22
June
2007
Alan Cohen ha creado un sistema de doce pasos para ayudar a las personas a reencontrarse con lo que llaman en inglés bliss. En español puede traducirse como “fortuna” o “bendición”.
Para seguir su fortuna
1) Dígase a usted mismo la verdad: divida una hoja de papel en dos columnas y escriba al lado izquierdo todo lo que le encantaría hacer. Después escriba al lado derecho todo lo que está haciendo sin entusiasmo. Escriba como si nadie fuese a leer lo escrito, y no censure ni juzgue sus respuestas.
2) Comience despacio, pero comience: Llame al agente de viajes, procure algo que encaje en su presupuesto; vaya a ver la película que está postergando ver, compre el libro que deseaba. Sea generoso con usted mismo y verá como estos pequeños pasos le harán sentir más vivo.
3) Vaya parando despacio, pero pare: Hay cosas que destruyen por completo su energía. ¿Es tan imprescindible ir a esa reunión del comité? ¿Tiene que ayudar a esa persona que no desea ser ayudada? ¿Tiene derecho su jefe a exigirle que, además del trabajo, usted deba concurrir a las mismas fiestas que él? Al dejar de hacer lo que no le interesa, se dará cuenta de que estaba exigiéndose más de lo que los otros realmente pedían.
4) Descubra sus pequeños talentos: ¿Qué es lo que sus amigos dicen que usted hace bien? ¿Lo que usted hace a gusto, aun cuando no sea perfecto en su ejecución? Estos pequeños talentos son mensajes escondidos de sus grandes talentos ocultos.
5) Comience a elegir: Si algo le da placer, no dude. Si está en duda, cierre los ojos e imagine que ya tomó la decisión A, y vea todo lo que le comportará. Haga lo mismo con la decisión B. La decisión que le haga sentir más conectado con la vida es la correcta, aun cuando no sea la más fácil.
6) No base sus decisiones en ganancias financieras: Éstas llegarán si usted realmente hace algo con entusiasmo. El mismo jarrón, hecho por un orfebre que adora lo que hace, o por un hombre que detesta su oficio, tiene un alma. Será rápidamente vendido (en el primer caso) o quedará encallado (en el segundo caso).
7) Siga su intuición: El trabajo más interesante es aquel que le permite ser más creativo. Einstein decía: “Yo no llegué a mi comprensión del Universo usando solamente las Matemáticas”. Descartes, el padre de la lógica, desarrolló su método a partir de un sueño que tuvo.
8) No tenga miedo a cambiar de idea: Si dejó de lado una decisión y ella le molesta, vuelva a pensar lo que escogió. No luche contra aquello que le da placer.
9) Sepa descansar: Un día por semana sin pensar en el trabajo termina permitiendo que el subconsciente le ayude, y muchos problemas (aunque no todos) se solucionan sin ayuda de la razón.
10) Deje que las cosas muestren el camino más alegre: Si usted está luchando demasiado por algo y no tiene resultados, sea más flexible y entréguese a los caminos que la vida le muestra. Eso no significa renunciar a la lucha, ser perezoso o dejar las cosas en manos de los otros; significa entender que el trabajo con amor nos da fuerzas, jamás desesperación.
11) Lea las señales: Es un lenguaje individual, unido a la intuición que aparece en los momentos adecuados. Aunque las señales indiquen una dirección opuesta a la que usted había planeado, sígalas. A veces se equivocará, pero es la única manera de aprender este nuevo lenguaje.
12) Finalmente, ¡arriésguese!: Los hombres que cambiaron el mundo comenzaron su camino a través de un acto de fe. Tenga fe en la fuerza de sus sueños. Dios es justo, y no colocaría en su corazón un deseo imposible de ser realizado. Fuente: http://www.ad0.net
Posted: Uncategorized
21
June
2007
Osho
Si conoces el camino, conoces la meta, ya que la meta no se encuentra precisamente al final del camino, sino que está a todo lo largo de él: en cada momento y en cada paso, ahí esta la meta. No es que tú alcances la meta cuando llegas al final del camino, en todo instante, te encuentres donde te encuentres, si estás en el camino, estás en la meta. De ahí que los taoístas no hablen de Dios, no hablen del moksha, del nirvana o de la iluminación. No hablan para nada de eso.
Su mensaje es muy simple: Tienes que encontrar el camino, recorrerlo.
El camino no tiene mapa, no está indicado, no es aquel que podáis encontrar siguiendo a alguien.
El camino no es una autopista, en realidad, es como el pájaro que vuela en el cielo sin dejar huella tras de sí. El pájaro ha volado, y no ha dejado rastro alguno para poder seguirlo. Es un camino invisible, no está trazado, no está a la vista. Tendrás que recorrerlo por tus propios medios, puesto que no te servirán los medios de los demás.
Buda recorrió el suyo, Lao Tsé recorrió el suyo, y Jesucristo recorrió el suyo.
El cristianismo, el hinduismo, y el mahometismo entre otros, son autopistas, en ellas no tienes necesidad de arriesgar nada, sólo tienes que limitarte a seguir a la multitud.
Con el Tao tienes que ir tú solo, el Tao respeta a lo único, no a la masa; el Tao respeta la libertad, no la conformidad.
Fuente: http://www.ad0.net
Posted: Uncategorized
21
June
2007
Cuentan que un día un peregrino se encontró con la Peste y le preguntó
adónde iba:
- A Bagdad - le contestó ésta - a matar cinco mil personas.
Pasó una semana y cuando el peregrino se volvió a encontrar con la Peste que
regresaba de su viaje la interpeló indignado:
- ¡Me dijiste que ibas a matar a cinco mil personas, y mataste a cincuenta
mil!
- No - respondió la Peste. - Yo sólo maté a cinco mil, el resto se murió de
miedo.
Si tuviera que ubicar los miedos en algún lugar diría que se encuentran en la conversación, en la autocharla que mantenemos con nosotros mismos.
Los podemos encontrar con algunos de estos disfraces:
Esto no es para mí
Me resulta difícil
Me cuesta decidirme
Esto es mucho para mi
No voy a poder
Me van a decir que no
No me van a dar las fuerzas
No me atrevo
No entiendo
Lo dejo para después
No voy a lograrlo
Estoy cansado
Las circunstancias no me lo permiten
No tengo tiempo
Mejor lo pienso un poco más
No puedo comprometerme
¿Escuchaste alguna de estas conversaciones internas ? El miedo es una emoción que nos asalta y nos avisa de un peligro inminente. Como cualquier emoción, nos predispone de alguna manera para la acción. El miedo es de las emociones que nos frenan.
Existen circunstancias en las que el miedo funciona paralizándonos para protegernos de algo real que existe afuera y nos amenaza. Pero ¿Qué pasa con esos momentos en que no hay nada afuera real amenazándonos y solo es nuestra ilusión?
Aprendimos a tener miedo cuando éramos niños. Nos enseñaron a tenerle miedo a las cosas nuevas o a aquello para lo que no teníamos explicación. En ese momento éramos muy pequeños para diferenciar entre lo peligroso y lo excitante.
Aprendimos el comportamiento y hoy lo seguimos empleando.
Las circunstancias afuera cambiaron, nosotros tenemos muchos mas recursos que entonces, sin embargo el comportamiento está aprendido y funciona en automático.
“Nuestros temores suelen crear eso que tememos.
LO QUE EVITAS, INVITAS Sam Kem”
Los miedos son ilusiones que vivimos como si fueran ciertas.
Descubrí que hay cinco miedos básicos que son:
Miedo a lo desconocido o a la muerte
Miedo al abandono o a la soledad
Miedo a fracasar o a equivocarme o al éxito
Miedo a que me engañen o me traicionen
Miedo a la pobreza o a la escasez
Si nos detenemos a pensar donde viven estos miedos podemos ver que muchas veces solo lo hacen en nuestra conversación interna en forma de creencias que vivimos como si fueran verdaderas o ciertas. Pensamos que el pasado es una buena fuente de información de lo que puede ocurrir en el presente y en el futuro y le damos a estos juicios validez como si fueran hechos sin darnos cuenta que son solo las explicaciones que creamos en un determinado momento. El momento cambió, nosotros cambiamos pero los juicios siguen vigentes en nuestro sistema de creencias y como tal los defendemos.
El verbo creer y crear se conjugan de la misma manera en la primera persona del singular
YO CREO y esto es porque de alguna manera cuando creemos en algo creamos eso para nuestras vidas. Los juicios pertenecen a la categoría de los actos del habla que crean realidad al emitirlos. Por lo que podríamos decir que tener conversaciones de miedo o confianza crea esa realidad en nosotros. Entonces veamos como podríamos cambiar esos cinco miedos básicos en conversaciones que nos apoyen en el logro de los objetivos:
Me atraen las cosas nuevas y los desafíos
Me siento bien conmigo mismo
Estoy aprendiendoEste es un momento y una persona diferentes
Soy rico conectándome con lo que tengo
¿Cómo ves esta nueva forma de ver las cosas?
En las primeras te enfocas en el vaso medio vacío y en estas últimas en el vaso medio lleno.
¿Quién tiene razón? Ambas y ninguna.
De cualquier manera los juicios nunca son ni verdaderos ni falsos. Hablan más del observador que nosotros somos que de lo que está ocurriendo afuera.
Virgil Thompson decía: “Prueba algo que no hayas probado antes y hazlo por lo menos tres veces: una para sobreponerte al miedo, otra para averiguar cómo hacerlo y la tercera para ver si te gusta o no.” El miedo es algo que necesita ser atravesado para crecer.
Aquello que tanto te asusta hacer es un claro indicador de la próxima cosa que necesitas emprender.
Fuente: http://www.webmujeractual.com
Posted: Uncategorized