13
October
2008

CONVÉNCETE DE TU VISIÓN0

Gabriel Sandler 

Estar convencido de lo que  anhelas te ayudará a llegar más rápido a la meta. La única manera  de lograr lo que deseas  en tu vida es estar seguro de que realmente lo deseas. Ese convencimiento debe ser tuyo, profundo y personal.

Demasiadas personas, con frecuencia, persiguen sueños ajenos sin saberlo. Más aun, creen estar totalmente convencidas de lo que desean. Sin embargo, si pudiesen detenerse aunque sea  por un momento a sentir y pensar, se darían cuenta de que su vida no es, ni por asomo, como quisieran que fuese.

Todo lo que has hecho y lo que has dejado de hacer te ha llevado hasta la situación en la que ahora te encuentras. Y todo lo que estas ahora haciendo, y lo que no, te está llevando hacia tu futuro.

La velocidad a la que te mueves en la actualidad es cada vez mayor. Distancias que hace 25 años  te habría tomado días recorrer, hoy te demandan solo unas horas. Noticias que antes llegaban  tarde o de las que ni siquiera te enterabas, hoy se transmiten por televisión apenas segundos después  de que se produjeron. Una carta demoraba  varios días en llegar a destino y hoy un correo electrónico es recibido  en cuanto el remitente termina  de enviarlo.

Esta realidad vertiginosa en la que vives puede  llevarte  a no elegir conscientemente tu futuro, a no tomarte el tiempo necesario para hacerlo. Quizás una vez al año puedas preguntarte que está pasando con tu vida.  A veces  no llegas siquiera a responderte y, cuando lo haces, probablemente postergas el profundizar e ir mas allá de una respuesta apresurada.

Tal vez sea por la vorágine  cotidiana en la que vives o quizás sea esta solo una excusa para evitar ver algo que prefieres ignorar. Darte cuenta de que estas bailando al ritmo de una música que no te agrada no es fácil.

Reconocer que la vida que te has forjado está lejos de lo que anhelabas  puede ser doloroso. Pero mas doloroso todavía es seguir adelante haciéndote el distraído. 

Tarde o temprano tendrás que enfrentarte con la realidad y cuanto antes lo hagas, mejor.  

¿Tienes claro lo que deseas para ti dentro de uno, cinco o diez años? Las cosas que estás haciendo, las decisiones que estas tomando, ¿te están llevando hacia la meta? ¿Es eso lo que deseas? Si la respuesta es afirmativa, sigue adelante. Más convencido y seguro que antes.

Pero si lo que respondes no te agrada, si te das cuenta de que tu presente no tiene nada que ver con lo que deseas, empieza por aceptar que así es. Siente la frustración, el dolor, la angustia y el enojo que eso pueda producirte. Reconocer el problema es el primer paso necesario para resolverlo.

Con esos sentimientos latiendo todavía en ti, comienza a luchar por transformarlos. Construye la imagen mental de aquello que deseas. Dale forma con el mayor nivel de detalle posible. Piensa como te sentirás una vez que lo hayas conseguido. Convéncete de que realmente lo  deseas, convéncete de que lo  quieres de veras.

Luego, enseguida, empieza a revisar que cosas puedes hacer para cambiar el rumbo. Siempre hay alternativas. Aplica el sabio proverbio oriental y recuerda que un camino de 1000 millas comienza con un solo paso. Descubre que te permitiría cambiar angustia por esperanza, aburrimiento por pasión.

Pintar, estudiar, escribir, casarte, divorciarte, cambiar de trabajo, asentarte, adelgazar, dejar  de fumar, mudarte o hacer lo que desees hacer, tener o ser. Si eso es lo que quieres, asegúrate de que tus acciones te estén llevando  hacia esa meta. Convéncete. Decídete. Estar convencido, profundamente convencido, te ayudara a lograrlo. 

Fuente: http://deliapantaleon.wordpress.com

6
October
2008

¿DE DÓNDE VIENE MI ABUNDANCIA?0

Claudia Juárez 

El Universo siempre se encarga de ponernos delante la lección en la que debemos trabajar y esta semana yo tuve una.

Mi lección fue recordar de dónde viene mi abundancia material.

Resulta que una persona solicitó uno de mis productos, se lo envié por contra rembolso tal como lo había solicitado y parece que en el ínterin se arrepintió porque se me devolvió el envío y ni siquiera fue capaz de enviarme un mail avisándome.

La verdad es que me sentí estafada. No por la pérdida de la venta en sí, que realmente no es un monto importante, sino por la falta de palabra de esta persona.

Decidí cobrarle en envío postal (no el producto) de todos modos por lo que le envié un cupón de pago explicándole el motivo a lo que accedió.

Y aquí es donde comienza la lección. Mi forma de ver las cosas (que obviamente no es la del resto) es que si me arrepiento de una compra mientras ya está en camino y la voy a rechazar, debo tener la amabilidad de al menos pagar el envío postal ya que no cancelé la compra antes. Y si me informan que me envían algo y no lo recibo, también aviso y cumplo con mi obligación.

Pasado un mes, sin noticias ni de la persona ni del pago, le hago la consulta y secamente me dice que no recibió el cupón. OK, envié otro más. Y me responden que hicieron click una vez y no se podía acceder, que busque otra manera de facilitarle que me haga el pago.

Aquí sí que me enojé. Si la persona que está en falta es el otro, ¿por qué tengo que estar persiguiéndolo yo? ¿Dónde quedó el cumplir con las promesas? ¿Dónde está el valor de la palabra?

Me parece que soy muy idealista.

Le envié un mail con nuevas instrucciones y palabras realmente duras. Y cuando apreté “Enviar” se me hizo un click en la cabeza.

Yo creo mi propia realidad. A esta persona con su falta de palabra la creé yo misma. Yo atraje esta experiencia a mi vida.  Yo creé alguien que se hace la tonta para no pagar lo que le corresponde. 

¿En qué parte de mi vida estaba haciendo lo mismo? ¿Dónde estoy poniendo mi atención? Y principalmente ¿de dónde proviene mi abundancia? ¿De una sola persona? ¿Hace realmente a la diferencia que esta persona me pague o estaba buscando venganza?

Y sí, estaba buscando venganza. Mi abundancia no viene de esta persona en particular ni de este pago en particular. El dinero viene desde la fuente universal a través de las personas, pero esa fuente no son las personas. El aferrarme al resultado de esta situación (obligarla a pagar), el apego a una salida en particular me estaba bloqueando  a recibir mayor abundancia.

Así que lo dejé ir sabiendo que el Universo se iba a ocupar de mí. Mentalmente le perdoné la pequeña deuda.

Lo que sucedió después fue que recibí una donación de dinero inesperada varias veces superior a ese monto que estaba reclamando.

No sé si esta persona pagará el envío o no. A mí ya no me importa.

Le agradezco profundamente el haberme puesto de frente con mis propias barreras y con la confirmación de que soy yo quien creo mi realidad.

ACTUALIZACIÓN: Recién hice la cuenta y lo que recibí inesperadamente es el 1000% de lo que me debe esta persona. No me digan que esto no funciona. 

Fuente: http://motivacionplus.com.ar