4
March
2008

APROVECHE SU EMPLEO PARA LANZAR SU PROPIO NEGOCIO1

El hecho de contar con un empleo fijo, de quince y último, no es impedimento para pensar en montar una empresa propia. Aproveche la experiencia y su salario.

Según un estudio realizado por la empresa Datos, el 80% de la población venezolana aspira tener su negocio propio. En muchas casos las personas no están motivadas o no poseen ningún conocimiento para emprender su sueño y dar ese primer paso hacia el éxito.

Briggith De Silva, de la Asociación Jóvenes Empresarios de Venezuela, ofrece algunos consejos y ejemplos para aprovechar su empleo actual y lanzar un nuevo negocio:

Use su salario como financiamiento. Gregory Moore quería crear una compañía que pudiera transmitir de forma segura información sobre pacientes y pagos entre hospitales, doctores, clínicas y aseguradoras. Así que, en el año 2000, le hizo una propuesta a TeraHealth, fabricante de programas informáticos, pero éste no se mostró interesado; así que Moore comenzó el negocio por su parte. El lunes después de renunciar a su empleo en TeraHealth, en marzo de 2001, su nueva compañía, Harbor Healthcare, abrió sus puertas gracias al ahorro de su salario.

Convierta las quejas comunes en un plan de negocios. Jeff Gallino y Cliff LaCoursiere decidieron darle a los clientes lo que estos realmente querían: “Esa función que los clientes siempre te están pidiendo2. Y, si tu empleador no la ofrece, lo puedes hacer tú. Esto es precisamente lo que hicieron Gallino y LaCoursiere. En 2001 trabajaban para ThinkEngine Networks, una compañía de equipos de telecomunicaciones. Siempre recibían peticiones de los clientes solicitando que crearan un modo de analizar las llamadas grabadas. Fue entonces cuando le llevaron la idea a su empleador, pero recibieron una respuesta negativa. Así que decidieron escribir un plan de negocios en sus horas libres y terminaron lanzando una nueva firma, CallMiner, con dinero de sus salarios.

Aproveche la reputación de su compañía. Tras 11 años en LucasArts, el departamento de videojuegos de LucasFilm, Dan Connors decidió que ya era suficiente. Decidido a no crear más juegos violentos, Dan Connors se desilusionó cuando supo que su proyecto sería dejado de lado a favor de otros. Por otra parte, LucasArts estaba en plena reducción, por lo que le fue fácil renunciar. Así que comenzó una compañía en abril de 2004 junto a un colega. La llamaron Telltale y la crearon con el dinero de sus liquidaciones. Luego, en los dos siguientes años, Connors contrató a otros colegas que habían dejado LucasArts. Y gracias a la reputación que tenía de estar formada por ex empleados de LucasArts, Telltale logró conseguir clientes sin problemas.

Piensa en grande y expansivamente. Éste es uno de los secretos de los legendarios iconos empresariales, Donald Trump y Robert Kiyosaki, para crear riquezas.

Fuente: http://www.mipunto.com

4
March
2008

PASOS PARA TENER ABUNDANCIA1

Yadira Posso Gómez 

¿Realmente crees que existe la abundancia?, ¿Crees que es posible? ¿Te sientes merecedor de ella?

El primer paso para la abundancia es creer en ella, sentirla, reconocer que existe, que no tiene fin, que Dios la ha servido para nosotros, que es infinita. No la limitemos.

El segundo paso es la acción, moverse a buscarla. Es cierto que lo real de los seres humanos es su esencia de Dios y eso podemos encontrarlo en todo ser humano, mas la habilidad de caminar por aquel sendero de abundancia no la encontraremos en todos porque no es creación de Dios, es la habilidad propia de nuestras destrezas terrenas. Aunque no existe efectividad exterior sin que exista en nuestro interior, se requiere también de organización y planeación para el cumplimiento de las metas.

El tercer paso es vencer el obstáculo del miedo y reemplazarlo por el amor. Hay un compromiso muy grande con nuestra propia sanación interior, y es la única manera de vencer el miedo, ese que nos hace creer que estamos separados de Dios, ese que nos hace vivir en mañana y pasado mañana, en ayer y anteayer. Eso que se llama miedo, que nos hace olvidar que vamos de la mano de Dios, que nos llena de mandatos y creencias limitantes, que nos hace vulnerables, nos enferma, nos debilita, nos impide recordar que nada irreal existe, que nada real podrá ser amenazado jamás.

Ojo con los pensamientos. Todo tiene que ver con nuestros pensamientos. Existe una ley espiritual que nos dice que somos creadores de nuestra vida, de manera que cada circunstancia, cada cosa que en este momento tenemos o de la que carecemos es el resultado de nuestra creación. No somos víctimas de nadie ni de nada. Traemos la fuerza creativa necesaria para hacer una vida exitosa y feliz con los dones que Dios, nuestro Padre, nos ha regalado. La mente con sus pensamientos es la herramienta que traemos para determinar el curso de nuestra vida.

Vale la pena entonces empezar por revisar qué pensamientos ocupan habitualmente nuestra mente, lo que decimos, lo que expresamos sobre nosotros y sobre nuestra vida. Podríamos pensar que la abundancia es infinita de frutos. Y la abundancia no es sólo de cosas: es poder disfrutarlas sin sentirse necesitado de ellas, sin apegos, sin miedo, en paz interior.La abundancia es un estado del alma, conectándose con toda tu esencia y diciéndote qué afortunado eres eternamente al encontrar allí en la paz y en el gozo de dar vuestra abundancia. Cada que discutes, cada que te enojas, cada que peleas, cada que juzgas, cada que señalas, cada que miras por encima a tu prójimo .. ¡pobre eres!, y te sumes en la desdicha de tu propia pobreza.

Cada vez que amas, cada vez que sirves, cada vez que sonríes, cada vez que eres libre, eres tan rico, tan rico que imposible es medir tu riqueza. Hay algunos ¡tan pobres, tan pobres…. que necesitan tener tantas cosas! La abundancia te acompaña… ¡cuando amas lo que haces! La abundancia te canta… ¡cuando gozas lo que haces! La abundancia es siempre tu compañera fiel… mas aunque tengas muchas y muchas cosas, eres pobre, muy pobre, si te estás encadenando en tristeza. Si la pusiste a tu lado y en tu mesa como fruto de aquello que no amas hacer. Si la llevas a tu casa y a tu mesa con el triste dolo de creer no merecerlas, si las llevas a tu casa después de haber provocado por llevarlas una lágrima en tu prójimo, si las llevas a tu casa y a tu mesa para esconderlas del mundo, son tu desdicha y tu miseria. Si las llevas a tu casa y a tu mesa para que te señalen cuánto vales tú, te roban y te arrancan todo el valor.

Hay quienes necesitan muchas cosas y hay quienes tienen cosas. La abundancia es una elección. Cada vez que sientas que poco tienes, es porque poco das, cada vez que sientas que te encadena lo que tienes, eres tan pobre tan pobre, como para ser esclavo de aquello perecedero, efímero, ilusorio. Cada vez que te desvele el cuidar de esas cosas, estás perdiendo más. Cada vez que siembres en porcentajes para tener más cosas, estás comprando desdicha y soledad.

No existe forma de medir lo que habrás de dar, no existen por cientos que hayan de señalarte lo que das. Da de todas las formas posibles, y en todos los instantes posibles, a todas las personas posibles, con todas las fuerzas posibles, en todas las circunstancias posibles, en todos los canales posibles, siempre da y todo lo que das será la siembra que habrás de recoger, como todo lo que estás recogiendo ahora es tu propia siembra.

La abundancia es felicidad y no existe jamás sin paz interior. Todo aquello que te arranque la paz es tu desgracia, tu desdicha y tu pobreza. No existe abundancia si en tu vida hay enojo. No estás en abundancia si hay tristezas en tus días. No estás en abundancia si hay necesidad en tu vida. No estás jamás en abundancia si ves algo qué necesitar.

Todo lo que dibuje en tus labios sonrisa y mueva tu mano para dibujar en los labios del prójimo una sonrisa es tu abundancia, tu riqueza, tu tesoro, representado en cosas, muchas cosas que tendrás, que disfrutarás, que agradecerás, mas que jamás habrás de necesitar, a las que jamás habrás de encadenarte, jamás te habrán de desvelar. 

Fuente: http://www.abundanciainfinita.com

4
March
2008

EL PORTERO DEL PROSTÍBULO0

No había peor oficio en el pueblo que ser portero del prostíbulo. ¿Pero qué otra cosa podría hacer aquel hombre? De hecho, nunca había aprendido a leer ni a escribir, no tenía ninguna otra actividad ni oficio.

Un día, se hizo cargo del prostíbulo un joven con inquietudes, muy creativo y emprendedor y decidió modernizar el negocio. Hizo cambios y citó al personal para dar las nuevas instrucciones. Al portero, le dijo: -A partir de hoy, usted, además de estar en la puerta, va a preparar un reporte semanal donde registrará la cantidad de personas que entran y además anotará sus comentarios y recomendaciones sobre el servicio.

-Me encantaría complacerlo, señor, pero no se leer ni escribir. -¿Cómo?… ¡cuánto lo siento, pero tendré que prescindir de sus servicios! -Pero señor, usted no me puede despedir, ¡yo trabajé en esto toda mi vida!. -Mire, yo comprendo, pero no puedo hacer nada por usted, le vamos a dar una indemnización hasta que encuentre otra cosa.Lo siento y que tenga buena suerte. Sin más, se dio vuelta y se fue. El portero sintió que el mundo se le derrumbaba. ¿Qué hacer?… y recordó que en el prostíbulo, cuando se rompía una silla o se arruinaba una mesa, el lograba hacer un arreglo sencillo y provisorio. Pensó que esta podría ser una ocupación transitoria hasta conseguir un empleo, pero solo contaba con unos clavos oxidados y una tenaza arruinada. Entonces pensó que usaría parte del dinero de la indemnización para comprar una caja de herramientas completa.

Como en el pueblo no había ninguna ferretería, debía viajar dos días en mula para ir al pueblo mas cercano a realizar la compra. Y emprendió la marcha. A su regreso, su vecino llamó a su puerta: -¡Hola!, vengo a ver si tiene un martillo para prestarme. -Si, lo acabo de comprar pero lo necesito para trabajar… ¡como me quede sin empleo!… 

-Bueno, pero yo se lo devolvería mañana bien temprano. -Está bien. A la mañana siguiente, como había prometido, el vecino tocó la puerta. -Mire, yo todavía necesito el martillo. ¿Por qué no me lo vende? -No puedo, lo necesito para trabajar y además la ferretería está a dos días de mula. -Hagamos un trato - dijo el vecino. Yo le pagaré los días de ida y vuelta mas el precio del martillo, total usted está sin trabajar. ¿Qué le parece?. Realmente, esto le daba trabajo por cuatro días y aceptó. Volvió a montar su mula y a su regreso, otro vecino lo esperaba en la puerta de su casa.

-¡Hola, vecino!. ¿Usted le vendió un martillo a nuestro amigo?, vengo a decirle que yo necesito unas herramientas y estoy dispuesto a pagarle sus cuatro días de viaje, mas una pequeña ganancia… es que no dispongo de tiempo para el viaje. El ex-portero abrió su caja de herramientas y su vecino eligió una pinza, un destornillador, un martillo y un cincel. Le pagó y se fue. Recordaba las palabras escuchadas: ¡¡No dispongo de cuatro días para comprar!! 

Si esto era cierto, mucha gente podría necesitar que el viajara para traer herramientas. En el viaje siguiente, arriesgó un poco mas de dinero trayendo más herramientas que las que había vendido. De paso, podría ahorrar algún tiempo en viajes. La voz empezó a correrse por el pueblo y muchos quisieron evitarse el viaje. Una vez por semana, el ahora corredor de herramientas viajaba y compraba lo que necesitaban sus clientes. 

Con el tiempo alquiló un galpón para almacenar las herramientas y algunas semanas después, adaptó una vidriera y el galpón se transformó en la primera ferretería del pueblo. Todos estaban contentos y compraban en su negocio. Ya no viajaba, los fabricantes le enviaban sus pedidos, el era un buen cliente. Con el tiempo, las comunidades cercanas preferían comprar en su ferretería y ganar dos días de marcha. 

Un día, se le ocurrió que su amigo el tornero, podría fabricarle las cabezas de los martillos. Y luego, ¿por qué no?, las tenazas… las pinzas… los cinceles… y luego fueron los clavos y los tornillos… En diez años, aquel hombre se transformó en millonario con su trabajo como fabricante de herramientas. Un día decidió donar una escuela a su pueblo. En ella, además de leer y escribir, se enseñarían las artes y oficios mas prácticos de la época y en el acto de inauguración de la escuela, el alcalde le entregó las llaves de la ciudad, lo abrazó y le dijo: -Es con gran orgullo y gratitud que le pedimos nos conceda el honor de poner su firma en la primera hoja del libro de actas de esta nueva escuela. -El honor sería para mí - dijo el hombre. -Nada me gustaría más que firmar allí, pero no se leer ni escribir; soy analfabeto. -¿Usted? - dijo el Alcalde que no alcanzaba a creer. -¿Usted construyó un imperio industrial sin saber leer ni escribir? ¡¡Estoy asombrado!!… me pregunto, ¿qué hubiera sido de usted si hubiera sabido leer y escribir? -Yo se lo puedo contestar - respondió el hombre con calma. Si yo hubiera sabido leer y escribir… sería el portero del prostíbulo…

MORALEJA: Generalmente los cambios son vistos como adversidades. Las adversidades encierran bendiciones. Las crisis están llenas de oportunidades. Cambiar puede ser tu mejor opción, solo agrégale la frase celebre: “UNA PATADA EN EL TRASERO SIEMPRE IMPLICA UN PASO HACIA DELANTE”. 

Fuente: http://www.deperu.com