácter o compromiso. Cada vez que escoge el carácter, la persona se vuelve más fuerte, aun cuando esa elección traiga consecuencias negativas. Como escribió el ganador del Premio Nobel Alexander Solzhenistsyn: «El sentido de la existencia terrestre descansa, no en la forma en que hayamos desarrollado el pensamiento en función de la prosperidad, sino en el desarrollo del alma».

El desarrollo del carácter es el centro de nuestro desarrollo, no solo como líderes sino como seres humanos.

Fuente: http://devocionaldiario.org

29
August
2011

PATRONES QUE SE REPITEN Y NOS HACEN INFELICES0


Ricardo Ros

Marta es una chica estupenda. Es animada, emprendedora, inteligente, alegre, cariñosa e incluso guapa. Marta no tuvo suerte con su primer matrimonio.

Posiblemente eligió mal, solíamos comentar sus amigos, ya que él era un tipo siniestro, triste, manipulador, egoísta. Evidentemente no estaba ni por asomo a la altura de Marta. Qué vio en aquel sujeto todavía es un misterio para todos nosotros.

Afortunadamente Marta, no sin esfuerzo, consiguió salir de aquella relación tan destructiva y que nada aportaba a una persona tan vital como ella.

Todos respiramos al fin, pero nuestro gozo duró poco.

Hace menos de un año conoció a otro tipo, Juan, un antiguo profesor de instituto ya retirado y con una catadura muy parecida a la de su anterior marido. Cayó perdidamente enamorada de él y pronto se fueron a vivir juntos.

Como todos anticipábamos las cosas pronto comenzaron a ir por los mismos derroteros que su anterior matrimonio. Incluso sospechamos, aunque todavía es pronto para decirlo, que él la maltrata… físicamente. Aunque cuando se lo insinuamos, ella lo niega.

La historia de Marta es una historia particular, pero todos conocemos historias parecidas, con puntos comunes a esta. Son historias de gente normal, incluso brillantes en algunos aspectos, y que solemos decir que no han tenido suerte…

Sin embargo, muchas de estas historias nos hacen reflexionar sobre si no es del todo casualidad que las personas establezcamos con otras relaciones destructivas y viciadas desde un principio y que además podamos volver a recaer en ellas.

A pesar de su aparente “normalidad” Marta no aprendió de una experiencia negativa, de su primer matrimonio, y aunque tuvo suficientes fuerzas para saber salir de ella, la nueva relación que estableció se cimentó en los mismos principios erróneos.

Posiblemente podamos pensar que si Marta tiene la suficiente fuerza para cortar con su actual relación y rehacer su vida de nuevo, si no corrige esos principios erróneos, pueda volver a caer en los brazos de un tipo tan frío y egoísta como sus anteriores parejas.

La historia de Marta es una historia típica de cómo la personalidad es trastornada por algunos patrones de pensamiento autodestructivos que conducen a las personas a la infelicidad.

Las personas llegan a establecer como normales situaciones que no lo son. “Yo siempre he sido así”, suelen decir. “Mis relaciones con los hombres siempre han sido así”, podría decir Marta.

Acostumbramos a reproducir los mismos patrones de conducta y de pensamiento sin plantearnos muchas veces si estos son los más adecuados, los más sanos para nosotros y para los que nos rodean.

Freud ya lo denominaba como “compulsiones de repetición”. Una hija de un matrimonio de alcohólicos que ha sido maltratada en su infancia crece y se casa con un alcohólico que le seguirá maltratando. A su vez, ella maltratará sus hijos.

Tendemos a repetir las conductas que hemos heredado de manera negativa, reproduciendo en nuestras vidas los errores de nuestros mayores.

Aprender a cuestionarnos esas actitudes viciadas no es una labor fácil, pero afortunadamente tenemos toda una vida por delante para equivocarnos y volver a rectificar.

Aprender a salir de este tipo de patrones no es una tarea fácil. Vemos estas situaciones como “algo normal”, son patrones profundamente vertebrados en nuestra propia personalidad.

Aunque se traten de comportamientos profundamente aferrados en nuestras vidas si contamos con nuestra fuerza de voluntad lograremos cambiarlos con éxito. Cambiar de enfoque, estar abiertos a establecer nuevos puntos de vista sobre las cosas nos ayudará en gran medida en nuestra labor.

Debemos estar a atentos a nuestro propio cuerpo, a nuestros sentimientos. Ellos nos indicarán cuando nuestra dirección es la adecuada.

Cuando hacemos lo que debemos nos sentimos bien, más sanos, más felices. Nuestro cuerpo y nuestra mente saben que lo que hemos hecho ha estado bien. Debemos hacer caso a nuestros propios sentimientos.

Descubrir nuestra propia felicidad es un proceso aparentemente sencillo pero no lo es tanto. Mucha gente se muere sin descubrirlo, frustrados y amargados, enfrascados en actitudes, “compulsiones de repetición”, sin ningún tipo de posibilidad de salir de ellas.

La mayoría de las personas no saben realmente lo que les gusta hacer, lo que realmente les hace sentirse bien y felices. Quererse a uno mismo es el principio básico para cualquier cambio en el terreno de la construcción de la personalidad. Quererse a uno mismo es saber lo que se quiere hacer con la propia vida, que tipo de relaciones se quieren establecer con los demás y que grado de autonomía queremos mantener con respecto a ellos, cual va a ser el grado de compromiso social que se está dispuesto a asumir.

En resumidas cuentas se trata de establecer cuáles van a ser los principios básicos que van a regir nuestra vidas, cuáles van a ser las prioridades que se van a implantar (los valores).

Todo esto sin olvidarnos de lo importante que es contar con la ayuda de un buen profesional que nos ayude a salir de esos círculos viciados en los que nos vemos envueltos.

¿Qué opinas?

Fuente: http://www.ricardoros.com